Vida en Salamanca
Cuento, opino y comparto. Por Fernando B.
 
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Una de curiosidades: las matemáticas y el baloncesto

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Buscando curiosidades que me ayuden a pasar el tiempo he dado con algo que me ha resultado bastante curioso. Se trata de la aplicación de modelos matemáticos para conseguir una canasta de baloncesto donde se enceste prácticamente siempre. Seguro que habrás pensado ¿coooomo?. Pues sí, lo que lees. La ciencia podría convertir a cualquiera en el mejor anotador de la historia.

Esto se debe al conocido principio por el que, en una elipse, una trayectoria recta que pase por uno de los focos y rebote en la propia curva, termina pasando después por el otro foco. Es el mismo concepto utilizado anteriormente para fabricar una mesa de billar elíptica en la que era extremadamente fácil introducir las bolas en los agujeros.

 

Cómo las matemáticas pueden hacerte mejor anotador que cualquier estrella de la NBA

A partir de este principio, se pueden hacer los cálculos necesarios para que un objeto esférico, como lo es un balón, tras rebotar en la parábola, acabase dirigiéndose siempre hacia un mismo punto. En nuestra canasta mágica, este punto sería el aro y la parábola estaría desarrollada sobre el tablero.

Por su funcionamiento, el concepto de canasta inteligente como podría denominarse este curioso objeto, está limitado a que se realicen lanzamientos “normales” y que siempre vayan dirigidos hacia el tablero. Las matemáticas (o más bien la geometría) junto con las leyes físicas gravitatorias hacen el resto.

Ya hay objetos que utilizamos habitualmente y que basan su funcionamiento en algo similar. Por ejemplo las antena parabólicas que utilizan miles de hogares para captar la señal satélite. Las ondas emitidas desde el satélite rebotan en la circunferencia de la antena que las rekdirige hacia el receptor, que está situado en el foco de la parábola suspendido mediante un brazo metálico. La diferencia entre las antenas parabólicas y la canasta inteligente es que las ondas no están sometidas a las fuerzas gravitatorias, mientras que el balón de baloncesto sí.

La solución a este problema es realizar una simulación matemática que imite el lanzamiento hacia diversos puntos del tablero y ver como debería comportarse este en ese punto para conseguir el ángulo adecuado para que el balón acabe dirigiéndose hacia el aro. El éxito del aparato depende también de la fuerza que se aplique al lanzamiento o del tamaño del balón, situaciones que se solventan de forma genérica estableciendo valores promedios.

Os recomiendo echar un vistazo al video para conocer todo esta curiosidad en funcionamiento.

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