Vida en Salamanca
Cuento, opino y comparto. Por Fernando B.
 
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Combatiendo la infertilidad

reproduccion asistida

 

Durante estos últimos meses muchas cosas han cambiado en nuestra sociedad. Principalmente al respecto de cómo es ahora nuestra vida y de como nos proteger nosotros mismos nuestra salud, pero sobre todo a los demás; a nuestra familia, a nuestros hijos.

Lo que no ha cambiado nada es la esperanza de muchas parejas españolas por construir un hogar y de tener hijos. Más de medio millón lo desean pero por razones naturales no pueden. La infertilidad es un problema cada vez más habitual debido al tipo de vida que, casi sin darnos cuenta, llevamos y la falta de tiempo para dedicarnos a nosotros mismos y a lo que realmente debería importarnos.

Más allá de la preocupación por las cifras elevadas en problemas de fertilidad y las estadísticas sobre el descenso de la natalidad, las técnicas de reproducción hace años que surgieron como solución parcial a estos problemas. Cada año son más los que pierden el miedo y las reticencias a visitar una clinica de reproduccion asistida. Lo que antes era prácticamente algo tabú y que normalmente se guardaba en secreto, se ha hecho normal a la hora de combatir los problemas reproductivos.

 

¿Cuales son las principales causas de infertilidad?

En primer lugar cabe aclarar que este tipo de problemas afectan indistintamente tanto a hombres como a mujeres, lejos de la creencia popular que dice que son ellas las que las sufren en una amplia mayoría. En estos momentos las cifras indican que de cada 10 personas que tienen problemas para poder reproducirse, 6 son mujeres y 4 son hombres, con cada vez más tendencia a alcanzar un 50%-50%.

Cuando se habla de las causas de infertilidad en mujeres, los problemas principales que suelen encontrarse son la edad avanzada, lesiones en el aparato reproductor, enfermedades de transmisión sexual (ETS), obesidad o trastornos alimenticios y problemas en el proceso de ovulación.

En cuanto a los hombres, la primera causa es la alteración en las funciones testiculares, seguida por la obstrucción de conductos deferentes, infecciones, anomalías genéticas, obesidad, tabaquismo, estrés y, en general, hábitos de vida poco saludables y nada recomendables.

Muchas de estas causas son reversibles y bastará con mentalizarse en adoptar una nueva forma de vida, con hábitos saludables, para que la función reproductora se restituya. Pero en otros casos no es así, y se hace imprescindible recurrir a la ayuda de profesionales médicos que hagan posible el embarazo, bien para mejorar las funciones reproductoras o para intentar técnicas de reproducción artificial.

De tener que ser así, no es algo de lo que haya que avergonzarse ni ocultar, pues de igual forma, es contraproducente para que el tratamiento tenga efectividad. Hay que verlo como algo totalmente normal y complementario a la naturalidad. Al final, de lo que se trata, es de completar la familia y cualquier ayuda debe ser bien recibida.

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