Vida en Salamanca
Cuento, opino y comparto. Por Fernando B.
 
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La magia de la fibra óptica

transceptores opticos

 

¿Alguna vez te has parado a pensar cómo es posible que puedas ver desde casa una película en streaming a altas calidades y sin ningún tipo de lag o falta de fluidez? Si a principios de la década hubiésemos dicho a los usuarios de internet que esto iba a ser posible a tan corto plazo, posiblemente no nos hubiesen creído.

Hace diez años, las conexiones a internet se basaban en su gran mayoría en las lineas ADSL, que si bien para un uso habitual de la red proporcionaban velocidad más que suficiente, a la hora de consumir contenidos multimedia o recursos que requiriesen un gran volumen de datos dejaban bastante que desear. Su tecnología no permitía llegar a las cifras de velocidad que hoy en día, y gracias a la fibra óptica, se pueden conseguir.

Pero ¿como ha sido posible esto? ¿cual es el secreto que hace que la fibra óptica siga avanzando técnicamente y parezca no tener límites de capacidad?. Pues no hay más secreto que su tecnología y el uso de los llamados transceptores ópticos.

 

Bases de funcionamiento de la fibra óptica.

Si lo resumimos mucho y buscamos una definición que todos podamos entender, diríamos que los principios de la fibra óptica residen en la capacidad de transformar los datos en impulsos de luz. Para ello se emplean los mencionados transceptores ópticos, unos sistemas compuestos por un transmisor y un receptor, que permiten transformar señales eléctricas en ópticas y viceversa.

Además del transceptor, el otro componente indispensable de una red de fibra es el cable de fibra. Se trata de un cable óptico con un núcleo de un diámetro aproximado de 8 micrómetros. Si el transceptor es quien produce la señal óptica, el cable es el medio por el cual esta señal se transmite en forma de impulsos de luz, con señales a un ancho de banda muy grande.

El rendimiento de un transcepto ópticor y su capacidad de funcionamiento dependen de algunas características de este como su fuente de luz, el ancho espectral, la potencia de salida óptica o su tiempo de subida. Mientras mas avanzadas sean estas características, mayor velocidad y longitud de transmisión se pueden llegar a conseguir.

La fuente de luz en las transmisiones ópticas son diodos LED o láser. Los primeros son empleados cuando se pretenden cubrir transmisiones en distancias cortas ya que son mucho más económicos. Pero los diodos LED no tienen capacidad para cubrir largas distancias, por lo que en estas condiciones se hace necesario el empleo de haces de luz láser.

Una vez que la fuente de luz logra hacer llegar los impulsos a su destino, el receptor del transceptor los recibe y transforma a datos utilizables por la red local, que normalmente suele ser Gigabit Ethernet (la usada a nivel doméstico). De esta forma el router de casa puede repartirla a cualquier dispositivo que se encuentre conectado.

Y así es cómo, sin entrar en detalles técnicos que compliquen la comprensión del proceso por aquellos que no tienen demasiados conocimientos al respecto, es posible hacer que la ingente cantidad de datos necesaria para la transmisión de una película o una serie llegue desde los servidores de tu proveedor de servicios (Netflix, Movistar+, HBO, etc.) hasta el sillón de tu casa.

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