Blog de Antonia Durán Ayago
Miscelánea
 
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Leamos

Este primer cuatrimestre tengo muchas clases. Ando del Grado al Máster de la Abogacía y también terminé hace un par de semanas el Máster de Derecho Privado patrimonial. Quizás sea por eso que el otro día en clase de Derecho Internacional Privado, no recuerdo bien a propósito de qué tema les hablé a mis alumnos de la importancia de leer. Sí, podría pensarse que el cansancio me pudo y que desvarié, pero en realidad detrás de ello estaba una idea de la que cada día estoy más convencida. La lectura contribuye a crear seres creativos, imaginativos; la lectura engendra cultura; repercute en cómo escribimos, en cómo nos expresamos. Incluso en cómo pensamos. Debería ser una necesidad vital. Cuando hablo de lectura no hablo de leer sólo noticias periodísticas u obras doctrinales, sino de leer literatura. Durante la época de formación universitaria, creo que debería fomentarse este hábito e incorporarlo de alguna manera a la actividades de las Facultades, no sólo a través de los clubs de lectura que en muchos casos existen, sino desde las propias disciplinas. Seleccionar un libro a principios de curso y leerlo como actividad que luego podamos comentar entre todos. Igual que ya hacemos videofórum, hacerlo también con libros. Creo que eso contribuiría a desarrollarnos todos.

Pues tanto me gusta la idea, que ahora que lo he podido escribir, se lo voy a proponer a mis alumnos, más que como una actividad en sí misma, como un regalo. Voy a compartir con ellos el poder leer o releer un libro que leí hace muchos años y que me impactó, “La mujer habitada”, de Gioconda Belli. Recuerdo que fue Marta, la hermana de mi amiga Susana, la que me lo presentó. No sé qué edad tendría, probablemente 15 o 16 años y fue todo un descubrimiento. Luego lo he vuelto a releer, pero me gustará volver a releerlo con mis alumnos y comprobar qué efectos causa en ellos la lectura de esta obra.

Pues lo dicho, leamos. Para que no puedan manipularnos, para que sepamos de dónde venimos, quiénes somos y dónde estamos. Para que no nos vendan milongas, para que sepamos discernir, decidir y no tengamos miedo a crecer. Hace falta cultura, mucha cultura en nuestro país.

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Restitución internacional de menores y “malos tratos”

El fenómeno de la sustracción internacional de menores ha tenido un lugar destacado en los medios españoles recientemente. Apropósito del caso de Juana Rivas, se han escrito opiniones de diverso tipo, a favor y en contra de cada uno de los progenitores, como si fuera eso lo que importara, la defensa de cada uno de ellos, y no la protección real de los niños, envueltos de forma inesperada en una batalla judicial y mediática. Cuando estos casos saltan a primera plana, no siempre se cuenta la realidad jurídica como es, sino que se hurga en las intimidades buscando rentabilidad en el espectáculo, lo cual es muy lamentable. En estos casos, la fiscalía de menores quizás debiera intervenir para atajar males mayores, puesto que la sobreexposición a los medios, por mucho que la busquen los progenitores para defender su causa, no hace ningún bien a los menores.

Dicho esto, hablemos de la sustracción internacional de menores, en sus dos variantes, traslado ilícito o retención ilícita. El traslado ilícito tiene lugar cuando uno de los progenitores traslada a su/s hijo/s del Estado en que reside habitualmente a otro, buscando alejarse del otro progenitor, y por tanto sin su consentimiento o vulnerando una orden judicial que impide dicho traslado. La retención ilícita normalmente tiene lugar en el contexto del disfrute del derecho de visita. Cuando termina el periodo de disfrute el titular de este derecho debe devolver al menor a su Estado de residencia habitual; si no lo hace, nos encontraríamos ante un caso de retención ilícita.

El caso prototípico de sustracción internacional de menores tiene lugar en el contexto de una crisis matrimonial o de pareja cuando los integrantes de esa unión tienen diferente nacionalidad; se trata, por tanto, de parejas mixtas.  A la complejidad que lleva implícita cualquier ruptura familiar si existen hijos, se une el componente internacional que suelen utilizar los progenitores como arma arrojadiza frente al otro, intentando ampararse en el denominado “nacionalismo judicial”, esto es, buscando amparo en la jurisdicción de la que es nacional con el objetivo de obtener los derechos de guarda sobre sus hijos.

En el caso de Juana Rivas, tanto sus hijos como ella residían en Italia, y el derecho de custodia, según se ha dicho, le había correspondido al padre. Juana traslada a sus hijos a España con el consentimiento del padre de los niños en el contexto de su derecho de visita, pero terminado su periodo de disfrute decide no volver a Italia ni devolver a este país a sus hijos con su padre.

Estábamos por tanto ante un supuesto de retención ilícita de menores. El padre inicia un procedimiento de restitución, amparándose en el Reglamento (CE) 2201/2003, texto de la Unión Europea que obliga a España y a Italia, como Estados miembros del mismo y que acoge en buena medida las reglas plasmadas en el Convenio de La Haya de 1980 sobre sutracción internacional de menores. En su artículo 11 se regulan todos los pasos a seguir y se especifica que los tribunales españoles sólo pueden oponerse a la restitución de los menores si consideran que existe un grave peligro para la integridad física o psíquica de los menores y las autoridades italianas no pueden garantizar su protección. En este contexto se alega que el padre de los niños fue condenado en 2009 por un enfrentamiento entre la pareja. El caso es que años después retoman la convivencia y nace otro hijo. No constaban denuncias por malos tratos en Italia. Con todo ello, las autoridades españolas estaban obligadas a restituir a los menores. Que no es la solución mejor, probablemente. Que se podía haber gestionado todo el problema utilizando la mediación internacional, creo que sí. El problema es que ante una situación difícil, la mala gestión de las partes, queriéndose ganar a la opinión pública con campañas de dudosa honorabilidad como “Juana está en mi casa” y demás, lo que ha hecho es que se complique aún más la situación.

En una sustracción internacional de menores, las normas que lo regulan ya sean convencionales o europeas, tienen como fin principal devolver al menor al estado de su residencia habitual y ya en él, se pueden plantear cuantas acciones judiciales sean pertinentes para garantizar la protección adecuada del mismo.

Mención aparte merece la violencia de género. Soy de la opinión de que si un padre ha sido condenado por violencia de género, debería por este motivo, retirársele la patria potestad sobre sus hijos. Un maltratador no es un buen hombre, y por tanto ni un buen marido ni por supuesto un buen padre. Entiendo que deberíamos caminar en este sentido, pues evitaríamos riesgos innecesarios para la vida de los menores. No tiene sentido que a un maltratador condenado se le otorgue el derecho de visita. El riesgo para la vida de los niños mientras que están bajo su cuidado es altísimo. La experiencia nos lo demuestra.

Dicho esto, es muy lamentable la utilización que se ha hecho de este caso. Cuando existen casos de esta naturaleza lo mejor es asesorarse por expertos en la materia, que aconsejen e informen de forma objetiva.

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Jornada sobre Gestación por Sustitución – Universidad de Vigo

El próximo 20 de octubre tendré el placer de compartir mesa con tres compañeras de Derecho Constitucional para analizar la gestación por sustitución desde sus diferentes ángulos, con diferentes percepciones de la misma realidad, que es poliédrica, pero que ha de analizarse y regularse, desde mi punto de vista, para evitar abusos y proteger de manera adecuada al niño que nazca de esa gestación. Si estáis por Vigo, os esperamos. Gracias a Carmen Montesinos por la organización de la jornada y por haberme invitado a participar en la misma.

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Nueva etapa del Blog

7 años después de iniciar el Blog, ha llegado la hora de replantearse su función. Para mí ha sido un espacio de desahogo en donde he podido expresar mis ideas sobre temas variados (de ahí, el sobrenombre de Miscelánea). Pero a partir de este momento lo dedicaré exclusivamente a temas universitarios. Mi idea es escribir un post mensual sobre algún tema de mi disciplina (Derecho internacional privado), a ser posible que tenga que ver con algún asunto de debate público. Considero que de esa manera este Blog cumplirá mejor la función para la que nació: servir de página web personal de una profesora universitaria y servir de espacio para la transferencia del conocimiento.

Probablemente algún día, haré una selección de algunas entradas publicadas en la anterior etapa e intentaré editarlo, aunque solo sea como regalo para todos los que seguís el Blog. Pues lo dicho, llegan nuevos tiempos y vamos a intentar dar lo mejor.

Gracias, como siempre, a todos los que seguís el Blog. Espero que os siga resultando de interés.

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¿Soluciones?

Teníamos un problema y ahora tenemos un problema mayúsculo por el paso de los años sin hacer nada, sin que parezca haber solución. La “cuestión catalana” está fuera de control y los mecanismos jurídicos no son suficientes para solucionar este desvarío. No se trata de buscar culpables, pero sí responsables. En este diabólico juego de acción-reacción en el que nos han metido los “responsables” políticos, ¿alguien sabe a dónde o a qué conduce? Cuando se rompen tantos puentes, ¿son conscientes del tiempo que llevará reconstruirlos? ¿Acaso el sentido común ha muerto? ¿Qué hay tras todo este desvarío que sea medianamente sensato? ¡Qué cansancio!

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A veces

Hay veces en que las cosas no salen como uno quisiera. A veces nos equivocamos. No sabemos manejar bien los tiempos. Nos pueden abrumar los compromisos. Querer hacer más de lo que podemos…

Cuando eso sucede lo mejor es reconocer la equivocación, asumir el error y pedir disculpas. Y hacer examen de conciencia y replantearse el tablero de juego. Cuando el tiempo es limitado, es preciso priorizar.

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Volvemos

En unos días habremos retomado con toda la intensidad el trabajo después de unas disfrutadas vacaciones. Este curso se presenta intenso, así que he decidido retomar también la actividad del blog un poco antes de lo habitual para ir abriendo boca.

Comenzaremos las clases en la USAL el 11 de septiembre. Siempre el primer día llevo una noticia sobre mi disciplina para contextualizar y que los alumnos sepan de qué hablamos cuando nos referimos al Derecho Internacional Privado. Este curso, el denominado caso de Juana Rivas, será el elegido. Será un buen momento para pulsar en qué estado se encuentran las mentes de nuestros estudiantes. Estoy segura de que este caso hará que aflore el debate en el aula.

El primer cuatrimestre va a ser muy intenso. Con incremento de presencia en el Máster en Derecho Privado Patrimonial y con clases en el Máster de Abogacía. Con la Clínica Jurídica de Acción Social engrasando el rodaje para lo que seguro que será un curso interesante. Y si todo sale bien, con perspectivas de oposición a la vuelta de la esquina. En fin, que habrá que trabajar duro e intensamente. A ello nos ponemos. Suerte a todos/as en este curso.

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Final de curso

De forma algo atropellada finaliza este curso. Tengo la sensación de que ha pasado rápido, quizás por lo intenso de todo lo vivido durante él. Como ya viene siendo tradición este es el último post que escribo hasta septiembre. Lo hago en un blog que ya se ha convertido en parte de mí y que desde abril de 2014 tiene más de 10.000 visitas. Gracias. Lo cierto es que esta cita semanal con todos los que siguen el blog me reconforta y me ayuda a mantener el equilibrio que no siempre en fácil, todo hay que decirlo.

Haciendo balance del curso, si hay una palabra que pueda definirlo por encima de otras, es satisfacción. Satisfacción por haber podido culminar el proyecto de puesta en marcha de la Clínica Jurídica de Acción Social. Este ha sido un curso dedicado en buena parte a este proyecto. Y el tiempo invertido en él en absoluto me pesa. Antes al contrario. Creo que hemos puesto la semilla para engrandecer a nuestra Facultad y a nuestros estudiantes futuros. La Clínica irá creciendo. Serán nuevas personas las que vayan asumiendo la dirección y la coordinación de las líneas de actuación, y si logramos mantener la ilusión y el compromiso que hemos puesto este año, todo irá a mejor.

Otra de las batallas de este curso ha sido la movilización del profesorado contratado doctor fijo contra las políticas de promoción del Rectorado. En esta batalla, hay dos palabras que definen bien la tarea, de un lado, fuerza y de otro desencanto. Fuerza porque hemos sido capaces de aunar voluntades y hemos hecho llegar nuestro malestar de forma nítida al equipo de gobierno. Desencanto por comprobar que gobiernan nuestra universidad personas que no tienen respeto por su plantilla. Están previstas elecciones a rector en noviembre. Confiemos en que los que sustituyan al actual equipo vengan con otra perspectiva.

Para septiembre, los desafíos planteados son muchos. El curso próximo será muy importante. Lo comenzaremos con un curso en Holanda; con un mayor número de créditos tanto en el Máster de Derecho Privado Patrimonial como en el de Estudios de la Unión Europea; con la nueva asignatura optativa de Clínica Jurídica de Acción Social; con importantes proyectos que ojalá se puedan ver finalizados durante el 2018 y en definitiva, con muchas ganas de seguir aportando en positivo.

Hasta entonces, disfrutemos del descanso y, sobre todo, carguemos pilas para que volvamos con fuerzas renovadas. No van a hacer falta.

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Cataluña

Cuando no se es capaz de afrontar un problema, suele ocurrir que el problema crece. No desaparece, sino que se va haciendo más grande. Esto es lo que está pasando en Cataluña, desde mi humilde opinión de observadora que no vive en Cataluña, pero que la siente como parte de España, y de ahí también mi preocupación.

La cuestión es compleja y no creo que nadie a estas alturas baraje fórmulas mágicas para la resolución de un conflicto enquistado por la pasividad de unos y la terquedad de otros. Y me gustaría no ser pesimista pero con los actores políticos actuales no veo una solución. Y no hablo sólo de los que tienen responsabilidad de gobierno en Estado y Cataluña, respectivamente, también de los adláteres. Hemos llegado a un punto de enconamiento que va a ser difícil enderezar. Porque de un lado el gobierno popular ya ha dado sobradas señales de que su apuesta es judicializar el conflicto, lo cual siendo legítimo, no aporta solución alguna, antes bien, nos va llevando a un callejón en que cada vez la salida es más angosta. De otro, el gobierno catalán es reo de diferentes intereses según qué partido (la subsistencia uno, la búsqueda de la hegemonía otro) y ha demostrado de sobra que lo que menos le interesan son los catalanes. Ellos sabrán por qué.  En este escenario yo me pregunto quién defiende a los catalanes que se sienten españoles y que viven en un clima de opresión permanente.  Habrá que buscar responsabilidades de toda índole en la generación de esta especie de cruzada que no se sabe bien adónde lleva y donde han reclutado a muchos, que han sucumbido a los cantos de sirena de no se sabe bien qué ideales.

La cuestión es que mucha gente parece abducida. Y en esta tesitura sería bueno escucharlos. Sería bueno que nos dijeran a todos qué piensan, qué se les pasa por la cabeza  al hablar de autodeterminación, qué es  lo que entienden que se ha hecho mal para que exista ese desapego cuando no odio a lo que nos une. Habría que escuchar. No organizando pseudoreférendums sino apostando por un diálogo verdadero, en todos y cada uno de los ayuntamientos catalanes, a los que asistieran también catalanes que no piensan/sienten lo mismo. Sería una buena terapia colectiva. Falta diálogo. Falta escuchar para intentar comprender. Muchos problemas surgen de la falta de comunicación y este es uno de ellos. Una vez que tengamos claro que los políticos no van a resolver el problema porque no figura entre sus intereses, tendrán que ser los ciudadanos quienes tomen las riendas.

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Construyendo Universidad desde el compromiso

Todos los que seguís este blog habréis ido viendo que durante este último curso y los finales del pasado he estado centrada, junto con un buen número de profesores de la Facultad de Derecho de la USAL, en poner en marcha la Clínica Jurídica de Acción Social, cuya memoria de actividades presentamos ayer. Hace justo un año sólo había una idea, unos meses más tarde, tenemos resultados tangibles, tenemos experiencia acumulada, errores de lo que aprender y muchos desafíos por delante para seguir creciendo.

Debo reconocer que me siento muy orgullosa de poder trabajar en esta Facultad de Derecho, que no es donde me formé, es cierto, pero que se ha convertido ya en mi casa-máter de adopción. Me siento orgullosa porque hemos logrado un compromiso de 25 profesores y profesoras de 11 áreas diferentes cuyo trabajo ha hecho que todo sea más fácil. Me siento orgullosa por haber contado en este primer año con 24 alumnos y alumnas que se han implicado de forma encomiable en todas y cada una de las tareas que se les han encomendado, que rezumaban ilusión, que siempre estaban prestos a dar lo que se les pedía. Entre todos hemos comenzado a tejer relaciones con distintas organizaciones y entidades que han creído en el proyecto y que nos han acompañado en este primer curso: ATTAC Castilla y León, ASGECOCYL, Asociación Salamanca Memoria y Justicia, Asociación por Derechos Humanos de España, el abogado Eduardo Ranz, FEAPS Castilla y León, Cruz Roja de Salamanca, Zamora y Ávila, IES Lucía de Medrano de Salamanca, Colegio concertado S. Trinidad – Amor de Dios de Zamora y Colegio concertado Amor de Dios de Salamanca; el AMPA del Colegio Maristas de Salamanca; Inspectores del Cuerpo Nacional de Policía de la Comisaría Provincial de Salamanca… También ha colaborado con nosotros la Plataforma Stop Uranio, o la empresa Berkeley que nos recibió para dar respuesta a nuestros estudiantes para el informe que han realizado sobre la mina de uranio de Retortillo, o el alcalde de Villavieja de Yeltes que nos recibió junto con la Secretaría del Ayuntamiento y nos ilustró sobre el conflicto generado en la zona como consecuencia de la citada mina, o  Radio Oasis que nos invitó a su programa “No somos avestruces” para que les contáramos en qué consistía la Clínica. Y tantos otros. A todos muchas gracias, porque sin ellos nuestros estudiantes no podrían haber desarrollado su labor, no habrían aprendido lo que han aprendido ni podrían haber prestado su servicio.

Las Clínicas Jurídicas creemos en que otra Universidad es posible. Basada en el compromiso, en la responsabilidad social, en la formación desde los valores y el respeto a los derechos. Creemos que la transferencia de conocimientos de la Universidad a las organizaciones de carácter social es clave para desarrollar sinergias y contribuir a formar a BUENOS profesionales. Nuestro granito de arena hemos comenzado a aportarlo este curso y a partir de ahora, más y mejor. El curso que viene será asignatura optativa y la formación clínica quedará plasmada en los expedientes académicos de nuestros alumnos. Nuestro deseo es que cada vez sean más los interesados en formarse con nosotros. A ello apostaremos.

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