Navegando sin brújula.

Son escasas las investigaciones dedicadas a analizar las inquietudes del alumnado del Grado en Sociología en relación a su incorporación al mercado laboral. Sin embargo, es frecuente que las conversaciones de los y las estudiantes entre sus pares o familiares giren en relación a este tema. A su vez, son habituales las dificultades que el estudiantado encuentra en la identificación de posibles ocupaciones y tareas a desempeñar antes de iniciar la carrera profesional. En este sentido, es plausible pensar que, aunque la transición al mercado laboral de los estudiantes en sociología tenga puntos comunes con los de otras titulaciones, se vea dificultada por factores como una inadecuada orientación profesional o cierto desajuste entre la formación adquirida y los requerimientos del mundo laboral.

Así, el desconocimiento de las oportunidades laborales de la titulación da lugar a falta de estrategias profesionales y personales que dificultan una adecuada integración al mercado laboral. De esta forma, consideramos que la falta de un establecimiento consensuado sobre el contenido profesional y las habilidades necesarias para el desarrollo práctico del mismo producen ansiedad e incremento de la angustia cuando los alumnos vislumbran la finalización de la titulación.
En este trabajo, hemos investigado la visión y expectativas del alumnado de Sociología sobre la práctica profesional. Para ello hemos realizado un trabajo de campo basado en la aplicación de entrevistas en profundidad, con preguntas abiertas a una muestra de 9 estudiantes de 3º y 4º de Grado de Sociología de la Universidad de Salamanca. Se trata pues de un trabajo exploratorio al que se pretende dar continuidad mediante la incorporación de otros perfiles, fundamentalmente docentes, profesionales y empleadores.

Constatamos que el grado universitario se va convirtiendo en una especie de “Bachillerato Avanzado” que los y las estudiantes se toman como “estación de tránsito” en su preparación universitaria, al existir una sensación generalizada de necesidad de completar su preparación con estudios de posgrado. Este aspecto resulta relevante en un contexto como el actual, en el que hay un debate abierto sobre la estructura presente y futura del sistema universitario español y sus necesidades de adaptación a un mercado laboral que exige actualización continua.

En el terreno de la práctica sociológica podría decirse que una de las grandes incógnitas es a la vez una cuestión clásica, histórica: “¿A qué se dedica la sociología?”. En este sentido hemos obtenido que los estudiantes necesitan visualizar una “ubicación” un “lugar” concreto que sirva como ejemplo claro, identificable, de una futura práctica profesional (como el banco para el economista o el hospital para el médico). Por tanto, necesitan familiarizarse con los diferentes perfiles profesionales a los que da acceso la titulación. La transversalidad de la sociología hace realmente complicada esta cuestión, pero entendemos que en la actualidad es posible ofrecer algunas alternativas concretas, en forma de ejemplos de carreras profesionales o casos de éxito que puedan ser presentados a lo largo del proceso formativo.

Continuando con la característica de transversalidad de la sociología, se podría decir que el perfil del estudiante de sociología es también transversal, en el sentido en que es una población “poco definida” y “desorientada” en relación con las opciones de futuro que contemplan. En términos de Casal (2010), se trata de un alumnado de aproximación sucesiva a la práctica profesional, en el que los periodos de ensayo error, y definición de la carrera profesional “sobre la marcha” es muy frecuente, lo que redunda en un tránsito de incertidumbre por el grado universitario. Sin embargo, sería conveniente establecer itinerarios de formación concretos que mantengan relación con los principales campos de desarrollo profesional.

Aunque las instituciones universitarias disponen de múltiples mecanismos para la orientación profesional, el alumnado coincide en que las medidas encaminadas a facilitar información adecuada para una inserción laboral efectiva, debe relacionarse con la exposición en el aula de una o varias asignaturas específicamente relacionadas con la práctica profesional en diferentes ámbitos de la sociología. Las prácticas curriculares se presentan como la oportunidad más importante que tiene el alumnado para paliar la desorientación en la que se encuentra inmersos. Sin embargo, un buen número de las entidades receptoras de alumnos en prácticas desconocen las aportaciones que puede realizar la profesión sociológica, lo que hace incrementar la sensación de desesperanza y desmotivación entre el alumnado. Por tanto, se hace necesario ampliar la comunicación entre la universidad y los centros formativos.

Para mejorar el impacto de las medidas encaminadas a la orientación profesional efectiva, se ha constatado la necesidad del uso de las redes sociales y otros medios vinculados a las tecnologías de la información y la comunicación como medio para promocionar la información en torno a la carrera y sus aplicaciones prácticas entre la juventud. En este contexto, resulta relevante la difusión de experiencias de éxito en el ámbito profesional. Esta estrategia facilitará generar cercanía y, por tanto, apego de las y los estudiantes de Sociología a la práctica profesional.

Este texto es un resumen del artículo: Navegando sin brújula: del grado en sociología a la práctica profesional, publicado en la Revista SOCYL.

About ahueteg

Sociólogo, dedicado a la docencia e investigación sobre sociología, educación, salud, discapacidad y otros asuntos en relación con la exclusión social. Trabajo en la Universidad de Salamanca. Me puedes encontrar en Twitter, Facebook, Linkedin y otras redes sociales.

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