MASTER EN PATRIMONIO TEXTUAL Y HUMANIDADES DIGITALES
Instituto de Estudios Medievales, Renacentistas y de Humanidades Digitales (IEMYRhd)
 
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Entrevista a la profesora del Master Bertha Gutierrez Rodilla sobre el IEMYR

Bertha Gutierrez Rodilla

La idea de crear el Instituto de Estudios Medievales y Renacentistas en la Universidad de Salamanca (IEMYR)surgió de la conveniencia de agrupar actividades de investigación y de formación en un ámbito cronológico específico: la Edad Media y el Renacimiento. De este modo, en el momento de su fundación en 2008[1] se centraba en los estudios de varios ámbitos ligados con esos periodos realizados por especialistas en literatura y lengua españolas, lengua y literatura latinas medievales y renacentistas, lengua y cultura semíticas, especialmente árabe y hebrea, historia de la ciencia, historia del derecho o filosofía. La investigación de los textos en las lenguas apuntadas se completaba con el estudio de las culturas en su sentido más amplio, lo que permitía que se relacionaran personas variadas y grupos de investigación que desarrollaban sus actividades en departamentos diferentes. Se atendía de este modo al reto de una nueva concepción de la investigación universitaria que, por más que se diferencie metodológica y temáticamente y se concrete en distintas áreas de conocimiento, es interdependiente y necesita una cobertura científica de gran espectro, lo que redunda en un conocimiento más profundo sobre un tema o sobre un campo determinado.

En los últimos dos años, sin embargo, de acuerdo con los ajustes recomendados por la actual política investigadora de ámbito autonómico, nacional y europeo, el IEMYR ha sufrido cambios sustanciales tanto en su composición, como en sus objetivos. Esos cambios, acordes con el proceso de normalización de la gestión de la investigación en la Universidad de Salamanca han obligado a unificar varios centros y grupos de investigación reconocidos dentro de un Instituto Universitario, lo que convierte a este en el espacio idóneo para la gestión y el desarrollo de la investigación en terrenos afines por parte de investigadores de áreas diferentes pero complementarias.

En nuestro caso concreto, el IEMYR, que contaba además con una trayectoria previa en el terreno de la formación gracias a su máster, parecía óptimo para canalizar e incorporar las actividades del Centro Alfonso IX de Historia de las Universidades (CEHU) y el Centro de Investigaciones Lingüísticas de laUniversidad de Salamanca(CILUS); de Grupos de investigación reconocidos (GIR) de dicha universidad, como el Seminario de Estudios Medievales y Renacentistas (SEMYR) o el grupo Electra para el estudio de la edición digital. E, incluso, de organismos externos a la Universidad, pero con una vinculación histórica a la misma, como el Instituto de Historia del Libro y de la Lectura —anteriormente radicado en instituciones privadas, como la Fundación Duques de Soria, la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y el Centro de Investigación de la Lengua Española—.

Tras los procesos referidos, aun sin romper con sus orígenes, el Instituto se ha reestructurado, ha reordenado sus objetivos e incorporado una mayor cantidad de temas objeto de análisis. Esto, por una parte, fomenta aún más la interdisciplinariedad —estudios culturales y de historia de las universidades e instituciones educativas durante el Antiguo Régimen, historia del libro y de la lectura, historia de la ciencia y del lenguaje científico y técnico—; y, por otra, potencia la presencia de disciplinas auxiliares y vinculadas a los nuevos medios de producción y difusión científica, como la edición digital, por ejemplo. Con estas ampliaciones el IEMYR ha redefinido su misión en el terreno de la investigación y de la formación de investigadores, a la vez que está mejor pertrechado para atender los retos actuales de la investigación y difusión en el campo de las humanidades y ciencias sociales. Todo ello, lo repetimos machaconamente, en el marco de esa profunda vocación interdisciplinar que le caracteriza desde sus orígenes. Sus iniciativas, así como también sus proyectos, tienen tanto una exigencia científica del más alto nivel como una clara intención de imbricarse en la sociedad del conocimiento, en el ámbito público y en el de una Universidad, la española, en la que cada vez es más necesaria la intercomunicación.

Antes de la unificación y agrupación, el IEMYR no tenía sede propia, por lo que su localización era la de los miembros que constituían sus grupos de investigación, pertenecientes de forma mayoritaria a la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca. En estos momentos se reparte en varios sitios distintos. El principal, que figura como sede oficial, es un inmueble histórico de esta universidad, la Casa Dorado Montero, donde anteriormente estaba ubicado uno de los centros extinguidos que han pasado a formar parte del Instituto. En ese lugar se encuentran la dirección, la secretaría y el personal de administración y servicios. Allí también se ha habilitado una sala de juntas y unos espacios para que desempeñen su tarea doctorandos e investigadores visitantes en virtud de los acuerdos nacionales e internacionales suscritos por el IEMYR. En la actualidad se está buscando dónde alojar la biblioteca del Instituto, cuyos fondos contienen los volúmenes procedentes de los centros asimilados junto a importantes donaciones hechas a la USAL para que utilice y gestione el IEMYR.

Muchas de las labores que se desarrollan en el seno del Instituto tienen como fin la consecución de los objetivos básicos que persigue, a los que enseguida nos referiremos. Así, entre ellas, además de la planificación y ejecución de los proyectos de investigación de los integrantes del Instituto y de la difusión de los resultados derivados de los mismos, se encuentra la docencia especializada de máster y doctorado en las materias que le son propias; la planificación de cursos y actividades complementarias, sobre todo de tipo práctico e instrumental, para los estudiantes de posgrado y los doctorandos adscritos al IEMYR; la organización de cursos, seminarios y congresos; el desarrollo, en colaboración con otras universidades e instituciones de programas de investigación relacionados con los fines del Instituto; y el asesoramiento técnico, científico y comercial en las materias en las que pueda ser competente.

Como acabamos de señalar, las actividades tienen como meta permitir alcanzar los objetivos del Instituto, que son fundamentalmente tres: en primer lugar, gestionar y potenciar la realización de proyectos de investigación de calidad, a la vez que intentar que varios de ellos lleguen a converger y de este modo potenciar la integración de métodos y medios de difusión. Entre las principales líneas de investigación del IEMYR, se encuentran las siguientes: la Cultura clásica, que es operativa tanto en el terreno de los estudios clásicos de griego y latín especialmente medievales y renacentistas como en la manifestación de una tradición europea de pensamiento, literatura,  lengua, etc. En este sentido, afecta a todas las demás líneas del IEMYR. Los Estudios literarios, cuyo objeto es la investigación y la formación en el terreno de las literaturas propiamente románicas, pero también las semíticas vinculadas con la Península Ibérica. Muy en relación con ella se encuentra uno de los objetivos primarios del IEMYR, que es el estudio de los textos y la edición crítica de los mismos. La Historia cultural y de las Universidades, una orientación investigadora de larga trayectoria en Salamanca y de gran relevancia en el Instituto, puesto que la historia cultural de los periodos medieval y moderno tiene uno de sus capítulos fundamentales en la evolución de la educación, tanto en sus aspectos temáticos como materiales e institucionales. La Historia de la ciencia, de la técnica y de su lenguaje,vía de trabajo que cuenta igualmente con una fecunda tradición en el Estudio salmantino, donde ha conseguido un grado de especialidad de primer orden en el conjunto de la Universidad española. Esta línea converge además con la de Lingüística diacrónica, centrada en el análisis de documentos y textos históricos, sobre todo, científico-técnicos, desde el punto de vista lexicológico y lexicográfico. Por otro lado la materialización de una historia cultural europea y mundial en tanto que historia del escrito y sus formas ha permitido el desarrollo autónomo de disciplinas como laHistoria del libro y de la lectura o la edición digital, que conforman una de las tendencias propias de investigación del IEMYR, de tipo transversal, dado que afectan a todos los períodos y ámbitos históricos.

El segundo de nuestros objetivos prioritarios tiene que ver con el adiestramiento de nuevos investigadores por medio de un máster y un doctorado específicamente ideados teniendo en cuenta las necesidades actuales y los vacíos que existen en la formación de los estudiantes en lo relativo a los nuevos planteamientos teóricos y a las tradicionales exigencias de la investigación humanística, que, por lo general, no forman parte de ningún currículo universitario. El máster se puso en marcha en el curso 2011-2012. Sin embargo, nuestro interés en que se convierta en un espacio idóneo y de referencia para la formación multidisciplinar en el terreno de las humanidades, así como los cambios sufridos en el seno del Instituto, nos llevaron a iniciar hace más de un año un proceso de reforma del mismo. Un proceso que, sin renunciar a la especialización cronológica y temática, relativa a intereses filológicos, culturales e históricos, incorpora asimismo aspectos transversales y emergentes en el terreno de la historia cultural y literaria —como la historia del libro y de la lectura, por ejemplo—, e integra los nuevos métodos e instrumentos para la difusión de resultados. Esperamos que el máster con esta nueva formulación pueda implantarse para el curso 2015-2016.

Por último, entre las prioridades del IEMYR se encuentran la difusión e internacionalización de sus trabajos y actividades. Gracias, por una parte, al desarrollo de portales, como los que ya están en funcionamiento, que además de manifestarse como excelentes instrumentos para la investigación en sí se han convertido en un medio idóneo para la difusión de resultados. Este sería el caso de un portal de historia del libro y de la lectura como la Biblioteca Bodoni, o el del Diccionario de la Ciencia y de la Técnica del Renacimiento (DICTER) o los desarrollados por el Grupo Electra, todos ellos de gran utilidad. Pero esa difusión e internacionalización de que hablamos se procura también mediante las colaboraciones con otros institutos, centros, grupos, redes e instituciones diversas, potenciadas tanto por los vínculos existentes a través de los diferentes investigadores integrados en el Instituto como por la firma de acuerdos y convenios. Cabe citar entre esas relaciones las establecidas con el Instituto Universitario de Humanismo y Tradición Clásica de la Universidad de León o con el Instituto de Estudios Medievales y Renacentistas de la Universidad de Salamanca; el Centro di Ricerca in Bibliografia (CERB) de la Università di Bologna o el Magdalen Iberian Medieval Studies Seminary de la Universidad de Oxford; los acuerdos específicos bilaterales con la Biblioteca Nacional de España, con la Universidad de Münster, con el Instituto de Investigación Rafael Lapesa de la RAE, con la Biblioteca Palatina de Parma y con el Museo Bodoniano de Parma; o la pertenencia de los miembros del IEMYR a redes internacionales como el Foro de Investigadores del Mundo Árabe y Musulmán (FIMAM), la Red Internacional de Universidades Lectoras (RIUL), la Red Temática Española de Morfología (RETEM) o la Red Temática Lengua y Ciencia, por nombrar solo algunos de entre los muchos contactos que se mantienen desde el Instituto.

En definitiva, el IEMYR es un Instituto pensado y creado por y para la investigación con todo lo que ella conlleva. Investigación que, según lo hemos apuntado, debe buscar la interdisciplinariedad y trascender las áreas de conocimiento en aras de un mejor y más profundo acercamiento a los problemas objeto de estudio. Los investigadores del campo de las humanidades que todavía no lo hayan hecho deben aceptar el reto e irse amoldando a esa manera de trabajar, plenamente implantada en los dominios científicos, si no quieren perder el carro de la investigación en el futuro.

[1] El Instituto fue aprobado por el Consejo de Gobierno de la Universidad de Salamanca en noviembre de 2006, pero el acuerdo para su creación por parte del Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León se atrasó hasta marzo de 2008.

Bertha M. Gutiérrez Rodilla

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Sobre Bertha Gutiérrez Rodilla 

- Licenciada y Doctora en Medicina y Cirugía; y Licenciada en Filología Hispánica, completó su formación en el Instituto de Lexicografía de la Real Academia Española (Madrid) y, como becaria postdoctoral del Ministerio de Educación y Ciencia, en la Académie de Médecine de Paris y en la Université de Paris- XIII-CNRS.

- En la actualidad es Profesora Titular de Historia de la Ciencia de la Universidad de Salamanca, donde imparte docencia en los estudios de Medicina, Odontología, Humanidades, Traducción e Interpretación y Filología Hispánica.

- Sus líneas de investigación principales son: El lenguaje científico, Estudios diacrónicos y sincrónicos de lexicografía y terminología médicas, Historia de la Medicina española, Método del trabajo científico y enseñanza médicas.

- Directora de la revista electrónica Panace@. Revista de Medicina, Lenguaje y Traducción(http://www.tremedica.org). Revista que, en 2009, consiguió el premio MEDES de la Fundación Lilly a la “mejor iniciativa editorial” de medicina en español.

- Ha publicado más de un centenar de capítulos de libro y de artículos en revistas nacionales e internacionales relacionados con sus líneas de investigación; así mismo es autora y editora de varios libros, entre los que se encuentran La Ciencia empieza en la Palabra. Análisis e historia del lenguaje científico (Barcelona, 1998), que obtuvo el Premio LOGOS 2000, Asociación Europea de Profesores de Lenguas, (París, 2000); La constitución de la lexicografía médica moderna en España (La Coruña, 1999), que obtuvo el Premio “Terminología Médica”, Real Academia de Medicina de Cádiz (Cádiz, 2000); Aproximaciones al lenguaje de la ciencia (Burgos, 2003). El lenguaje de las ciencias (Madrid, 2005). La esforzada reelaboración del saber: repertorios médicos de interés lexicográfico anteriores a la imprenta (San Millán de la Cogolla, 2007).

- Miembro del Consejo Editorial de varias revistas especializadas y colecciones editoriales ligadas a sus líneas de investigación.

- Ha impartido cursos y conferencias en diversos foros y centros de reconocido prestigio, tanto nacionales como internacionales.

- Académica correspondiente de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz y de la Real Academia de Medicina de Salamanca.

– Presidente, hasta marzo de 2015, de TREMÉDICA (Asociación Internacional de Traductores y Redactores de Ciencias Médicas y Afines).

– Miembro de la Junta directiva de la Sociedad Española de Historia de la Medicina.

– Secretaria del Instituto de Estudios Medievales y Renacentistas de la Universidad de Salamanca.

Entrevista publicada en la revista Las dos vidas de las palabras. Para leerla en su versión original aquí

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