JOSÉ LUIS HERRERO. DEPARTAMENTO DE LENGUA ESPAÑOLA.
LA APASIONANTE HISTORIA DE LAS PALABRAS. Huye de las tentaciones, pero despacio: que puedan alcanzarte.
 
catedraldesdeanaya

ANTONIO LÓPEZ EIRE. Liber amicorum.

LIBER AMICORUM              En memoria de Antonio López Eire

A Maíta, Juan, Lidia…   (y a su nieto, el nieto de Antonio).

“No es, pues, indigno  del hombre ni irracional ni inhumano ni por tanto ajeno a la literatura el reír  o el hacer reír. Todo lo contrario, reír es humanísimo y, al igual que el furor  o el estro poético que proclaman los platónicos del Renacimiento, la risa eleva  al hombre por encima de la realidad ramplona, libera la conciencia humana de las  cadenas de los establecidos usos seculares, devuelve a su realidad al ser humano  que en sociedad se oculta tras la máscara del buen comportamiento  político-social”. Antonio López Eire.

Este página (este  libro) no pretende ser una obra de ingenio ni  de arte, y sí un testimonio y reconocimiento de sus  amigos a un amigo excepcional. Es el recuerdo de un hombre comprometido con los amigos, con el saber y con la vida. Ni son todos los que  están, aunque no están todos los que son. (Sus compañeros de Departamento le  rinden su propio homenaje). Alguno se nos habrá pasado y a alguno no hemos  localizado. Pensamos, sin embargo, haber reunido, sin ataduras ni compromisos,  un elenco de testimonios nacidos de la más íntima verdad de sus amigos: “Podrán  [otros] escribir mejor, pero si de algo estoy segura es de que las palabras que  yo pueda esbozar saldrán de lo más profundo de mi corazón”, leemos en uno de  ellos.
Los textos aquí presentes, transcritos como nos han  sido enviados, reflejan la sincera amistad con que nos honró. Todos ellos nos  hablan del amigo fiel, y prácticamente ninguno se ha podido  sustraer a la  fascinación del maestro, del pensador, del orador brillante… (Pregunten  también a sus alumnos).
Amistad y admiración, porque, en Antonio, desde la más  festiva anécdota hasta la conversación más profunda, desde la confidencia de  amigo hasta su categoría y elegancia de espíritu, reconocíamos a un maestro: los  libros de Antonio “estão entre aqueles de que me valho a cada momento”, leemos  en otro testimonio.
En la mayor parte de estas confesiones hay un recuerdo  e insistencia especial en su mujer Maíta, su natural y perfecto complemento, de  la que no podía prescindir.
No insistimos más en las coordenadas que,  espontáneamente, reflejan estos testimonios. Y vayamos ya al diálogo de sus  amigos con Antonio.

Agustín Ríos     Alejandro Esteller     Alicia Montemayor     Ana María García     Ángel Marcos     Ángel Primo     Ángel Sánchez      Antonio Lillo     Antonio Miguel Seoane

Bernat Almenar     Consuelo Ruiz      Danielle Dubroca     David Konstan     Eduardo Javier Alonso     Francisco José García     Hélder Julio Ferreira   José A. Pascual

José F. Basabe     José Luis Cabezas     José Luis Herrero     José María Alvariño     Juan Antonio González     Juan Jesús Cruz     Julio González     León Febres-Cordero

Lidio Nieto     Manuel Gil     Manuel Gómez     Manuel Montesinos     María de Fátima Silva     Mariano Alonso     Mercedes Luelmo     Miguel Ángel Galán

Miguel Merchán    Pedro Serra    Pilar Basabe     Salvador Rus     Valentina Zangrando