Blog de Ana B. González Rogado
Cosas que me pasan por la cabeza, de Zamora, de la Universidad, de la Escuela,...
 

TRENDS 2010: Una década de cambio en Educación Superior en Europa

La Asociación de Universidades Europeas (AUE) presentó el pasado marzo el documento Trends 2010. Contiene una revisión del proceso de creación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) en la década pasada desde la firma de la Declaración de Bolonia y, presenta propuestas para el futuro. Os traslado aquí una traducción personal (nada oficial y sin niguna pretensión) del resumen ejecutivo del documento.

Introducción: Ámbito de aplicación del Informe

El objetivo del informe TRENDS 2010 es doble. En primer lugar, situar y analizar -desde el punto de vista de las Instituciones de Educación Superior (IESs)- la aplicación del proceso de Bolonia en el contexto de los cambios que han afectado a la enseñanza superior en Europa en la pasada década. En segundo lugar, proponer una agenda para el futuro del Proceso de Bolonia y del EEES.European University Association

Este informe utiliza el análisis de las respuestas a dos encuestas: una a las IESs (821 respuestas) y otra a las Conferencias Nacionales de Rectores (27 respuestas), comparándolas con los resultados de los documentos TRENDS III (2005) y TRENDS V (2007). También se utilizaron los datos obtenidos a través de 28 visitas a 16 países, dos grupos de discusión y cinco entrevistas con organizaciones profesionales.

El contexto del Proceso de Bolonia

Se ha puesto de manifiesto que la educación superior ha vivido un conjunto de cambios en la última década: mayor tasa de participación, de internacionalización, una creciente importancia de economías basadas en el conocimiento y el aumento de la competencia mundial. Los cambios se han producido, principalmente, como resultado de dos políticas europeas: el Proceso de Bolonia y la Estrategia de Lisboa, incluida en la Agenda para la Modernización para las Universidades.

Todo ello se han traducido en un cambio de política a nivel nacional que afecta principalmente al aseguramiento de la calidad, autonomía, financiación e investigación, pero también a la forma y tamaño de muchos sistemas de educación superior. Estos cambios fundamentales, junto con la aplicación de las principales reformas de Bolonia, han alterado profundamente las relaciones de las instituciones de educación superior, así como sus alianzas con otras instituciones y con los diferentes afectados por las actividades de estas organizaciones (sus stakeholders), al mismo tiempo que se ha incrementado su capacidad estratégica y su profesionalidad.

El proceso de Bolonia se ha visto cada vez más imbuido en un conjunto de políticas nacionales y europeas más amplio. Los cambios incluidos en el proceso de Bolonia son profundos y significativos y, por ello, a menudo requieren cambios en las actitudes y valores, y siempre van a necesitar liderazgo eficaz en las instituciones. Afrontarlos consume tiempo y recursos, especialmente del personal de estas instituciones, por lo que un reto crucial para lograr el éxito es explicar los efectos de la reformas y convencer a los miembros del personal de sus beneficios.

Las Instituciones de Educación Superior Europeas en la década de Bolonia

Del informe se desprende que las IESs y las Conferencias Nacionales de Rectores continúan comprometidas con la creación del EEES, que ven que, globalmente, es positivo y beneficioso para estudiantes e instituciones. El proceso de Bolonia ha introducido elementos unificadores que son compartidos por las instituciones en 46 países, aunque los diversos contextos culturales, nacionales e institucionales han dado lugar a una gran variedad en la puesta en práctica.

El proceso de Bolonia se ha caracterizado por líneas de actuación e instrumentos desarrollados a lo largo de los años para hacer que el EEES sea una realidad y para garantizar la obtención de unos objetivos fundamentales, entre los que se encuentran la movilidad, la calidad y una mayor dimensión social. A continuación exponemos los principales acuerdos y valoraciones en el EEES y su repercusión social.

a) Estructura de Grado y su aceptación por el mercado de trabajo

El estudio realizado muestra que la gran mayoría de instituciones han aplicado la nueva estructura de Grado de Bolonia: se ha pasado del 53% de las instituciones en 2003 al 95% en 2010. Aunque, en algunos casos, el cambio no ha dado lugar a una renovación curricular significativa, sino más bien a titulaciones comprimidas que dejan poca flexibilidad para los estudiantes.

Eso sí, se están implementado una serie de medidas que afectan tanto a la enseñanza como al aprendizaje con el fin de mejorar el paso por la universidad del estudiante, en los tres niveles. A nivel de Grado hay mayor énfasis en aumentar y ampliar el acceso a la universidad, en aplicar aprendizajes centrados en el estudiante y en establecer vías de formación flexible. También se ha puesto de manifiesto la necesidad de más y mejores servicios específicos de apoyo a los estudiantes. A nivel de segundo ciclo, el título de Master se ha introducido en la última década, como una nueva cualificación independiente en toda Europa y ha demostrado ser una titulación versátil, aunque con definiciones diferentes según los contextos nacionales e institucionales. A nivel de Doctorado, esta década se ha caracterizado por la rápida expansión de las escuelas doctorales y una mayor atención a la supervisión y formación de los estudiantes de Doctorado.

Una preocupación en todos los niveles es la empleabilidad y a nivel de Grado plantea retos particulares. Es difícil evaluar la aceptación de los empleadores de estas nuevas titulaciones de Grado ya que, por el momento, hay pocos graduados y pocas instituciones hacen un seguimiento de empelo de sus egresados. El Nivel 5 en la Clasificación Internacional Normalizada de la Educación (CINE 5) aún presenta conjuntos los datos de Grado/Licenciatura y Master lo que dificulta un análisis estadístico detallado de los patrones de empleo. De los resultados de las encuestas se puede entrever que muchas instituciones esperan que sus Graduados continúen con el nivel de Máster.

b) Construcción de planes de estudio flexibles: herramientas de las instituciones para su implementación

Se aprecian avances en los distintos cambios propuestos, pero todos ellos requieren más recursos para apoyar ratios más pequeños estudiantes-personal docente, adaptación de aulas y promoción del personal de las instituciones.

Respecto a la implementación del ECTS continúa ampliándose su utilización, pero aunque el uso del Suplemento Europeo al Título crece parece estar relegado a una función meramente administrativa y desconectada de los resultados del aprendizaje y los marcos de calificaciones. Según lo recomendado en el las pautas de 2007, todo ello debe integrarse en el Suplemento Europeo al Título y, para ello debe implicarse también al personal académico.

c) Marcos europeos a nivel gubernamental

El estudio pone de manifiesto algunos progresos en el desarrollo de Marcos Nacionales de Cualificaciones (MNC) pero es ve difícil el acuerdo entre las instituciones, particularmente en relación a la importancia de los resultados de aprendizaje y de su papel central dentro de estos marcos, así como de la movilidad y de la formación permanente en el aprendizaje (a través del reconocimiento del aprendizaje previo). Los únicos logros que refleja en este ámbito a nivel nacional, han tenido lugar cuando se ha delegando la tarea de discutir el MNC en sus Conferencias de Rectores, aunque en algunos casos se les ha encomendado también la tarea de elaboración y aplicación.

Casi todos los firmantes de Bolonia han creado sus Agencias de Control de Calidad o reformado el enfoque de las que ya tenían, aunque habitualmente no se ha vinculado a las Normas y Directrices Europeas, sino a una visión más amplia de la autonomía institucional y a la necesidad de estrategias en las IES para contribuir eficazmente a la Sociedad del Conocimiento. En este contexto, cabe señalar varias tendencias: el predominio del Control de Calidad a nivel de programación, el incremento de los procedimientos de Control de Calidad, y la difusión de la acreditación. Las IES suelen ajustarse a los requisitos nacionales de calidad aunque son pocas las conferencias nacionales de rectores que parecen implicadas en la evolución del control de la calidad.

Las Normas y Directrices Europeas y el Registro Europeo de Aseguramiento de la Calidad, desarrolladas por stakeholders, han tenido un impacto positivo, principalmente en la internacionalización de los paneles de revisión, garantizando la participación de estudiantes, y profesionalizando aún más a las Agencias de Calidad. El documento señala que para garantizar el compromiso y una aplicación más eficaz, es importante que la elaboración y revisión de estás normativas siga correspondiendo a los stakeholders, es decir, en el Grupo E4 y el Grupo de Seguimiento de Bolonia. El Grupo E4 aglutina a la AUE -Asociación de Universidad Europeas-, la ENQA -European Association of Quality Assurance in Higher Education-, la ESU -The European Students’ Union- y la EURASHE – European Association of Institutions in Higher Education- y trabaja para crear criterios europeos que aseguren la calidad del nuevo modelo educativo. Por su lado, el Grupo de Seguimiento de Bolonia (Bologna Follow-Up Group) es un órgano muy importante en el desarrollo del proceso. Forman parte de él los Estados que configuran el EEES y la Comisión Europea, siendo el responsable del seguimiento del plan de trabajo que recoge la planificación específica en todas las líneas de acción del proceso.

d) Respondiendo a los cambios: aprendizaje a lo largo de la vida, mayor participación y acceso

Hasta este momento, en la mayoría de países europeos, el aprendizaje a lo largo de la vida aglutina actividades previstas fuera de la línea principal de educación, en las que se utilizan de forma escasa las herramientas de Bolonia como son los resultados del aprendizaje o los créditos académicos. Por lo tanto, se ha detectado una clara necesidad de que las IESs y las autoridades nacionales elaboren políticas de forma conjunta a fin de crear aprendizaje accesible, flexible y transparente que se centre en el estudiante y, además, supervisen y evalúen su aplicación. El fin será garantizar que toda la oferta educativa sea vista dentro de una perspectiva de aprendizaje permanente en todos los contextos: nacional, regional y local. La AUE defiende el Aprendizaje Permanente a la Carta. Para poder conseguirlo se requiere la articulación de compromisos tanto de los gobiernos como de las IES, pero no menos relevante para lograrlo será promover la cooperación entre los actores regionales, incluyendo empleadores e IES.

Trends 2010 presenta el aumento del número de IES europeas que han comenzado a superar el reto de atraer y enseñar a grupos más diversificados de estudiantes e introducir políticas institucionales más amplias y sensibilizadas. Para mejorar aún más el desarrollo y el éxito potencial de la dimensión social del EEES es de vital importancia tanto para las autoridades nacionales como para las IES poder recoger datos sobre la procedencia social de estudiantes y los logros alcanzados.

e) Internacionalización

La internacionalización es para las IES el tercer cambio más importante producido en los últimos años y se espera que ocupe el primer lugar dentro de los próximos cinco. Un número mayor de instituciones desarrollan un sistema integrado de internacionalización, tanto en enseñanza como en investigación, a través de una política estratégica de alianzas. Sin embargo, no está aún claro si este enfoque estratégico se impondrá sobre la forma de cooperación más tradicional de “abajo hacia arriba” iniciada por investigadores individuales.

Desde el informe Trends V (2007), las zonas geográficas prioritarias para el intercambio internacional no han cambiado mucho. La UE y Europa en general siguen siendo la primera y segunda opción, Asia mantiene su tercer lugar; los EE.UU. y Canadá el cuarto y América Latina, el quinto. El mundo árabe y África siguen siendo las zonas de menor prioridad para las IES en Europa, seguidos de Australia, que ha continuado perdiendo terreno desde 2003.

En relación con la movilidad de los estudiantes, y con las limitaciones de datos que hay, las encuestas utilizadas en Trends 2010 indican como expectativa institucional que la movilidad de corto plazo (horizontal) se mantiene estable mientras que la movilidad para Grado completo (vertical) crecería; respecto al desequilibrio de los flujos de movilidad puestos de manifiestos ya en el informe Trends III (2003), entre Oriente y Occidente se mantiene similar. El informe saca a la luz un gran número de obstáculos que existen para la movilidad: desde la necesidad de visado o idioma, falta de la financiación, falta de armonización de calendarios académicos en Europa, etc.

La utilización del ECTs es una herramienta básica para la promoción de la movilidad y una de las líneas de acción fundamentales de Bolonia. Trends 2010 muestra una leve mejoría durante esta década, poniendo de manifiesto que cuando el reconocimiento de períodos de estudio en el extranjero es función de las instituciones conduce a menos problemas, estableciéndose formas sistemáticas y coherentes de transferencia del crédito.

f) Condiciones para la correcta aplicación en las instituciones: servicios para los estudiantes y calidad interna

A lo largo de la década de Bolonia se ha ignorado como prioridad política la importancia de los servicios para el estudiante, a pesar de que son fundamentales para ir hacia un enfoque centrado en el estudiante e influye sobre el rendimiento del alumnado. Los datos del cuestionario Trends 2010 sobre este tema y los informes recabados en las visitas muestran que el área de mayor crecimiento es el de orientación para la elección de la carrera, seguido por el crecimiento en servicios de asesoramiento psicológicos. Esto indica que se busca proporcionar orientación estudiantil principalmente durante la fase de pre-admisión de estudiantes y mejorar su preparación para el mundo laboral.

La organización de los servicios para el estudiante varía. En algunos casos son responsabilidades compartidas por una gran variedad de organismos, lo que requiere una buena colaboración a nivel nacional, regional y local. La principal responsabilidad de las IES es garantizar que los estudiantes tengan acceso a los servicios que necesitan y establecer líneas de actuación conjunta con otras IES o instituciones locales y nacionales para poner en común recursos, utilizando las asociaciones de estudiantes, si es necesario.

Uno de los cambios puestos de manifiesto en este estudio es que el 60% de las IES destacan la mejora de los procesos de calidad internos como lo más relevante durante los últimos diez años, en particular para las instituciones pertenecientes a la AUE y para aquellas con programas de doctorado. Se han establecido muchos procedimientos de calidad muchos de ellos gestionados desde cada Centro en lugar de hacerlo a nivel institucional. La consecuencia ha sido un mayor grado de identificación con los procesos de calidad y con el concepto de cultura de la calidad, desde abajo. Pero aunque se ha logrado un buen progreso de la calidad interna debe enfocarse de una manera más integrada y de forma más global en cada institución.

g) El proceso de Bolonia: retos clave

Más de una década de reforma han traído una gran cantidad de avances en el campo de la educación superior. El momento en el que se ha detectado más actividad fue en 2007. Ahora toca profundizar en el proceso de cambio mediante la construcción de una nueva cultura organizativa y conseguir que se incluya esta estrategia dentro de las prioridades institucionales y nacionales.

El proceso de Bolonia debe considerarse como medio para un fin: proporcionar el componente educativo necesario para la construcción de una Europa del Conocimiento dentro de una visión humanista amplia y en el contexto de extensión de la Educación Superior para el acceso al aprendizaje a lo largo de la vida como apoyo a objetivos profesionales o personales y con una diversidad de educandos.

En este proceso son necesarios esfuerzos adicionales, así como, mayor comunicación y coordinación. Debe centrarse en los beneficios de las reformas para los estudiantes, académicos, empresarios y la sociedad en general.

Otra de información que se han puesto de manifiesto es que los indicadores o datos que se recogen a nivel institucional, nacional o europeo se deben mejorar en todos los ámbitos: movilidad, empleabilidad, ratios estudiantes-personal docente en todos los niveles de grado, tasas de graduación y abandono, tiempo para graduarse, reconocimiento de aprendizajes previos, o antecedentes socio-económicos de los estudiantes. Además, para planificar el futuro, es muy importante tener en cuenta las tendencias en los cambios demográficos y el análisis institucional de los datos del personal (por edad, género y estado).

Parte del éxito de la aplicación de Bolonia está condicionada a la capacidad de los dirigentes de la institución para llevar coherencia institucional en el orden del día de un cambio que es multidimensional. Así como en explicar, persuadir y motivar para el cambio a los miembros del personal y a los estudiantes. Por lo tanto, el informe pone de manifiesto que se debe hacer hincapié en una mayor responsabilidad institucional de las IES en la aplicación del Proceso de Bolonia y permitirles un margen necesario para la aplicación de la agenda del cambio.

El éxito alcanzado en el Proceso de Bolonia se ha conseguido gracias a la participación de todos los actores, incluyendo estudiantes e instituciones, en los debates políticos. Es fundamental continuar haciéndolo a nivel europeo y reforzarlo a nivel nacional y de las institucionales para satisfacer los ambiciosos objetivos establecidos para Europa.

Un programa de cuatro puntos para el EEES

El informe muestra que los centros de enseñanza superior europeos han cambiado con el Proceso de Bolonia de forma profunda y significativa y propone un conjunto de prioridades y de políticas futuras para el EEES, basado en el análisis realizado.

La primera propuesta es enmarcar las estrategias y políticas para la enseñanza superior, tanto a nivel europeo como nacional, dentro de una visión amplia de la sociedad del futuro y de la educación de sus ciudadanos. Ya que esto contribuirá a que las instituciones aprovechen plenamente el vínculo entre los diferentes elementos del Proceso de Bolonia, a participar de la forma necesaria en el plan de estudios y a la renovación pedagógica que el cambio del aprendizaje centrado en el estudiante implica, con las metas de ampliar y aumentar el acceso a la educación.

La calidad ha estado en el corazón del proceso de Bolonia, como lo demuestra la evolución de la calidad institucional. Las Normas y Directrices Europeas se han desarrollado dentro de los 46 países para apoyar la diversidad mientras que han generado principios de unificación y de valores. Estas normas comunes se enmarcan en una promoción de niveles de calidad a través del papel central de las IES. La segunda propuesta expresa que la controversia que existe actualmente sobre los indicadores en el proceso de Bolonia no debe ocultar la importancia de mantener el equilibrio entre la rendición de cuentas y la mejora, entre la medida de la calidad y la garantía de calidad y entre lo que se debe hacer internamente (a nivel de las instituciones) y externamente (gubernamental o por agencias cuasigubernamentales).

El proceso de Bolonia ha tenido impactos muy positivos en la Educación Europea y en el incremento de una mayor identidad europea. El crecimiento de la identidad europea en el mundo – aunque alto a nivel político- todavía presenta aspectos a nivel institucional a mejorar. Hay poca cooperación europea hacia fuera de Europa, cada país europeo realiza sus propias estrategias de internacionalización a pesar de la estrategia del Espacio Europeo de Educación Superior en un escenario Mundial, aprobado en la Reunión Ministerial de Bolonia 2007 (Comunicado de Londres). Por ello su tercera propuesta es que se realice un seguimiento durante los próximos años para que la cooperación europea no se pierda en el proceso de internacionalización.

Tanto el EEES y la EEI crean oportunidades y responsabilidades para IESs europeas. Es por tanto, cuarta propuesta, importante fortalecer los vínculos entre los Centros de educación superior europeos y las áreas de investigación para impulsar y garantizar una relación estrecha entre educación, investigación e innovación. Para cumplir con estos objetivos, AUE también seguirá abogando por vínculos más estrechos entre EEES y EEI y por lo tanto por un Espacio Europeo del Conocimiento que se considera fundamental para que las universidades sean capaces de formar graduados con las habilidades de alto nivel que Europa necesita para la sociedad del conocimiento del siglo XXI.

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Ana B. González Rogado. Licenciada en Ciencias Físicas, esp. electrónica por la Universidad de Salamanca, profesora del Departamento de Informática y Automática, adscrita a la Escuela Politécnica Superior de Zamora. Miembro del IUCE (Instituto Universitario de Ciencias de la Educación) y del Grupo de Evaluación Educativa y Orientación (GE2O) dentro del Grupo de Investigación en Interacción y eLearning (GRIAL), Grupo de Investigación Reconocido de la Universidad de Salamanca y Grupo de Excelencia de la Junta de Castilla y León. Gestión Universitiaria : Secretaria de la Escuela Politécnica Superior de Zamora, desde febrero de 1995 hasta febrero de 2000. Secretaria General de la Universidad de Salamanca, desde marzo de 2007 hasta diciembre de 2009

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