Blog de Ana Fraile
Facultad de Ciencias
 

¡Felices Reyes a todo el mundo!

Felices reyes a todos, incluso a los que hoy tienen que estudiar porque no han estudiado antes e incluso  a los que ya lo llevan estudiado todo pero son un poco agonías.

Hoy quiero publicar una carta a los Reyes Magos porque aún no se ha pasado la magia, y a pesar de ser tarde es muy probable que aún se pueda hacer algo. Esto constituye una lista de recursos, de cara a química y otras asignaturas, tanto para alumnos (que yo me veo como la eterna alumna, ojo) como para futuros profesores, profesores en activo, encantados con su trabajo o desencantados, en prácticas o veteranos. Es una lista de recursos, nombres y de “ejemplos” a “imitar” y entrecomillo todo porque creo que no deben ser copiados, sino que lo siguiente debe resultar inspirador para todos.

 

1) Yo de mayor quiero ser como Pablo Osorio… aunque sea casi de mi quinta, vaya.

Pablo Osorio es un profesor de academia muy jovencillo, pero que con sus ganas y su pasión ha encontrado un método para enganchar a sus alumnos, conseguir que se motiven con la química y las matemáticas, que entiendan, aprendan y disfruten optando por una máxima de esfuerzo constante. No sólo aplica un método revolucionario sino que su labor trasciende al ámbito de las redes sociales, donde hace chistes, usa memes y la verdad es que así no me extraña que los alumnos que se presentan a la prueba de acceso a la universidad este año estén encantados y se queden con muchas cosas a cuenta de esos “gags” que utiliza.

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Su forma de explicar es tan única, siendo informal y a la vez rigurosa que estoy deseando que me de clase alguna vez, ojalá pudiera entrevistarle y hacerle mil preguntas que se me plantean sobre la docencia, sobre cómo enganchar y cómo canaliza la pasión de explicar.

Poco más que decir al respecto, a parte de que sus libros de preparación para la EBAU han sido super ventas estas Navidades… Vamos que ha llegado a haber problemas para conseguirlos.

Mientras sueño un poquillo con cómo llegar a ser así de guay como profe, dejo por aquí el enlace a su twitter.

2) La oportunidad de aprender a aprender

Durante mi trayectoria como estudiante, estatus que no he perdido aún y apunta a quedarse conmigo eternamente, siempre me he preguntado cómo es posible adquirir conocimientos, retenerlos y que tengamos en el cráneo una especie de memoria RAM tan potente como la tenemos los humanos. Cómo sería el proceso físico, si es que lo había, de aprendizaje y qué era necesario para ello. Bueno, pues yo hasta Octubre o Noviembre del año pasado no había descubierto que sí, se forman espinas dentríticas en nuestras neuronas, que son las que consiguen que seamos ágiles mentalmente y cuantas más de ellas tengamos más ágiles seremos; se logran gracias al aprendizaje, que en general es un ejercicio que requiere de esfuerzo y en algunos casos tiene que ser un aprendizaje repetitivo o de memoria  y otras veces no, puede ser significativo, aunque luego ya vienen teorías a decir que la significatividad no depende sólo de ser o no repetetivo. Tras este soliloquio yo me quedo igual porque llega conocimiento, trabajamos y jibiri-jibiri chas, apareció una nueva espina dentrítica.

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Rincón de mente.

Pues bien, después del estudio de mucha psicología, de estudiar las diferentes corrientes metodológicas de la psicología de la educación, puedo decir que si hay algo en lo que recae peso para que una persona aprenda es: captar el interés, conseguir la motivación, conectar con los conocimientos, entorno y necesidades de la persona y desarrollar las capacidades de metacognición, es decir que las personas aprendan a aprender, ya que muchas veces cuando debemos estudiar o aprender nos enfrentamos de una manera menos eficiente de la que sería posible.

En búsqueda y captura de un método adecuado para el estudio de las oposiciones (paso siguiente para mí), encontré un curso de los denominados MOOC en Coursera: Cómo aprender a aprender, de Barbara Oakley. Esta mujer de excepcionales talentos es desde escritora hasta profesora de ingeniería en la universidad, pasando por traductora en Rusia y locutora de radio (en el Polo Sur, en la Antártica). Junto con Kent Robinson, del que he hablado en publicaciones anteriores, es una de las educadoras más prestigiosas en la actualidad, con múltiples galardones en neuroeducación. Si algo está claro es que esta maravillosa mujer sabe aprender y creo que algo puedo tomar de este lado.

Así que le pido a sus Majestades aprender a aprender durante este año, y nunca para de aprender en general.

3) Aprender de maneras sorprendentes

Ya que quiero seguir aprendiendo, me encantaría que me fascinara, que fuera en campos variados, profundizar en el tema de educación en el que día a día encuentro mi pasión. Y por qué no, encontrar formas de aprender de manera transversal a disfrutar las artes, el cine, las series, los viajes y la comida.

Por ejemplo, aprender física a través de los movimientos de ballet. Y no es el único recurso, sino que la UNED, su laboratorio de fabricación pretende enseñar a sus alumnos conceptos de física gracias a unas gafas de realidad virtual para que sea interactivo. Esta propuesta ha sido llevada a cabo por Diana Herrero, coordinadora de la cátedra para la cuál lo más acertado es que los alumnos atiendan a la explicación, observen los movimientos aplicando las leyes e intenten algunas posiciones. Ballet es una disciplina muy exigente y obviamente no todos los pasos están al alcance de todos, pero se pueden intentar algunos básicos o extrapolar a otros tipos de baile, patinaje, etc.

Otro ejemplo, el genio Albert Einstein cuando se atascaba con alguna teoría, no conseguía ese estado de lucidez excelso para seguir con sus elucubraciones, tocaba el violín. Quizá porque así se relajaba o quizá porque en el fondo ambas disciplinas no están tan alejadas como puede parecer: el número áureo está presente en la música, los compases y las notas son fracciones que se tocan, se oyen, los símbolos de tiempo (corcheas, blancas, negras, …) son el mejor ejemplo de múltiplos y submúltiplos que hay, la música en cierta manera rezuma de esa elegancia exacta y simétrica de las matemáticas, pero nos permite oír y sentir a la vez, algo que es más complicado con papel, lápiz y goma, y digo lápiz y goma porque hay integrales que nunca salen a la primera. En la siguiente página, hay una gran cantidad de recursos: Música y matemáticas.

La química en el arte, por qué no. Cuando un pintor usa óleos o acrílicos hace uso de productos industriales con mucha orgánica por detrás. Cuando un orfebre talla piezas de metal y las pule, usa reacciones ácido-base, la fotografía ha tenido siempre una gran base química y, aunque ahora sea digital, porque no rescatar algún cuarto oscuro para revelar fotografía. Y lo que más me atormenta, ¿cuántos profesores de física o química permiten crear algo artístico con sus conceptos? Estoy deseando encontrarme con alguno y de verdad, estoy segura de que el resultado vale la pena, y no me importaría ser la primera en encontrar el método o el cómo. Mientras tanto me inspiraré en Xavier Durán.

4) Poder encontrar mi yo de profesora.

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