Sistema de blogs Diarium
Universidad de Salamanca
BINDusal
Sobre Ingeniería Industrial, aspectos técnicos, actualidad, alumnos, escuela, recursos, biblioteca
 

Biblioteca Universitaria, HOY

Ayer, escuché en la radio un apunte con cierta imprecisión, un interlocutor comentaba: “los catálogos de bibliotecas, los hemos tenido siempre…”, esta afirmación me causó interferencias en el oído. Si es cierto que los “nacidos digitales” o born digital (la generación que ha nacido con la tecnología a los pies) los han conocido desde siempre, pero hace no más de 20 años la situación tecnológica era muy distinta. En nuestra biblioteca aún tenemos, en un rincón, el mueble-catálogo con fichas impresas con registros de los libros que podíamos encontrar en las estanterías de aquellos años.

fichas

La biblioteca en todas sus variantes (Biblioteca Nacional, pública, universitaria, etc., …)  ha evolucionado al ritmo tecnológico marcado desde el inicio del bit a la última aplicación que podamos implementar a la hora de ofrecer nuestros servicios.

Quizás la Biblioteca Universitaria ha sido pionera en este sentido debido a la actualización de la Universidad para acomodarse al modelo europeo. En este nuevo paradigma se busca un alumno autónomo que sepa buscar por sí mismo soluciones desde su inicio universitario y que este procedimiento sea el habitual a lo largo de toda su vida laboral.

Muchos son conocedores de la nueva denominación adquirida, precisamente a razón de los dos párrafos anteriores para este nuevo concepto de biblioteca, a la que ahora llamamos CRAI o Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación.

Para llegar a esta conversión el personal de estos centros pretende dar a conocer sus recursos, bien impresos o electrónicos, formar a sus usuarios para que sepan encontrarlos y los utilicen de forma ética y legal. Las líneas de trabajo en este procedimiento son para la utilidad del estudio, enseñanza e investigación.

Esto es fácil de decir, pero más complicado de concretar, ya que existen estudiantes de distintos grados, profesores más y algo menos actualizados, y diversas líneas de investigación.

Si no me quiero entretener, ya demasiado, los alumnos que inician sus estudios necesitan manuales generales en sus ramas de estudio mientras van conociendo servicios y otros tipos de materiales que usarán más adelante como monografías (publicaciones más concretas en un área determinada) o revistas. Por lo que a lo largo de su formación pasarán de los catálogos propios o en red a otras herramientas de búsqueda de libros electrónicos o bases de datos.

Respecto a la enseñanza, ya es menos habitual, pero si han existido programas de bibliotecas dirigidos a profesores que tuvieron que implementar nuevos esquemas tecnológicos; aun así, hoy es necesario la constante actualización en herramientas que cambian en un tiempo muy breve, podemos citar gestores bibliográficos, o buscadores de patentes*, legislación o reglamentos técnicos. El bibliotecario está al día con estos cambios y puede ser avanzadilla entre usuario y plataforma de búsqueda por lo que si es necesario planteará iniciativas de formación.

En cuanto a la investigación, es la Universidad desde siempre el lugar de promoción del nuevo conocimiento y avances científicos, por lo que sigue siendo necesario saber dónde y cómo, buscar, seleccionar y saber utilizar la información recabada pertinente a nuestro interés. Estas tareas son necesarias desde la ejecución de un proyecto a una tesis como trabajos inéditos que son, a otras investigaciones que siguen construyendo nuestra sociedad como la conocemos. El papel de la biblioteca no termina en dar salida a la información si no en volverla a establecer para nuevas utilidades, me refiero a recomendar formas de publicación habituales o de acceso abierto, formas de mayor visibilidad; crear para investigadores identidades únicas y perfiles dónde conocer datos estadísticos y formas de proteger sus trabajos con las normas de Propiedad Intelectual existentes.

Las primeras Escuelas Catedralicias ya tenían bibliotecas que a su paso les proveyeron los servicios necesarios para cada época. Es inconcebible una Universidad sin biblioteca, de hecho, esa Universidad no existe. Tal como dijo Ortega y Gasset. “La biblioteca es el corazón de la Universidad”. Seguimos trabajando para que sea así y no existe mayor satisfacción para un bibliotecario que ver la rentabilidad de las herramientas disponibles para y por sus usuarios.

Esta entrada en BINDusal tiene su origen o fue redactada tras la siguiente lectura.

GALÁN Gall, Antonio Luis. “Los bibliotecarios académicos y el apoyo a la investigación”. En: Biblioblog https://biblioblog.org/2016/03/31/los-bibliotecarios-academicos-y-el-apoyo-a-la-investigacion [Consulta, 05/04/2016]

* Enlazable solo desde ordenadores con IP USAL

Los enlaces de esta entrada llevan a un recurso como ejemplo entre los existentes del mismo tipo. No es un ejemplo único.

 

 

 

 

 

, , , , ,

Política de privacidad
Studii Salmantini. Campus de excelencia internacional