Periodistas clínicos: Medio ambiente y consumo responsable – ¿Real o incierto? Efecto del Coronavirus en la pugna del cambio climático

31/03/20, 16:26

https://elpais.com/sociedad/2020-03-13/el-incierto-impacto-del-coronavirus-en-la-lucha-frente-a-la-crisis-climatica.html

Mucha es la información a la que nos vemos expuestos en las últimas semanas, cantidad ingente de noticias, ni mucho menos positivas donde en la mayoría de casos nos vemos en la necesidad de funcionar a modo de filtro para distinguir lo veraz y objetivo de lo “fake”. Sin embargo, una noticia que desde hace semanas lleva materializándose en realidad, intenta hacerse hueco entre los medios: la pandemia provoca la mayor caída de contaminación. 

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Concentración de dióxido de nitrógeno en Francia durante 10 días.

Pero en el presente artículo no abordaremos el análisis de las causas que condicionan esta caída, sino si a largo plazo se mantendrá esta línea o, superada la pandemia, se generará un efecto rebote. Quizás las declaraciones del secretario general de la ONU, António Guterres, hacen disipar muchas dudas al respecto: “No vamos a combatir el cambio climático con un virus”. Arrastramos demasiada experiencia a nuestras espaldas para darnos cuenta que las grandes caídas de dióxido de carbono han coincidido con periodos de crisis. En la recesión de 2008 se generó una reducción del 1% de las emisiones de dióxido de carbono, reducción que se recuperó al año siguiente con un crecimiento bastante alto. Es por ello que las palabras del secretario general de la ONU se convierten en toda una declaración de intenciones en la lucha contra el cambio climático, los países no deben de distraerse de esta pugna constante que llevamos arrastrando durante años, no debe utilizarse esta pandemia como excusa para poner en marcha políticas de transición ecológica. Es innegable que las consecuencias económicas ya superada la pandemia serán nefastas y países donde todavía no existen políticas de energía y clima demorarán inversiones al respecto durante más tiempo (un efecto negativo de la pandemia, entre otros) pero los países que ya están iniciados, esa crisis no debería afectarles mucho. 

2020 se presentaba entre los activistas como clave en la lucha contra el cambio climático, en noviembre de este año, sin ir más lejos, tenemos cita en la Cumbre del Clima de Glasgow donde lo esperado es que los países adopten medidas mucho más definidas en la reducción de emisiones, sin sucumbir en la cómoda idea de que ocurra algo parecido a lo de la COP25. Atravesamos momentos duros como si de una escena en blanco y negro de nuestra historia se tratase, pero debemos ser conscientes de que esta epidemia en el corto plazo será superada, pero si no hacemos frente a nuestra tarea pendiente en la lucha contra el cambio climático habrá consecuencias en el largo plazo y creedme si os digo que serán mucho más perjudiciales y llegados a este instante, no habrá marcha atrás. Tomemos medidas YA!

 

Raúl Sánchez Bernardo
Línea de Medio ambiente y consumo responsable de la Clínica Jurídica de Acción Social

 

Periodistas clínicos: Discapacidad y Dependencia – “¿Cómo vive el confinamiento por el coronavirus una persona sordociega?”

30/03/20, 21:01

https://www.europapress.es/epsocial/igualdad/noticia-vive-confinamiento-coronavirus-persona-sordociega-20200329120241.html

El domingo, distintos medios de comunicación se hacían eco de cómo afrontan las personas con sordoceguera la situación de confinamiento.

De acuerdo con la Asociación de Sordociegos de España (ASOCIDE), la sordoceguera es una discapacidad que resulta de la combinación de dos deficiencias sensoriales, visual y auditiva, lo que genera problemas de comunicación únicos y necesidades especiales derivadas de la dificultad para percibir de manera global, conocer, y por tanto interesarse y desenvolverse en su entorno.

Algunas personas sordociegas son totalmente sordas y ciegas, mientras que otras tienen restos visuales y/o auditivos. En todo caso, el efecto de incomunicación con el mundo, que produce la combinación de las dos deficiencias, resulta tal que este colectivo de personas presenta graves dificultades para acceder a la información, la educación, el trabajo o la vida social. En el caso de las personas con sordoceguera congénita, la situación se complica aún más.

La sordoceguera es, por tanto, una discapacidad que reviste una entidad propia y cuyo afrontamiento requiere de servicios especializados. Así, las personas con sordoceguera cuentan con personal específicamente formado para su atención, los denominados guías intérpretes (en uno de los programas que realizamos este año en la Radio de la Universidad, Clínica en el Aire, pudimos entrevistar a uno de ellos). Estos guías conocen tanto la lengua o sistema de comunicación de la persona sordociega como el de su interlocutor. Además de dominar alguno de esos métodos especiales de comunicación (como el sistema dactilológico o el lenguaje de signos), los guías deben contextualizar los mensajes ofreciendo información visual que resulte relevante para que sean comprendidos, guiando además a la persona sordociega en sus desplazamientos.

En el momento presente, este colectivo de personas, dadas sus especiales características, afronta un desafío doble: si interacturar con el medio les resulta difícil, comprender qué es lo que está sucediendo actualmente en el mundo agrava aún más su situación de aislamiento. De hecho, las medidas decretadas con la declaración del estado de alarma han supuesto que los programas que existen para apoyar a este grupo de personas hayan quedado interrumpidos.

 Javier García Pajares, un joven con sordoceguera que ha estudiado una doble titulación (fue además el primer estudiante Erasmus con estas características), explica en la noticia de la que hoy nos hacemos eco cómo se las está ingeniando para afrontar esta dura situación. Toda una hermosa lección de vida.

Alumnos de la  Línea de Discapacidad y Dependencia.

Clínica Jurídica de Acción Social 

 

 

Periodistas clínicos: Menores y uso de Internet – “El ciberacoso en menores se puede agravar más durante el confinamiento”

29/03/20, 16:10

https://elcorreoweb.es/sevilla/el-ciberacoso-en-menores-se-puede-agravar-mas-durante-elcoronavirus-DK6518577

Dada la situación que se está viviendo en estas últimas semanas, el uso de Internet se ha ido incrementando exponencialmente, tanto en adultos como en los menores. Este último es uno de los grupos que más están usándolo en esta cuarentena, ya sea para realizar tareas de clase o para cuestiones de ocio. Este uso de Internet es una cuestión importante, ya que puede relacionarse con un problema como es el acoso escolar, pues no podemos olvidarnos de que a pesar de que el curso escolar esté suspendido, esta problemática sigue existiendo, no se suspende, y uno de los medios que pueden utilizarse son las nuevas tecnologías y con el incremento del uso de estas, en estos momentos, no debemos dejar de lado esta cuestión.

En esta noticia se podrá encontrar una serie de claves dadas por la doctora en Psicología Rosario del Rey para entender mejor este tipo de violencia, y que serán de utilidad para que muchos padres puedan estar prevenidos ante esta problemática. Es importante tener en cuenta que se parte de cierto desconocimiento por parte de las personas de este tipo de acoso, pero es una realidad. Las personas consideran que no serán nunca víctimas o que ciertas personas tienen más propensión a serlo que ellas, y en cierta manera es verdad que en el caso de los menores tienen una sobreexposición a este tipo de acoso ya sea siendo víctima o agresores y es importante que los padres o tutores sepan cómo manejar la situación, pues existen progenitores que están más pendientes de las actividades que realizan sus hijos en Internet y otros que consideran que su niño sabe manejarse en la red y que conocen más que ellos este ámbito, y por lo tanto, piensan que no deberían meterse. En esta situación de pandemia, en la que la mayoría de la población se encuentra confinada en sus casas, los adolescentes y menores que sufren ciberacoso o acoso escolar son uno de los grandes olvidados. Por ello los padres deberían llevar a cabo un mayor control del tiempo de conexión de sus hijos, analizar los cambios de humor o de comportamiento que tengan. En definitiva, estar pendientes y limitar el consumo que sus hijos puedan realizar de las redes sociales durante este tiempo, proponiéndoles actividades que los saquen de este entorno peligroso.

Tania Tabares Arboleda

Línea de Menores y uso de Internet de la Clínica Jurídica de Acción Social

Periodistas clínicos: Medio ambiente y consumo responsable: “La deforestación y el aumento de enfermedades infecciosas”

28/03/20, 11:10

https://www.elsaltodiario.com/coronavirus/greenpeace-alerta-aumento-riesgo-transmision-enfermedades-destruccion-ambiental

La deforestación es, sin duda, un tema preocupante, no sólo por el impacto medioambiental que produce, ni por sus consecuencias sobre las especies animales que viven en nuestro planeta, y para las que son fundamentales estos ecosistemas, sino porque además hoy, a través de varios estudios, podemos afirmar que esto tiene unas consecuencias directas en nuestras vidas.

Esta destrucción masiva de árboles y ecosistemas naturales ha hecho que un millón de especies se encuentren en peligro de extinción, pero no sólo afecta a especies animales o vegetales, también afecta, como la mayoría de los problemas medioambientales, a las vidas humanas. En las últimas semanas hemos oído hablar de los posibles orígenes del nuevo coronavirus, COVID-19, y muchas son las teorías y los estudios, que sitúan a los animales como posible origen de este nuevo virus que ha cambiado nuestras vidas. Los bosques son el medio natural de vida de muchas especies, con la tala masiva de algunos bosques tropicales como la Amazonia o la Cuenca del Congo, la especie humana se está “auto obligando” a mantener un mayor contacto con especies animales o, mejor dicho, está obligando a estas especies animales a mantener contacto con la especie humana. Estas especies son portadoras de virus, bacterias y otro tipo de microorganismos, y desde la organización ecologista Greenpeace, advierten que la deforestación aumenta los brotes de este tipo de enfermedades. Desde la propia organización alertan de que si no comenzamos a gestionar los recursos naturales de manera responsable podríamos vernos en la situación que hoy vivimos más a menudo, e incluso de formas más severas.

En el propio artículo podemos ver que el 58% de las enfermedades infecciosas que hoy conocemos se han originado en la fauna silvestre, y según un estudio, aproximadamente el 30% de las enfermedades nuevas, como el caso del ébola, están relacionadas con estos cambios en los ecosistemas, provocados por la especie humana, estamos sometiendo a otras especies, obligándolas a acercarse a otros entornos que no son naturales. Todos estos virus y bacterias pueden propagarse por el mundo de forma muy acelerada, como ha ocurrido con el COVID-19. A todo esto hay que sumar el impacto que la deforestación tiene sobre la capa atmosférica, ante problemas medioambientales, igual que ante la crisis sanitaria que hoy vivimos, hay que dar una respuesta global.

Hoy ha sido el COVID-19, pero, ¿y mañana? ¿Estamos dispuestos a cambiar nuestro estilo de vida? Es posible que la naturaleza nos obligue a ello.

Cristian Rodríguez De León

Línea de Medio ambiente y consumo responsable de la Clínica Jurídica de Acción Social

COVID-19 y Justicia distributiva

27/03/20, 19:45

La Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) y la Sociedad Española de Enfermería Intensiva y Unidades Coronarias (SEEIUC) han publicado recientemente el Plan de Contingencia para los servicios de medicina intensiva frente a la pandemia del COVID-19. Los intensivistas consideran que el citado Plan va a permitir a las UCIs españolas estar preparadas si se produce un aumento del número de pacientes afectados que necesiten cuidados intensivos. El Plan diferencia cinco “fases de respuesta” a la pandemia: preparación, inicio, saturación, colapso y control de la crisis. Para cada una de ellas, el documento determina el procedimiento a seguir. Entre las medidas de la fase de saturación, se aconseja la suspensión de toda la actividad electiva (cirugía, pruebas diagnósticas, consultas) en el hospital, valorar el descanso del personal de primera línea organizando el trabajo en turnos, y un criterio de ingreso en UCI estricto, “guiado por escalas objetivas y aplicando, si es necesario, los protocolos de limitación del tratamiento de soporte vital con el soporte del Comité de Ética asistencial”.

Sin perjuicio de recomendar la lectura íntegra del Texto, en éste puede leerse que “entre los objetivos del plan de contingencia, desarrollados en el documento, está la asignación de recursos limitados de atención médica de manera racional, ética y organizada para hacer el mayor bien para el mayor número de personas”.

En este contexto, el órgano asesor del Gobierno en materia de bioética acaba de publicar un documento donde plantea serias dudas a propósito de las implicaciones éticas que comportarían la puesta en marcha de un Plan como el elaborado por los intensivistas. Específicamente, el órgano se detiene en el tratamiento que, en un escenario futuro de saturación, incluso de colapso, se dispensaría a las personas mayores o con discapacidad. El documento del comité es claro al respecto: “se debe prevenir la extensión de una mentalidad utilitarista, o peor aún, de prejuicios contrarios hacia las personas mayores o con discapacidad”. Y todavía más: el órgano enfatiza que “resulta extremadamente ambiguo y éticamente discutible las recomendaciones publicadas, porque todo ser humano, por el mero hecho de serlo, es socialmente útil, en atención al propio valor ontológico de la dignidad”.

Amparándose en las Recomendaciones que la Organización Mundial de la Salud elaboró para la gestión de cuestiones éticas en epidemias, el órgano señala que los principios éticos que deben guiar las decisiones de asignación de recursos en estas situaciones críticas son los de utilidad y equidad, los cuales no siempre resulta posible lograr plenamente. Ante esta disyuntiva, el Comité se decanta por la equidad, que ordena priorizar a los colectivos más vulnerables.

El documento aborda numerosos asuntos, como la cuestión de si estaría justificado dar preferencia al personal sanitario en el acceso a los recursos disponibles o a otros colectivos, como los menores o las personas con discapacidad. Específicamente, en relación con estos últimos, considera que alguna de las recomendaciones que figuran en el Texto de los intensivistas no son compatibles con la Convención de Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad.

Finalmente, nos gustaría destacar cómo el citado Texto hace un llamamiento a las sociedades científicas, los colegios profesionales, y los comités de bioética para que de manera “urgente” se pongan a disposición de la autoridad competente para trabajar en unos criterios únicos de priorización a nivel nacional.

Alumnos de la Línea de Discapacidad y Dependencia de la Clínica Jurídica de Acción Social

Criminología:

Jairo Valea García

Sara Bau Lagota

Derecho:

Víctor Pinadero Rodríguez

María Trujillano Refojos

Ciencias Políticas y Adm. Pública:

Mónica Santos Barcala

Rebeca Manzano Borrego

Periodistas clínicos: Medio ambiente y consumo responsable ” La contaminación del aire aumenta la mortalidad del COVID-19″

26/03/20, 21:40

https://www.tiempo.com/ram/la-contaminacion-del-aire-aumenta-la-mortalidad-del-covid19.html

La contaminación en las ciudades ha alcanzado, durante los últimos años, niveles considerados como peligrosos y de riesgo para la salud. Los expertos aseguran que estos niveles de contaminación del aire, generado en gran parte por las emisiones de los vehículos, pueden estar directamente relacionados con el aumento del número de fallecimientos por el COVID-19. Si bien es cierto que no existe un vinculo con base científica entre la mortalidad de dicho virus y la contaminación del aire que respiramos; si que existen dichos estudios sobre brotes anteriores como el SARS de 2003, que presenta una similitud del 80% con el actual virus, en el cual se demostró que en las regiones que presentaban unos mayores índices de contaminación, las probabilidades de morir aumentaban en un 84%. Esto se debe a que la contaminación del aire provoca genera graves problemas de salud como pueden ser, enfermedades respiratorias o hipertensión, siendo estas enfermedades, entre otras, en las que el COVID-19 presenta una mayor tasa de mortandad. Como conclusión, es fundamental que saquemos provecho de esta terrible pandemia para instar a los Gobiernos a legislar, de un modo más estricto, sobre las emisiones contaminantes, sobretodo las de los vehículos, prohibiendo la circulación de aquellos coches más contaminantes y, dándoles la posibilidad a sus dueños de obtener a cambio un bono transporte, como ya se hace en algunas ciudades españolas; asimismo, se les debería instar a aumentar el presupuesto de las ayudas anuales convocadas para la compra de vehículos eléctricos, así como subvenciones para la instalación de paneles solares y otras formas de obtener energías renovables y limpias con las que cargar las baterías de estos vehículos eléctricos. Para finalizar, quiero lanzar una reflexión a todos los lectores. Todos estamos muy concienciados de los problemas medioambientales existentes, realizando acciones como el reciclaje o apagar las luces y cerrar grifos cuando no son necesarios; pero, ¿somos realmente conscientes de los más graves problemas medioambientales que nos rodean?

Jaime Castaño Hernández

Alumno de la Línea de Medio ambiente y Consumo responsable de la Clínica Jurídica de Acción Social

Periodistas clínicos: Medio ambiente y consumo responsable: “Coronavirus: cara y cruz en la lucha contra el cambio climático”

26/03/20, 12:31

https://www.elmundo.es/ciencia-y- salud/ciencia/2020/03/23/5e74f3a821efa05d408b4639.html

El COVID-19 ha sido capaz de paralizar toda la sociedad. Nos hemos adentrado en una gran incertidumbre que marcará un antes y un después en la historia de la humanidad, pero ¿cómo será ese ̈después ̈?

Han surgido dos posturas contradictorias en torno a esta cuestión. Por un lado, están los que ven en esta pandemia una oportunidad para frenar el cambio climático, y, por otro, los que piensan que la crisis económica consecuencia de este virus dejará a un lado la preocupación climática.

El COVID-19 se ha unido a la crisis climática para darnos más razones para cambiar nuestro modelo de producción y consumo. En China, tras llevar a cabo la paralización total de la producción, excepto los servicios esenciales, y el confinamiento de la población, se han reducido un 25% de emisiones nocivas en la atmósfera, suponiendo un ahorro de 200 megatoneladas de CO2 en el mundo, así como una caída del 40% de NO2, mejorando notablemente la calidad del aire.

Los expertos anuncian una caída de emisiones de CO2 a nivel global, algo que no ocurría desde la última crisis financiera en el año 2008, puesto que en la última década, las emisiones de gases de efecto invernadero han ido en aumento. Sin embargo, no hay nada que celebrar, ya que esta bajada de emisiones es debida a una crisis económica, y si no se llevan a cabo las políticas y medidas adecuadas para tal situación, la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero no será sostenible.

Por otro lado, la depresión económica apunta, de acuerdo con Bloomberg New Energy Finance, a que se producirá un estancamiento en el sector de las energías renovables, concretamente en el ámbito de la energía solar y en la fabricación y comercialización de automóviles eléctricos.

Pero esto no es todo. La pandemia global también amenaza la celebración de la COP26, cuyo anfitrión es Glasgow, Escocia. Por ello, no conviene celebrar la bajada de emisiones a consecuencia del COVID-19, ya que realmente, aunque a corto plazo podamos observar un descenso considerable de emisiones nocivas para el planeta, a largo plazo, se dejarán de lado asuntos y planes destinados al medio ambiente de suma importancia.

Como hemos dicho anteriormente, el COVID-19 supondrá un antes y un después, cambiará el modo en el que viajamos, trabajamos e incluso nuestras relaciones personales, predominará un mundo virtual en el que el contacto humano irá perdiendo cada vez más protagonismo. En nuestras manos está que ese cambio sea sostenible, o no.

Ana María Gómez García

Línea de Medio ambiente y consumo responsable de la Clínica Jurídica de Acción Social

Periodistas clínicos: Medio ambiente y consumo responsable: “Mi vida alterconsumista en tiempos del Coronavirus”

25/03/20, 22:19

https://elpais.com/elpais/2020/03/20/alterconsumismo/1584710315_885425.html

TITULAR: “Mi vida alterconsumista en tiempos del Coronavirus”

Este artículo es una reflexión sobre esta época insólita que nos está tocando vivir en la actualidad.

Parece ser que la sociedad busca paliar la inmovilidad física que ha traído aparejada el confinamiento con una actividad sin freno e incontrolada de las tarjetas de crédito a través de compras online. Como todos hemos podido ver, muchas empresas han hecho públicas nuevas ofertas como envíos gratis, descuentos en productos seleccionados como ropa y material deportivo, sorteos…, lo que nos atrae y nos hace caer en la trampa. Bien es cierto que algunas compras pueden hacerse por necesidad, pero, ¿por qué comprar un par de zapatos de la nueva colección de X tienda, si a día de hoy, la gran mayoría, nos pasamos el día en pijama?

No resulta nada fácil la situación en la que nos encontramos, se nos acaban las ideas para combatir el aburrimiento y necesitamos más.

Del mismo modo, esta época genera importantes “injusticias”, puesto que algunas tiendas aprovechan la situación para inflar los precios de los productos. Productos que sabemos que son de primera necesidad y que sí o sí vamos a comprar puesto que son necesarios para el día a día. El enriquecimiento injusto, aprovechamiento de la situación que atravesamos a nivel mundial para ver incrementados los beneficios es símbolo de egoísmo; la falta de empatía y solidaridad hacia los demás en estos casos es evidente.

Como relataba la autora en el artículo, cuando se realiza una compra online, exponemos a una persona trabajadora de la fábrica, al transportista, etc. al riesgo de contraer el dichoso virus, pudiendo estar en su hogar respetando el confinamiento que se nos impuso a todos los ciudadanos. Es cierto que hay trabajadores que son necesarios, como son los médicos, enfermeros, farmacéuticos, cajeros de supermercado, y todo el personal relacionado con estas profesiones; que se exponen diariamente al virus COVID19. A día de hoy, los grandes héroes.

Por ello podemos evitar las compras innecesarias y reducir la “cadena” de contagio, porque de lo contrario no acabaremos nunca. Este acto sería un símbolo de empatía y solidaridad, por aquellos que se exponen y por nosotros mismos, a la vez que contribuimos a que esta situación se acabe lo antes posible que es lo que todos deseamos.

Desde aquí, transmitir un mensaje de ánimo a todos los lectores; un día más es un día menos y con la colaboración de todos los ciudadanos llegaremos a ponerle fin a la pandemia. Por eso sigamos aplaudiendo cada día a aquellos que luchan en primera línea por nosotros, pronto podremos abrazarlos como es debido.

Mª del Mar García Esquiliche

Línea de Medio Ambiente y Consumo Responsable de la Clínica Jurídica de Acción Social
#QuedateEnCasa

Documental: Las semillas de Berta Cáceres

25/03/20, 16:21

“Cuando iniciamos la lucha contra Agua Zarca”, solía decir. “Yo sabía lo duro que iba a ser. Pero también sabía que íbamos a triunfar. Me lo dijo el río”…

-Berta Cáceres

La defensa de los derechos humanos, la promoción de los derechos al medio ambiente y aquellos ligados al acceso a la tierra, son la lucha diaria de millones de personas con diversas identidades étnicas y culturales. En Honduras, como lo muestra el documental, la defensa a estos derechos se encuentra en manos de los principales afectados por su vulneración, la población indígena, afrodescendiente y rural. A pesar de la importante labor que los defensores llevan a cabo, se han convertido en objetos de amenazas, hostigamiento, intimidación, golpizas, criminalización y estigmatización en campañas mediáticas de desprestigio.

Ese es el caso de Berta Cáceres, miembro de la comunidad indígena Lenca y protagonista de este documental. Berta fue una defensora incansable del derecho a las tierras y recursos naturales, llevó a cabo una fuerte lucha contra el racismo y la discriminación, y protagonizó una larga campaña de reivindicación de los derechos económicos, sociales y culturales y de acceso a la justicia de su pueblo y demás grupos indígenas de Honduras. Su última gran lucha comenzó en 2010, año en el que le fue otorgada, a la empresa Desarrollos Energéticos S.A. (DESA), la concesión para construir el proyecto Hidroeléctrico Agua Zarca en el río Gualarque, territorio ancestral de la comunidad indígena Lenca, sin llevar a cabo consulta previa alguna con la población.

Desde ese momento Berta Cáceres, con el apoyo del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), se convirtió en la lideresa de la campaña de oposición frente a la intromisión de la empresa en territorio ancestral Lenca. Lamentablemente, esta cruel y despiadada contienda no tuvo un buen final, el 2 de marzo de 2016 asesinaron a Berta. A día de hoy, sólo se han condenado a los autores directos del crimen, sin esclarecer la responsabilidad de altos directivos de la empresa, el Estado hondureño y los bancos internacionales que financiaron el proyecto Agua Zarca, cuyos representantes podrían tener información importante sobre lo ocurrido.

En este sentido se enfoca la línea de trabajo del grupo de Clínica Jurídica, el cual tiene como objeto principal alcanzar un pronunciamiento por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos respecto a estas graves vulneraciones a los derechos humanos. Por lo tanto, teniendo en cuenta que la Corte IDH ha desarrollado una línea jurisprudencial clara respecto al principio pro persona como canon hermenéutico, en la que ha señalado la obligación de interpretar de manera extensa las disposiciones que amplían los derechos contemplados en la Convención Americana sobre Derechos Humanos, con la finalidad de tutelarlos de la forma más favorable, la propuesta es elaborar un dictamen en el cual se analicen la posible incidencia de los delitos de genocidio, ecocidio y lesa humanidad.

 El genocidio, sería discutible teniendo en cuenta las acciones direccionadas a destruir, total o parcialmente, a la población indígena y defensora de derechos humanos de Honduras, aunque la gran cuestión envuelta en ese delito esté relacionada a la prueba de la intención específica prevista por el tipo penal, con dificultades para establecer su existencia, extensión y, además, su propio contenido. Con relación al ecocidio, la comunidad jurídica internacional ha advertido la necesidad de tipificar como crimen internacional el impedir a una población el disfrute de sus territorios o recursos, de forma permanente. La intromisión de DESA y la construcción del proyecto Agua Zarca, significó la imposibilidad de acceso al río Gualcarque para los Lenca, el cual hace parte de su territorio ancestral, privándolos de un medio de subsistencia. Finalmente, la sistematicidad configurada en la actuación empresarial con ayuda del Estado, que se refleja no sólo en el caso de Berta, sino en la gran mayoría de casos que involucran a los pueblos indígenas en las conseciones que el Estado hace de sus tierras, amerita profundizar en la configuración estos como crimen de Lesa Humanidad.

Podcast:  https://drive.google.com/file/d/1xXQlg7al6Hc-ojzeNsJpSeVLp4KTN7_z/view?usp=sharing

 

Entra aquí para ver el documental: https://www.ccma.cat/tv3/alacarta/latituds/les-llavors-de-berta-caceres/video/5912827/ 

 

 

Clínica Jurídica Máster Derecho Penal 

 

Johana Rodríguez Ludeña

Giovana Dutra De Paiva

Susan Ortiz Machado 

Carlos Aurelio Zaquinaula Iñahuazo

Andrea Del Pilar Santos Prada 

 

Audio: 

Andrea Del Pilar Santos Prada

PorSiete, un ejemplo de compromiso social

24/03/20, 18:37
El pasado día 19 de febrero, los alumnos de las líneas de Medio Ambiente y Consumo Responsable y de Discapacidad visitamos la Cooperativa PorSiete. De este modo, tuvimos la posibilidad de conocer su funcionamiento, tanto desde el punto de vista de la gestión de residuos, como desde el punto de vista de las oportunidades de empleo que les ofrecen a personas con discapacidad.

PORSIETE Y MEDIO AMBIENTE
PorSiete realiza una labor de recogida y reciclaje de diversos residuos en 326 municipios repartidos por la provincia de Salamanca, además, de realizar actividades de cooperación internacional con países como Argentina.
Los residuos recogidos son el aceite vegetal usado, ropa, así como electrodomésticos y aparatos electrónicos.
El fin es conseguir cuidar del medioambiente y favorecer la economía circular, ya que estos residuos son tratados para su posterior reincorporación a la cadena de consumo.

Cada año se estima que, en torno a un 4% de los residuos que desechamos, procede de productos textiles; aproximadamente, cada uno de nosotros nos desprendemos de una media de ocho kilos de ropa. En PorSiete se separan aquellas prendas que presentan algún deterioro y que como tal no se pueden reinsertar al mercado de las que sí sirven para ser vendidas posteriormente en tiendas de segunda mano.
Gracias a la actividad de PorSiete, 6.887 toneladas de productos textiles, en el período de un año, han podido ser reutilizados, evitando así la emisión de una media de 52.513 toneladas de CO2 anuales, cantidades colosales que equivalen a la producción de CO2 de 7.309.162 de árboles y 25.050 automóviles al año.

Por otro lado, en el caso de los electrodomésticos y aparatos electrónicos, se separan por componentes, revendiendo los que sirven; de este modo se consigue alargar su vida útil y contribuir al consumo responsable. El proceso que realiza la empresa para el tratamiento de estos artículos es muy exigente, puesto que deben seguir una estricta normativa, como es la Ley de Protección de Datos.
El objetivo final es recuperar todos los aparatos electrónicos o electrodomésticos así como los componentes para su reutilización; en el caso contrario, se envían a otros gestores autorizados para su debida destrucción y transformación en nuevas materias primas.

PorSiete también realiza la recogida de tóner y de cartuchos de tinta. Un dato que nos comentaron y que nos llamó la atención es que, en lo que respecta a los tóner de tinta, no es igual el proceso de reciclaje de los originales que el de los que carecen de marca, ya que mientras los originales son reciclables y, más importante aún, reutilizables, los segundos tienen un enorme coste de destrucción, no sólo económico, sino también ecológico.

En cuanto al aceite vegetal usado, en PorSiete se realiza su tratamiento para su posterior reutilización para fabricar biodiesel. El aceite vegetal es un residuo altamente contaminante, puesto que podría provocar la obstrucción de cañerías, un grave perjuicio a las depuradoras e, incluso, daños medioambientales considerables en los ríos, causando agravios irreparables en el ecosistema global.
En el año 2019, PorSiete recolectó 336.000 kilos de aceite, a través de 430 contenedores instalados en la vía pública y mediante un servicio de recogida gratuita para los diferentes establecimientos hosteleros.
Por el momento, PorSiete vende este aceite a otras empresas; en un futuro próximo, se espera que la propia Cooperativa disponga de la tecnología necesaria para poder realizar su transformación.

La recogida de pilas de tipo AA, AAA, C y D, que son residuos muy contaminantes y peligrosos, es otra labor de la Empresa. Concretamente, son enviadas a gestores autorizados para que su tratamiento.

La Clínica Jurídica de Acción Social y, en particular, su Línea de Medio Ambiente y Consumo Responsable quiere dar las gracias a la Cooperativa PorSiete, por haberse encargado de recoger y almacenar los tapones de la Campaña #DestaponaLaUSAL, con la que pretendemos financiar una iniciativa medioambiental en la provincia de Salamanca. En concreto, se ha logrado recoger más de una tonelada de tapones y tapas de plástico, a través de los contenedores repartidos por toda la Universidad.

PORSIETE, UNA EMPRESA DE ECONOMÍA SOCIAL
Porsiete es una Cooperativa de economía social y, en este sentido, prima a las personas y al fin social sobre el capital social, aplicando los resultados obtenidos en la actividad económica al fin social objeto de la entidad. Además, se trata de un centro especial de empleo que, como tal, promueve la inserción de colectivos vulnerables o con especiales dificultades para acceder a un trabajo como son las personas con discapacidad.
De esta forma, Porsiete, a la par que muestra su compromiso con el medio ambiente, apuesta por la inserción en la sociedad de ciertos colectivos a través del trabajo.
Además de llamarnos la atención el hecho de que una provincia de dimensiones tan pequeñas como es Salamanca pueda generar tal cantidad de residuos (ropa, aceite, etc.), comprobamos que buena parte de los trabajadores son personas con discapacidad (el 70% del total), que desempeñan su trabajo con eficacia y con gran sentido de la responsabilidad. En concreto, pudimos observar la labor que llevan a cabo clasificando la ropa que llega a las instalaciones de la empresa para darle un nuevo uso.
Las empresas de economía social desafían el modelo tradicional porque, además de que propician y ponen en valor el trabajo de personas de “dudosa o difícil” inserción, no buscan el lucro; antes bien, los beneficios obtenidos se reinvierten en las instalaciones y/o posibilitan la contratación de nuevos trabajadores.
El hecho de que este tipo de empresas disfruten de algunos beneficios fiscales (bonificaciones del 100% en las cotizaciones a la Seguridad Social o del 50% del Salario Mínimo Interprofesional) no significa que sean la panacea. Más bien lo contrario. No sólo se enfrentan a las dificultades inherentes a cualquier proyecto empresarial, sino que su misión y valores representan un auténtico desafío a las estructuras y los valores dominantes.
Queremos por medio de estas líneas dar las gracias a Piluca, que nos dedicó todo el tiempo del mundo, y a los trabajadores. Porsiete es un proyecto ilusionante y decididamente retador.
PS

 

 
Ana María Gómez García y Jaime Castaño Hernández
Alumnos de la Línea de Medio ambiente y Consumo responsable de la Clínica Jurídica de
Acción Social
Jairo Valea, Sara Bau, Víctor Pinadero, María Trujillano, Mónica Santos y Rebeca Manzano.
Alumnos de la Línea de Discapacidad y dependencia de la Clínica Jurídica de Acción Social.