La incansable lucha por la justicia democrática, recordando a Chato Galante

6/04/20, 14:45

La aplicación de la justicia democrática sobre los crímenes y abusos acontecidos durante la guerra civil española y el franquismo lleva postergándose durante décadas de nuestra historia. Es nuestra misión conocer nuestra propia historia y preservar la memoria de sus víctimas para no volver a repetirla. Por ello, esta entrada está dedicada a visibilizar esos crímenes y a las personas que les han dado voz.

Muchas familias han tenido que esperar durante más de ochenta años para que su caso sea escuchado, gracias a la denominada querella argentina. En marzo de 2020 se ha sumado una denuncia colectiva más, acumulando delitos de diversa tipología, contando con cientos de casos de desaparecidos, encarcelaciones, deportaciones a Mauthausen, trabajos forzados o las torturas realizadas por Antonio González Pachecho (alias Billy el niño). La iniciativa de esta denuncia fue promovida por María José Bernete, con el apoyo de los abogados Ana Messuti y Máximo Castex, además de la Red Catalana y Balear de apoyo a la querella argentina contra los crímenes del franquismo. Su principal logro es haber iniciado desde Buenos Aires un proceso judicial que investigue las graves violaciones de derechos humanos cometidas durante el franquismo.

Esta denuncia colectiva contiene tan solo un episodio sucedido en pequeñas poblaciones de Córdoba. El sur de España fue una de las zonas más castigadas por la represión franquista, acumulando más de 45.000 personas asesinadas y más de 700 fosas comunes. Relacionado con esto, Córdoba es una de las provincias con mayor número de víctimas del nazismo, con personas que pasaron por centros de reclusión de la Alemania nazi. Las familias de estas víctimas esperan el reparo democrático de estos casos gracias a la Justicia Universal, encargada de perseguir los crímenes de lesa humanidad.

Debemos tener en cuenta que según la causa de la Audiencia Nacional del juez Baltasar Garzón, España cuenta con 114.226 víctimas ejecutadas por la represión franquista. Debido a la falta de desarrollo, financiación y retraso en materia de memoria histórica en España, la mayor parte de las familias que reclaman los restos de sus seres queridos se encuentran condenadas a no poder recuperarlos. Con suerte, solo un cuarto de las reclamaciones son escuchadas y atendidas, permitiendo exhumaciones para que las víctimas en fosas comunes puedan ser recuperadas.

Una cuestión de mayor actualidad, pero también relacionada con la lucha contra los crímenes del franquismo, es rendir homenaje a Chato Galante, preso del franquismo, recientemente fallecido como consecuencia del Covid 19. Una vida dedicada al activismo antifranquista y defensor de la libertad y la democracia que comenzaría desde el movimiento estudiantil, en el Sindicato Democrático de Estudiantes al que se unió en el año 1967. Por este fue arrestado por primera vez con tan solo 20 años, acusado de realizar actividades subversivas, delito por el que fue torturado durante tres días. Lejos de mermar su ánimo, años después, Chato formaría parte de la creación de la troskista Liga Comunista Revolucionaria en 1971. En ese mismo año se produciría su segundo arresto, que duró catorce días, y en el que recibió brutales torturas a manos de Billy el niño. Sufrió un trato inhumano que no solo le dejaría secuelas físicas, sino también psicológicas.

El activismo no cesó, pues sus ideales seguían intactos y, aún había por lo que luchar. Tras pasar alrededor de cinco años en la cárcel, fue puesto en libertad en virtud del Real Decreto-ley 10/1976, de 30 de julio, sobre amnistía. El mismo texto que dejaría impunes los crímenes de lesa humanidad que se habían cometido contra su persona y contra otras tantas. Por ello, bajo el amparo de la asociación de represaliadas y represaliados políticos del franquismo la Comuna, tras la actitud adoptada del Tribunal Supremo español que anula la presentación de querellas y, por tanto, la negación del acceso a la justicia de todas las víctimas del franquismo, se inició la querella argentina a la que anteriormente ya nos hemos referido. González Pacheco, quién acumulaba numerosas condecoraciones por sus actuaciones represivas como policía franquista, es uno de los imputados y suma un total de treinta y seis querellas por los crímenes que cometió.

Han pasado cuarenta y cinco años desde la muerte del dictador y desgraciadamente son muchas las víctimas que nos han dejado sin haber podido ver satisfechos sus derechos y, sin que se haya hecho justicia. Chato Galante fue un firme defensor de la justicia democrática, un fiel compañero en la lucha contra el franquismo en nuestro país y pasará a la historia como un referente del movimiento memorialista. Recientemente ha habido ocasión de verle, junto a otros represaliados del franquismo, en el documental “El silencio de otros” de Almudena Carracedo y Robert Bahar. Este nos muestra la lucha silenciada de las víctimas, quienes se han visto abocadas a recurrir a la justicia universal a diez mil kilómetros de distancia, y las dificultades que de momento han impedido que prospere la querella argentina.

Desde la Clínica Jurídica de Acción Social de la Universidad de Salamanca, y más concretamente de la Línea de Memoria histórica, queremos aprovechar este espacio para rememorar aquello por lo que luchamos recordando la vida de Chato, a quien mostramos nuestro más sincero respeto y reconocimiento.

Memoria  

Alicia Porras Montes y Naroa Fuente Puente.

Línea de Memoria Histórica de la Clínica Jurídica de Acción Social

Periodistas clínicos: Migrantes y Derechos – “El Gobierno dará autorización de trabajo a inmigrantes con perfil sanitario”

4/04/20, 13:59

https://elpais.com/sociedad/2020-04-01/el-gobierno-dara-autorizacion-de-trabajo-a-inmigrantes-con-perfil-sanitario.html

La situación que está atravesando España con el COVID-19 está generando gran incertidumbre a nivel nacional, ya que ni siquiera el propio Gobierno sabe cuando todo esto puede llegar a su fin. Uno de los principales problemas que soporta España dentro de esta situación tan dura y difícil para todos, es la falta de personal sanitario frente a las enormes necesidades sanitarias actuales, lo cual ha impulsado al Gobierno a llevar a cabo un procedimiento que permita contratar de manera urgente a inmigrantes con perfil sanitario, debiendo tomar medidas excepcionales dentro del estado de alarma. Estas medidas no solo son para médicos y enfermeros, sino que el borrador del texto incluye otros profesionales como dentistas, farmacéuticos o técnicos de laboratorio.

Una de estas medidas consiste en conceder autorizaciones de trabajo a extranjeros que cuentan con titulaciones de Medicina o Enfermería y que ya residen de manera legal en España, junto con la medida de agilizar y facilitar los permisos y homologaciones a estos extranjeros, requisito necesario para ejercer. Al frente de esta iniciativa está la Secretaría del Estado de Migraciones, e involucra a siete ministerios: Migraciones, Universidades, Sanidad, Educación, Exteriores, Interior y Administración Territorial.

De manera que estas medidas benefician a inmigrantes cualificados cuyo permiso de residencia no les permite trabajar; pero también a aquellos que hayan superado el MIR pero que se han quedado sin plaza, a médicos residentes extranjeros en su último año de formación y a solicitantes de asilo con la formación adecuada que lleven menos de 6 meses en España, y por lo tanto no tienen autorización de trabajo.

Lo que pretende el Gobierno con estas medidas es incorporar al Sistema Nacional de Salud a cientos de profesionales sanitarios, para que se unan a la lucha contra el COVID-19, que hasta ahora no tenían permiso para trabajar.

Estas medidas abren la puerta a un colectivo de extranjeros, que de otra forma no tendrían la posibilidad de acceder al mercado de trabajo con tanta rapidez, ya que la homologación de títulos suele demorarse más de 1 año. Es importante destacar que estas medidas únicamente benefician a aquellos extranjeros con residencia legal en España, pero no a extranjeros que se encuentran fuera de España y tampoco a inmigrantes en situación irregular.

Por lo tanto, debido a esta situación, a los profesionales que cumplan los requisitos y lo soliciten durante la vigencia del estado de alarma se les concedería casi automáticamente un permiso extraordinario de residencia y trabajo válido en todo el territorio nacional. Esta autorización tiene una validez máxima de un año, y una vez transcurrido este tiempo, los profesionales tiene que acogerse a la legislación actual para renovar sus permisos. Sin embargo, se darán algunas facilidades como por ejemplo no tener en cuenta la demanda nacional de empleo, lo cual normalmente condiciona las autorizaciones de trabajo para extranjeros.

Pero España no ha sido el único país que ha tenido que recurrir a profesionales sanitarios extranjeros, sino que también países como Italia, Venezuela, EEUU y Reino unido se han sumado a la lista de países que están solicitando profesionales sanitarios extranjeros.

Todo esto nos lleva a darnos cuenta que el mundo está formado por personas, y no por razas, etnias o nacionalidades, y es en este caótico momento donde nos damos cuenta que solamente todos unidos, tanto personas como países, podemos vencer al COVID-19, lo que debería hacer reflexionar a muchas personas, las cuales deberían darse cuenta que todos somos personas, y todos merecemos el mismo trato, ya que son los extranjeros los que ahora pueden ayudarnos a salvar miles de vidas.

Cristina Nieto Sánchez

Línea Migrantes y Derechos del la Clínica Jurídica de Acción Social

Periodistas clínicos: Medio ambiente y consumo responsable – “COVID-19: reducción de emisiones pero, ¿y la luz consumida en casa?”

3/04/20, 13:01

https://www.tiempo.com/noticias/actualidad/covid-19-coronavirus-y-el-consumo-deenergia.html

Estos días todos estamos oyendo como el gran beneficiado de esta crisis que ha causado el COVID-19 y, que ha llevado a muchos países a confinar a sus ciudadanos, es el Planeta Tierra, debido a que se han logrado reducir las emisiones de carbono. Si bien se han logrado reducir considerablemente las emisiones de carbono llegando, en algunas ciudades, a los niveles más bajos registrados en los últimos años; ¿qué pasa con el exponencial aumento del consumo de energía en los hogares?

El hecho de estar confinados en nuestros hogares hace que aumentemos nuestro consumo de energía. Si bien es cierto que esto depende de las condiciones climáticas, la geografía o nuestro estilo de vida, sí podemos decir que esta parece ser la tónica predominante. Esto se puede deber a múltiples factores, como el uso intensivo de la televisión o el ordenador, que lo usamos no solo para trabajar o estudiar, sino también como herramientas de ocio; también al mayor uso de lámparas, porque el hecho de pasarnos el día en casa y que podamos levantarnos más tarde al ahorrarnos el tiempo que tardábamos en llegar de casa al trabajo, hace que mucha gente se vaya más tarde a dormir, teniendo que hacer uso de estas durante más tiempo por las noches. Todos estos comportamientos lo único que hacen es que aumentemos la huella de carbono de nuestros hogares, con lo que podríamos estar compensando el descenso en las emisiones del tráfico rodado.

Con todo ello, la conclusión a la que llegamos es que, si bien es cierto que durante el tiempo de confinamiento, las emisiones de esos países se ven reducidas en un amplio porcentaje, este descenso se debe mayoritariamente al cierre temporal de actividades industriales así como al descenso de la demanda del petróleo y la disminución de los viajes aéreos; porque como hemos visto, la reducción de las emisiones del tráfico rodado están compensadas con el aumento de la energía consumida en los hogares. Pese a ello, es previsible que, una vez se levanten estas medidas, las empresas intenten recuperar el “tiempo perdido”, aumentando su producción, con lo que únicamente se conseguiría un “efecto rebote”.

En definitiva, si con el levantamiento del confinamiento las cosas vuelven a la “normalidad”, no habrá nada que celebrar; ya que tal y como hemos dicho, aunque las emisiones de carbono se estén reduciendo, es previsible que, tan pronto como la actividad industrial vuelva a funcionar, exista un notable repunte, aumentando de forma drástica. Por ello, desde aquí hacemos un llamamiento a los lectores para cambiar nuestra forma de consumo, para así lograr reducir las emisiones de gases de efecto invernadero o, al menos, mantenernos en los niveles registrados durante el tiempo de confinamiento, ya que es la única manera de salvar nuestra casa, el Planeta Tierra.

Jaime Castaño Hernández

Línea de Medio ambiente y Consumo responsable de la Clínica Jurídica de Acción Social

Periodistas clínicos: Medio ambiente y consumo responsable -¨La humanidad es el virus, no el COVID-19¨: ¿es el momento de hablar de ecofascismo?”

3/04/20, 6:34

https://www.elconfidencial.com/mundo/2020-04-01/ecofascismo-humanidad-viruscoronavirus_2525411/

Sin ninguna duda, uno de los beneficiados de esta pandemia global es el medio ambiente. La reducción de emisiones contaminantes derivada de la paralización de la producción, así como del menor uso de los medios de transporte a motor y la bajada de la demanda de petróleo ha provocado una mejora notoria de la calidad del aire en aquellos lugares del mundo donde la población se encuentra confinada en sus hogares.

Muchos son ya los que afirman que el verdadero virus es el ser humano, y que el COVID-19 ha sido enviado por la propia naturaleza, que está comenzando a rebelarse contra la especie humana.

Sin embargo, muchos activistas climáticos ya han dado la voz de alarma: celebrar una catástrofe de esta índole contra los seres humanos y justificar un número elevado de muertes, que en este caso, recae sobre los más débiles, alegando que somos demasiados y los recursos del planeta tierra son limitados, son ideas provenientes del llamado ¨ecofascismo¨, algo totalmente contrario a los objetivos perseguidos por los activistas climáticos, pues su verdadero fin es salvar vidas.

No es necesaria la muerte ni la destrucción para salvar al planeta, lo que se necesita es un cambio, pues tomar el primer camino, no es una forma de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Este tipo de ideología vindica la muerte de los débiles para intentar paliar las consecuencias del cambio climático, reducir la población para que solo queden los fuertes, algo totalmente en contra de los principios de la justicia climática. No existen dudas de que se trata de una ideología peligrosa, que poco a poco está cobrando mayor protagonismo en la sociedad, en la que demasiados piensan que el COVID-19 está siendo la ¨cura¨ del planeta y la enfermedad son los humanos.

Ya han existido diversos ataques terroristas en los que se ha masacrado a seres humanos justificándose, entre otros motivos, por el daño al medio ambiente, defendiendo que eliminando a la población, se conseguirá un modelo social más sostenible, como por ejemplo en el tiroteo en El Paso y el ataque terrorista en Christchurch (Nueva Zelanda)

Aunque a corto plazo apreciemos una mejoría en la calidad del aire en diversos lugares del planeta, no tardaremos en conocer de nuevo resultados negativos para el medio ambiente, ya en Wuhan la basura cuadriplicó sus cifras, proveniente del material sanitario utilizado durante la pandemia, algo que ocurrirá en todos aquellos países que han resultado más afectados por la misma y que están adquiriendo una gran cantidad de materiales sanitarios. En definitiva, el COVID-19 no va a salvar al planeta, puesto que ya muchos países están pidiendo aplazar en las agendas internacionales asuntos relacionados con el cambio climático, para priorizar el crecimiento económico.

La conclusión que obtenemos ante esta situación es que no cabe justificar la muerte de miles de seres humanos para salvar al planeta tierra. Ese no es el camino.

Ana María Gómez García

Línea de Medio ambiente y consumo responsable de la Clínica Jurídica de Acción Social.

Periodistas clínicas: Medio ambiente y consumo responsable – “La cuarentena sana el medioambiente”

2/04/20, 20:43

https://www.eldia.es/sociedad/2020/03/21/cuarentena-sana-medioambiente/1062766.html

Multitud de científicos y organizaciones llevan años advirtiendo sobre los grandes problemas que se generan en la población debido al cambio climático, cambio que ha provocado la propia actividad humana y que según estudios afectará más a nuestra generación y las futuras.

Entre estos problemas que provoca el cambio climático está el incremento de las temperaturas debido a la emisión de determinados gases a la atmósfera, entre ellos el CO2, que alteran el sistema climático global.  Esta causa es de origen antropogénico, es decir, se genera como consecuencia de la actividad humana, en mayor medida tras la revolución industrial, pues la cantidad de CO2 que se ha emitido a la atmosfera ha aumentado considerablemente debido a la quema de combustibles principalmente.

Otro de los problemas que ocasiona el calentamiento global, como ya señaló un estudio de la OMS es que traerá grandes consecuencias que pondrán en riesgo la salud, “tales como los fenómenos meteorológicos catastróficos, la variabilidad de los climas, los cambios de la distribución de los brotes de enfermedades infecciosas o las enfermedades emergentes relacionadas con los cambios de los ecosistemas”.

En España ya hemos podido observar estas consecuencias pues el calentamiento global provoca desplazamientos del azor de las islas canarias lo que ha conllevado que las olas de calima, que son partículas de polvo y arena en el aire, en Canarias sean cada vez más graves, provocando en ocasiones una mezcla con otras partículas como pueden ser bacterias o virus que cuando se impregna con la capa más baja de la atmosfera causan enfermedades respiratorias. A finales de febrero veíamos tanto en la televisión como en periódicos nacionales titulares tan alarmantes como son los siguientes: El episodio de calima de Canarias bate récords de temperatura, periódico EL PAÍS o La calima deja en Canarias «el aire más peligroso del planeta» del periódico ABC.

Actualmente y como ya han señalado mis compañeros en artículos anteriores, la pandemia del Covid19 está teniendo un fuerte impacto en el medioambiente debido a la paralización económica que está sufriendo la población mundial. Tal paralización ha provocado como bien señala el artículo del periódico EL DIA, que las micras por metro cúbico de dióxido de nitrógeno registradas en toda la comunidad canaria se hayan reducido hasta niveles mínimos, por lo que se ha producido una disminución de la contaminación importante y esto es debido tanto a la reducción de la emisión de gases provocada por vehículos como de las grandes industrias, como es la eléctrica.

Y aunque no se puede demostrar que exista un nexo causal entre la cuarentena y la lluvia de los últimos días lo que sí podemos observar es que se han producido precipitaciones cuando Canarias se encontraba al borde de la sequía, seguido de la recuperación por la especie animal de espacios naturales que habían sido ocupados por los humanos para sus actividades económicas e industriales.

Estas consecuencias positivas para el medioambiente que se están manifestando últimamente dejan claro el impacto que provoca el ser humano en el medioambiente, lo que debería hacernos reflexionar sobre la importancia de salvaguardar el medio y llevar a cabo conductas menos perjudiciales para combatir el cambio climático, pues es algo que está en nuestras manos.

Desde el punto de vista jurídico autores proponen redefinir la expresión derecho fundamental e incluir dentro de esta categoría al medioambiente extendiéndose la obligación a los poderes públicos y a los ciudadanos de protegerlo y restaurarlo.

Rebeca De Benito López

Línea de Medio ambiente y consumo responsable de la Clínica Jurídica de Acción Social

Periodistas clínicos: Medio ambiente y consumo responsable – “La calidad del aire mejora debido a la crisis sanitaria”

31/03/20, 21:55

https://www.tiempo.com/ram/la-calidad-del-aire-en-europa-mejora-por-el-coronavirus.html

Muchas son las preocupaciones de la comunidad científica en cuanto al medio ambiente. La contaminación del aire, que supone una mezcla de partículas sólidas y gases, no es una cuestión baladí. Dicho problema es causado por las emisiones de los automóviles, los compuestos químicos de las fábricas, el polvo, el polen y las esporas de moho, que pueden estar suspendidas en el aire como partículas, cuya inhalación puede aumentar las posibilidades de tener problemas de salud. Las personas con enfermedades del corazón o de pulmón, los adultos de más edad y los niños tienen mayor riesgo de tener problemas por la contaminación del aire. De hecho, la contaminación atmosférica, hoy en día, resulta más nociva que el tabaco.

Debido a la crisis sanitaria que asola Europa hemos podido observar grandes reducciones de la contaminación del aire, lo que inevitablemente nos conduce a pensar que se trata de una noticia positiva, y a su vez, de un aviso. La reducción del tráfico en las ciudades es el gran protagonista de este informe. Atendiendo a los datos publicados por la Agencia Europea del Medio Ambiente, las concentraciones de dióxido de nitrógeno han disminuido en muchas ciudades europeas, entre las que se encuentran Barcelona y Madrid.

La reflexión que debemos realizar, teniendo en cuenta los datos positivos que oferta el surgimiento del nuevo coronavirus, COVID-19, gira en torno a dos cuestiones principales: ¿Somos capaces de abordar con eficacia los contratiempos relacionados con el medio ambiente, detectándolos con antelación y llevando a cabo medidas que los reduzcan, o se ha de llegar hasta el punto de sufrir las consecuencias de una pandemia global para lograr buenos resultados? ¿Es realmente favorable al conjunto de la humanidad los efectos que se derivan de esta crisis?

Todo parece apuntar a que, si realmente queremos obtener éxito en lo que al saneamiento del medio ambiente se refiere, las medidas que se han de llevar a cabo tienen que ser enormes, y muchas de ellas, en el día a día, irrealizables. Sin embargo, sí podemos aportar nuestro granito de arena marcando pequeños objetivos que sin duda repercutirán a la población mundial. Y aunque la aparición del COVID-19 es de todo punto indeseable, siempre podemos analizar los resultados que ofrece en lo que a contaminación se refiere; siempre podemos aprender algo.

Andrea Sánchez Martín

Línea de Medio ambiente y consumo responsable de la Clínica Jurídica de Acción Social

Periodistas clínicos: Discapacidad y dependencia – “Policías de balcón”

31/03/20, 18:10

Ante el gran desafío a nivel global que supone el COVID-19, el Gobierno de España decidió el pasado 13 de marzo declarar el estado de alarma regulado en la Constitución, que implica, entre otras medidas, restringir la libertad de movimientos de los ciudadanos, manteniendo su confinamiento en los hogares, y como consecuencia de ello, permitiendo solo salir a la calle por razones muy concretas como hacer la compra. Posteriormente, el Ministerio de Sanidad, en una Instrucción de 20 de marzo, estableció unos criterios interpretativos del Decreto en el que se regula el estado de alarma y añadió una excepción a la restricción de movimientos que dice así: “Se habilita a las personas con discapacidad, que tengan alteraciones conductuales, como por ejemplo personas con diagnóstico de espectro autista y conductas disruptivas, el cual se vea agravado por la situación de confinamiento derivada de la declaración del estado de alarma, y a un acompañante, a circular por las vías de uso público, siempre y cuando se respeten las medidas necesarias para evitar el contagio.”

Sin embargo, durante estos días hemos leído en las redes sociales o visto en los noticiarios cómo, desde los balcones, se increpaba a personas que se encontraban en la vía pública; y ello sin conocer su situación y, por tanto, sin saber si se incluían o no dentro de la excepción decretada por el Gobierno. Con el fin de hacer frente a esta situación, los grupos y colectivos que apoyan a personas con discapacidad han decidido que éstas utilicen, a efectos de identificación, un distintivo, en concreto un brazalete azul, cuando salgan a la calle.

Titular: Un brazalete azul para sensibilizar a los chivatos de los Balcones

https://www.lavanguardia.com/vida/20200329/48134126119/panuelo-azul-autistas-chivatos-balcones.html

Debida a la eventual situación por la que atraviesa España desde el pasado 13 de marzo, todos los españoles debemos permanecer confinados en nuestros domicilios para tratar de frenar el virus.

El primer Real Decreto aprobado por el Gobierno se olvidó de los colectivos más vulnerables. En este sentido, días después, éste tuvo que rectificar, permitiendo que aquellos niños o personas con algún tipo de trastorno o discapacidad pudiesen salir a la calle, siempre y cuando exista un informe médico que, llegado el caso, pueda exhibirse ante la autoridad competente.

Aquí es donde radica el problema: quién es la autoridad competente. Con el paso de los días, muchas personas han estado ejerciendo labores de vigilancia desde sus balcones, llegando a increpar a todos aquellos que se encuentran en la calle, desconociendo el motivo que les obliga a salir de sus casas.

La noticia relata una experiencia personal vivida por un padre y un niño con autismo cuando se encontraban en un parque cercano a su domicilio. De regreso a casa, la policía les comunicó que algunos vecinos habían decidido interponer una denuncia contra ellos por infringir el estado de alarma. El niño, no sólo portaba un carné identificativo, sino que además su padre llevaba consigo el informe médico donde se certificaba que presentaba un trastorno del espectro autista.

Por este motivo, muchas familias de personas con discapacidad, contando su experiencia personal, han promovido una campaña para que sus hijos o familiares porten un brazalete azul como signo identificativo ante la “Gestapo vecinal” y evitar así ser increpados cuando se encuentran en la calle.

Algunas asociaciones, como Autismo España, consideran que el hecho de poner un elemento identificativo puede suponer, a su vez, un estigma para este colectivo. Por ese motivo, llaman más bien a la compresión y al respeto de la sociedad.

Titular: Un brazalete azul para el autismo: ¿protección o estigma?

https://www.elmundo.es/espana/2020/03/29/5e7fd7d0fdddff359e8b4665.html

Con la declaración del estado de alarma el pasado 13 de marzo, se restringió la libertad de circulación de las personas, permitiendo únicamente la salida a la calle por motivos muy concretos. Como hemos visto en la noticia precedente, una parte de la sociedad se ha considerado con atribuciones para realizar funciones de inspección y vigilancia. El colectivo de personas con discapacidad ha sido objeto de todo tipo de críticas y humillaciones. Para evitar esto, los propios afectados han decidido utilizar un brazalete azul con el fin de no ser increpados. Ahora bien, algunas personas han entendido que esta medida puede ser considerada una forma de estigmatizar al colectivo.

La noticia que hemos seleccionado defiende la postura de que dicha medida no supone un estigma sino una forma de visibilizar a un colectivo que, dadas sus especiales características, debe romper el confinamiento decretado, en aras de su salud y de su bienestar. El objetivo de este brazalete es evitar que estos niños y sus familias puedan ser agredidos por terceras personas. En este contexto, la Asociación Asperger y TGD´S de León (ASPERLE) elaboró unos carteles en los que pedían a la ciudadanía en general respeto y una mayor concienciación a propósito de las dificultades añadidas que comporta el confinamiento para personas con Trastornos del Espectro Autista.

Así, las cosas, esta medida, sin embargo, no ha sido seguida por todas las familias afectadas; muchas de ellas se niegan a “marcar” a sus hijos.

Titular: Los “policías de balcón” que insultan a discapacitados y sanitarios por estar en la calle

https://elpais.com/sociedad/2020-03-26/los-policias-de-balcon-que-insultan-a-discapacitados-y-sanitarios-por-estar-en-la-calle.html

El acompañamiento y asistencia de personas que padecen algún tipo de discapacidad es una de las excepciones a la prohibición de circulación y movimiento añadidas en el Real Decreto que regula el estado de alarma propiciado por la crisis sanitaria del COVID -19.

Aun así, la ciudadanía confinada en sus casas parece haberse convertido en una “policía de balcón”, increpando e injuriando a todo el que, de una u otra manera, circula por la vía pública.

Por ello, la noticia recoge varios testimonios de personas que, por una u otra razón, deben salir a la calle, a la par que denuncian el trato recibido del resto del vecindario. Este es el caso de Victoria y de su hijo Pablo, autista y enfermo de Phelan McDermid (PMS), un síndrome basado en un retraso tanto del desarrollo como del habla.

Debido al aumento de este tipo de casos de acoso, la Policía Local recuerda que los niños con Trastornos del Espectro Autista y otros similares pueden salir a la calle, respetando las recomendaciones sanitarias. Además, con el fin de concienciar a la población, ha iniciado, por medio de las redes sociales, una campaña basada en la identificación de este tipo de personas, invitando a las mismas al uso de chalecos reflectantes y de lazos azules, como hemos mencionado en las noticias anteriores. “Antes de faltar al respeto a nadie, mejor llámanos y nosotros lo comprobaremos” rezan los carteles confeccionados.

Para terminar, esta “policía de balcón” también ejerce funciones de censura en relación con otras personas, como son aquellos trabajadores que desarrollan actividades esenciales. En este sentido, estos denuncian las constantes injurias sufridas, cuando su trabajo no es otro que mantener la subsistencia, la salud y la seguridad de todos.

Los estudiantes de la Línea de Discapacidad y Dependencia de la Clínica Jurídica de Acción Social

 

Criminología:

Jairo Valea García

Sara Bau Lagota

 

Derecho:

Víctor Pinadero Rodríguez

María Trujillano Refojos

 

Ciencias Políticas y Adm. Pública:

Mónica Santos Barcala

Rebeca Manzano Borrego

Periodistas clínicos: Menores y uso de Internet – Cómo se vive el confinamiento en Centros de Menores

31/03/20, 17:59

El estado de alarma ha producido que muchos ciudadanos nos quedemos en casa e interrumpamos nuestras actividades cotidianas. Sin embargo, son muchos otros los que siguen yendo a trabajar, porque su labor no puede parar. Los medios de comunicación nos van mostrando día a día distintas profesiones que siguen realizando su labor. Entre ellos se encuentra el personal de los Centros de Menores.

Los menores no son grupo de riesgo de la enfermedad, pero los trabajadores demandan material de protección, con el que no cuentan y solicitan que se aumenten las medidas de higiene. Por otra parte, el establecimiento de medidas como mantener la distancia de seguridad y evitar el contacto se hace especialmente difícil para estos menores, ya que son muchos los que tienen faltan  de cariño y lo demandan más.

Diario de Córdoba: https://www.diariocordoba.com/noticias/cordobalocal/coronavirus-cordoba-menores-tutelados-sin-visitas-evitar-contagios-covid-19_1362045.html

Además, la labor que están realizando no es fácil, ya que tienen que explicar a los menores la situación que se está viviendo, que implica limitaciones para toda la población. En los Centros se ha limitado el régimen de visitas de familiares, para evitar contagios. En su lugar se han establecido vídeo-conferencias y vídeo-llamadas para que los menores no pierdan el contacto con sus seres queridos.

Heraldo: https://www.heraldo.es/noticias/aragon/2020/03/18/reto-rutina-centro-menores-como-familia-aislamiento-coronavirus-aragon-1364384.html

En algunas casas de acogida, los educadores han decidido de manera voluntaria llevar a los niños a sus casas, para que así puedan recibir un trato más individualizado y minorar los daños emocionales que puede causarle la situación.

Agencia EFE: https://www.efe.com/efe/espana/destacada/menores-tutelados-mas-vulnerables-y-aislados-que-nunca/10011-4205587

La labor de los educadores está siendo muy importante en estos momentos, aunque ya se han empezado a dar algunas situaciones de tensión por el aislamiento. El caso más grave ha sucedido en el Centro de Parayas (Asturias), en el que cinco menores empezaron a romper el mobiliario y agredir a los trabajadores por no poder recibir visitas ni salir a las instalaciones del centro.

Eldiario.es: https://www.eldiario.es/cantabria/ultima-hora/Detenidos-Centro-Educacion-Especial-Parayas_0_1006500457.html].

Aunque sea necesario tomar algunas medidas para evitar contagios, como reducir las visitas, el personal de los centros está denunciando el sinsentido que suponen algunas normas, como no poder salir al patio todos juntos o a tomar el aire, cuando son los mismos menores los que están dentro del edificio todo el día. También se exige que haya una unificación de criterios y las medidas sean iguales en unos y otros centros.

La voz de Asturias: https://www.lavozdeasturias.es/noticia/asturias/2020/03/27/tu-centro-confinamiento-menores-tutelados-principado/00031585329336026958420.htm

En resumen, podemos ver que ahora los menores se encuentran más vulnerables y aislados que nunca y que los educadores de estos centros están realizando una gran tarea para intentar mantener la normalidad y que los niños y adolescentes puedan sentirse como en casa.

Marina Romero Martín

Grado en Derecho

Línea Menores y uso de Internet

Clínica Jurídica de Acción Social

 

Periodistas clínicos: Medio ambiente y consumo responsable – ¿Real o incierto? Efecto del Coronavirus en la pugna del cambio climático

31/03/20, 16:26

https://elpais.com/sociedad/2020-03-13/el-incierto-impacto-del-coronavirus-en-la-lucha-frente-a-la-crisis-climatica.html

Mucha es la información a la que nos vemos expuestos en las últimas semanas, cantidad ingente de noticias, ni mucho menos positivas donde en la mayoría de casos nos vemos en la necesidad de funcionar a modo de filtro para distinguir lo veraz y objetivo de lo “fake”. Sin embargo, una noticia que desde hace semanas lleva materializándose en realidad, intenta hacerse hueco entre los medios: la pandemia provoca la mayor caída de contaminación. 

Imagen 

Concentración de dióxido de nitrógeno en Francia durante 10 días.

Pero en el presente artículo no abordaremos el análisis de las causas que condicionan esta caída, sino si a largo plazo se mantendrá esta línea o, superada la pandemia, se generará un efecto rebote. Quizás las declaraciones del secretario general de la ONU, António Guterres, hacen disipar muchas dudas al respecto: “No vamos a combatir el cambio climático con un virus”. Arrastramos demasiada experiencia a nuestras espaldas para darnos cuenta que las grandes caídas de dióxido de carbono han coincidido con periodos de crisis. En la recesión de 2008 se generó una reducción del 1% de las emisiones de dióxido de carbono, reducción que se recuperó al año siguiente con un crecimiento bastante alto. Es por ello que las palabras del secretario general de la ONU se convierten en toda una declaración de intenciones en la lucha contra el cambio climático, los países no deben de distraerse de esta pugna constante que llevamos arrastrando durante años, no debe utilizarse esta pandemia como excusa para poner en marcha políticas de transición ecológica. Es innegable que las consecuencias económicas ya superada la pandemia serán nefastas y países donde todavía no existen políticas de energía y clima demorarán inversiones al respecto durante más tiempo (un efecto negativo de la pandemia, entre otros) pero los países que ya están iniciados, esa crisis no debería afectarles mucho. 

2020 se presentaba entre los activistas como clave en la lucha contra el cambio climático, en noviembre de este año, sin ir más lejos, tenemos cita en la Cumbre del Clima de Glasgow donde lo esperado es que los países adopten medidas mucho más definidas en la reducción de emisiones, sin sucumbir en la cómoda idea de que ocurra algo parecido a lo de la COP25. Atravesamos momentos duros como si de una escena en blanco y negro de nuestra historia se tratase, pero debemos ser conscientes de que esta epidemia en el corto plazo será superada, pero si no hacemos frente a nuestra tarea pendiente en la lucha contra el cambio climático habrá consecuencias en el largo plazo y creedme si os digo que serán mucho más perjudiciales y llegados a este instante, no habrá marcha atrás. Tomemos medidas YA!

 

Raúl Sánchez Bernardo
Línea de Medio ambiente y consumo responsable de la Clínica Jurídica de Acción Social

 

Periodistas clínicos: Discapacidad y Dependencia – “¿Cómo vive el confinamiento por el coronavirus una persona sordociega?”

30/03/20, 21:01

https://www.europapress.es/epsocial/igualdad/noticia-vive-confinamiento-coronavirus-persona-sordociega-20200329120241.html

El domingo, distintos medios de comunicación se hacían eco de cómo afrontan las personas con sordoceguera la situación de confinamiento.

De acuerdo con la Asociación de Sordociegos de España (ASOCIDE), la sordoceguera es una discapacidad que resulta de la combinación de dos deficiencias sensoriales, visual y auditiva, lo que genera problemas de comunicación únicos y necesidades especiales derivadas de la dificultad para percibir de manera global, conocer, y por tanto interesarse y desenvolverse en su entorno.

Algunas personas sordociegas son totalmente sordas y ciegas, mientras que otras tienen restos visuales y/o auditivos. En todo caso, el efecto de incomunicación con el mundo, que produce la combinación de las dos deficiencias, resulta tal que este colectivo de personas presenta graves dificultades para acceder a la información, la educación, el trabajo o la vida social. En el caso de las personas con sordoceguera congénita, la situación se complica aún más.

La sordoceguera es, por tanto, una discapacidad que reviste una entidad propia y cuyo afrontamiento requiere de servicios especializados. Así, las personas con sordoceguera cuentan con personal específicamente formado para su atención, los denominados guías intérpretes (en uno de los programas que realizamos este año en la Radio de la Universidad, Clínica en el Aire, pudimos entrevistar a uno de ellos). Estos guías conocen tanto la lengua o sistema de comunicación de la persona sordociega como el de su interlocutor. Además de dominar alguno de esos métodos especiales de comunicación (como el sistema dactilológico o el lenguaje de signos), los guías deben contextualizar los mensajes ofreciendo información visual que resulte relevante para que sean comprendidos, guiando además a la persona sordociega en sus desplazamientos.

En el momento presente, este colectivo de personas, dadas sus especiales características, afronta un desafío doble: si interacturar con el medio les resulta difícil, comprender qué es lo que está sucediendo actualmente en el mundo agrava aún más su situación de aislamiento. De hecho, las medidas decretadas con la declaración del estado de alarma han supuesto que los programas que existen para apoyar a este grupo de personas hayan quedado interrumpidos.

 Javier García Pajares, un joven con sordoceguera que ha estudiado una doble titulación (fue además el primer estudiante Erasmus con estas características), explica en la noticia de la que hoy nos hacemos eco cómo se las está ingeniando para afrontar esta dura situación. Toda una hermosa lección de vida.

Alumnos de la  Línea de Discapacidad y Dependencia.

Clínica Jurídica de Acción Social