Usemos los laboratorios

Durante la segunda parte de la clase nos dirigimos al laboratorio. Disponer de un laboratorio en el instituto es un hecho muy valioso pues, en primer lugar, salimos del aula, cambiamos un entorno por otro más interesante. Nos olvidamos de la pizarra y la tiza y nos ponemos a hacer cosas, a experimentar, observar y sacar conclusiones.

Pero un laboratorio puede ser un lugar peculiar, por lo que tenemos que tener una serie de consideraciones antes de ir:

  • En términos de seguridad, tenemos que advertir una serie de precauciones. Puede que haya compuestos químicos peligrosos o que hagamos alguna experiencia con algún riesgo.
  • Debemos explicar y exigir que elaboren un informe de laboratorio de las experiencias que realicen. Podemos proponerles un modelo y darles un ejemplo de lo que sería un informe de laboratorio bien hecho, que les sirviera como guía de trabajo.

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Después de eso nos pusimos manos a la obra y nos fuimos al laboratorio. Allí nos encontramos con una serie de experimentos preparados por la profesora, con guiones de las prácticas en video (Mucho más rápido e interesante que un guion escrito) y todo preparado.

Mi compañero Pedro y yo pudimos hacer 2 de las 3 experiencias que había, ambas tenían como objetivo calcular la aceleración de la gravedad a partir de otros parámetros físicos:

La primera de las experiencias consistía en un péndulo simple. Una masa colgada del extremo de un hilo y unido a un soporte físico se balanceaba, y nosotros medíamos el tiempo que el péndulo tardaba en completar 30 oscilaciones. Realizando pruebas con distintas longitudes de hilo pudimos representar los datos obtenido, y con el valor de la pendiente obtener una medida de la gravedad g=9,977m/s2 (Por supuesto sujeta a todos los errores de medida y suposiciones que se tuvieron que hacer en el planteamiento teórico, como que el hilo no tenía masa, que no existe rozamiento entre el aire y la bola del péndulo, entre otros…)

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La segunda de ella consistía en golpear una bola metálica y hacerla caer desde una determinada altura, al borde de la mesa, hasta el suelo y grabar el sonido. Midiendo el tiempo entre los 2 sonidos que se producían (El golpe de la bola para hacerla caer, y el golpe de la bola al caer), y ajustando la trayectoria a unas ecuaciones dadas. Tras varios experimentos, obtuvimos un valor medio de la gravedad de g=9,43m/s2 que, al igual que en el experimento anterior, está sujeto a errores de medida y suposiciones que se hicieron en el planteamiento del experimento.

Estas experiencias fueron muy enriquecedoras, pues nos permitieron no sólo salir de una clase y encontrarnos con experiencias reales, sino también a experimentar y comprobar los conocimiento aprendidos.

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