Jorge Martín
Reflexiones de un alumno de Máster
 
D4

Deberes

La educación no consiste en llenar un cántaro sino en encender un fuego.
William Butler Yeats

Deberes 1

En los últimos tiempos se ha convertido en un debate recurrente, se discute sobre su utilidad o no, sobre su pertinencia o no, sobre la cantidad, el tipo…etc. Uno puede encontra r opiniones para todos los gustos, no tiene más que poner deberes en google y encontrará todos los artículos y noticias que quiera.

Quiero señalar que, desde mi punto de vista, tras leer algunos artículos y ver algún que otro de esos debates televisivos que se han beneficiado de un tema tan polémico como este, creo que, como ocurre tantas otras veces y en tantos otros campos, nos desviamos del tema central para centrarnos en los aspectos secundarios. Para mí la pregunta no es si los deberes son o no necesarios, sino cómo son esos deberes.

Creo que los deberes sin un elemento imprescindible en el proceso educativo. Mi experiencia académica me lleva a defender que aquellos alumnos que realizan con regularidad las tareas asignadas encuentran menores dificultades a la hora de entender y adquirir los conceptos de las asignaturas, y necesitan dedicar mucho menos tiempo a lo que tradicionalmente venimos llamando “hincar los codos”, especialmente en las etapas superiores de la educación como la universitaria. También es verdad que todos los deberes no son igualmente útiles, y que es fundamental tener un criterio claro a la hora de asignar este tipo de tareas.

Siempre que leo o escucho algo sobre la utilidad o no de los deberes me acuerdo de los ejercicios de mi libro de Geografía e Historia de 4º de ESO. Al final de cada epígrafe del libro venían las típicas preguntas sobre lo que se había tratado en el tema. Recuerdo responder a esos ejercicios con cinco o seis palabras “Ver página x líneas y a y+5”. A esto es a lo que yo llamo hacer perder el tiempo a los chicos y chicas.  ¿No sería mil veces mejor, si lo que queremos es que se lean de nuevo el epígrafe, plantear algo como por ejemplo que realizaran un esquema o un mapa mental, o que relacionaran los acontecimientos del epígrafe con los vistos en otros temas o apartados? Sinceramente yo opino que sí.

Recapitulando, deberes sí pero no cualquier tipo de deberes. Las tareas fuera del aula, siempre que estén bien planteadas representan un refuerzo muy importante del proceso educativo. Permiten al alumno repasar, aprehender, relacionar y familiarizarse con los contenidos que ha visto en clase, y construir unos cimientos sólidos sobre los que asentar las siguientes sesiones. Por otro lado le ayudan a adquirir hábitos de trabajo autónomo, disciplina personal y organización temporal, que son imprescindibles para cualquier área de su vida personal. Una correcta asignación de las tareas permite a aquellos alumnos que tengan más dificultades para seguir las clases reforzar los conceptos esenciales mientras que aquellos con más facilidades podrán realizar actividades de ampliación, lo que nos va a permitir que todos sientan que avanzan y no se queden rezagados.descarga (1)

Mandar deberes no consiste simplemente en decirles a los alumnos “para mañana me hacéis los ejercicios del 1 al 10 de la página z” y después corregirlos en clase como si fuera otra monótona clase magistral.

Por ello desde esta “tarima” que se me ha brindado yo quiero romper una lanza a favor de los deberes, pero de los buenos deberes, esos que te hacen pensar, esos que son adecuados a cada momento, los que permiten desarrollar tu creatividad y los que pican tu curiosidad, los que motivan a los alumnos y conectan con sus intereses, esos son los que yo llamo deberes.

!Hasta pronto¡

jmartingar
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