El Real Madrid ha completado recientemente uno de los fichajes más caros de su historia, el del joven marfileño Yan Diomande, que llegará por una cifra cercana a los 120 millones de euros procedente del RB Leipzig. La llegada Diomande se une a las de Marc Cucurella, Bernardo Silva, Ibrahima Konaté y Denzel Dumfries, que muestran la potente apuesta blanca por pelear por títulos de nuevo, llegando a las últimas rondas de la Champions League y mejorando sus resultados en La Liga EA Sports, competición en la que espera acabar con el dominio del Barcelona.
El equipo blanco aún va detrás de lograr la llegada de otro zaguero y de un centrocampista, que parece que podría ser Rodri, procedente del Manchester City. La entidad madridista sufraga el enorme gasto de este año por los porcentaje que aún tenía de jugadores como Víctor Muñoz, Álvaro Rodríguez y Nico Paz, y las salidas de Fran García, Dani Ceballos, Dani Carvajal y David Alaba han liberado salarios, aunque han dejado escasos ingresos.
Pero, para seguir fichando y mantener su sostenibilidad a la larga, el Madrid necesita realizar ventas, y ventas importantes. Rodrygo era el candidato ideal para salir, pero su lesión lo cambió todo. Camavinga es otro jugador que el club querría vender, especialmente tras su infantil error ante el Bayern de Múnich, pero el galo no está muy por la labor de salir, como tampoco lo está Tchouaméni, que parecía en la rampa de salida tras sus altercados con Valverde, pero, para sorpresa general, ha acordado una renovación de contrato que podría acallar los rumores, aunque también podría facilitar su salida, ya que tiene firmado un montante total mayor por sueldo al término del contrato, pero ese contrato dura ahora más años y le quedan unas ganancias por año menores a las que tenía. Por ello, ahora, más equipo podrían asumir su sueldo.
Valverde también sonó para salir, especialmente tras los mencionados choques con Tchouaméni, pero el uruguayo no está por la labor y, además, parce haberse devaluado tras su mal mundial, en el que fue, junto a Bielsa el rostro más representativo del chasco charrúa. Para su alegría, por lo menos, parece que la llegada de Dumfries lo apartará definitivamente del lateral derecho que tanto detesta.
Sí saldrá, aunque cedido y sin dejar una gran suma en las arcas, Mastantuono, que buscará recuperar su mejor nivel y foguearse en la élite europea. También Gonzalo García, con quien el club buscará lograr como mínimo 30 o 40 millones y mantener cierto control sobre su futuro, ya sea con cláusula de recompra o manteniendo un porcentaje de sus derechos. Curiosamente, Arbeloa puede hacerle un favor al Madrid y llevárselo para su Fulham, pese a que apenas le dio ‘bola’ al atacante canterano de ‘La Fábrica’ cuando estaba en el banquillo del Bernabéu.
Probablemente, sea necesario moverle la silla a alguna vaca sagrada. Y el nombre en labios de todo el mundo es el de Vinícius Jr, que acaba contrato la próxima temporada y no parece que vaya a llegar un acuerdo por su renovación próximamente. De hecho, muchos vincularon la la llegada del africano con la salida del brasileño, que ha despertado el interés del Arsenal y podría acabar dejando una interesante suma en caja.
Otra venta que sería muy interesante, aunque complicada ya que el jugador llegó el pasado curso y queda mucho del costoso traspaso por amortizar, es Álvaro Carreras, que dejó un muy mal sabor de boca en su primer año. El Chelsea de Xabi Alonso parece haberse interesado en él, aunque no parece muy por la labor de gastarse 50 millones en el gallego, como hizo el Madid hace un año. El lateral tuvo un buen inicio de curso, pero no tardó en desvanecerse. La llegada de Marc Cucurella y, por ahora, la continuidad de Mendy amenazan con dejarle con escasos minutos este curso.
Poca gente duda también de la salida de Raúl Asencio, y más si llega otro central al equipo, aunque su escasez de minutos de la temporada pasada le ha devaluado enormemente y no se espera obtener una cantidad significativa de dinero a corto plazo por el zaguero canario.
Si no sale Vinicius, habrá que ver el rol y los minutos que tendrán jugadores como Brahim o Endrick. También Güler, aunque su posición es más cercana a la de Bellingham, que pareció renacer en el Mundial con la selección inglesa. Ninguno de ellos parece que vaya a abandonar la entidad en un futuro próximo.
Un verano más, el Madrid se encuentra con un problema que tienen un puñado de grandes clubes, aunque especialmente se lo encuentran el propio club blanco y su gran rival, el Barcelona. Y es que pocos jugadors desean salir de esos mastodontes. Por ello, a menudo, vemos como los mismos nombres se repiten año tras año cuando se menciona a los jugadores que son transferibles, o con los que los clubes podrían sacar traspasos suculentos. Camavinga, De Jong, Alaba, Araujo, Mariano Díaz o Ansu Fati han copado muchos titulares en ese sentido en el último lustro. Algunos siguen sin salir, y, los que acabaron saliendo, lo hicieron tras causar sangre sudor y lágrimas a los directores deportivos de sus clubes. Veremos cómo gestionan los blancos el final de un mercado tan explosivo.




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