Según publica Chicago Sun Times, la cantante quiere deshacerse de los regalos que le hizo su exmarido, Marc Anthony. Lo más llamativo es que ha puesto en venta incluso su anillo de casada, valorado en 4 millones de dólares. ¿Rencor o necesidad económica?
El anillo de compromiso de JLo ha dado mucho juego a la prensa rosa. Este solitario, de corte Asscher, tiene 8,5 quilates y solo se puede comparar con otras piezas que lucieron antaño personajes tan importantes como Elizabeth Taylor, Grace Kelly o Lady Di.
Además, la prensa descubrió la crisis entre Jenny y Marc cuando ésta se quitó su preciada joya el pasado mes de julio para asistir a una cena organizada por los duques de Cambridge.
Para satisfacer a su nueva conquista, el bailarín Casper Smart, la diva también tirará a la basura todas las fotografías que recuerdan su último matrimonio. “Cuando ella cambia, cambia con todo”, afirma una fuente al citado diario.
Los más allegados a JLo conocen bien este “modus operandi”. En su casa no hay regalos ni de sus otros dos exmaridos, Ojani Noa y Cris Judd, ni tampoco de sus novios más duraderos, P. Diddy y Ben Affleck.

A LA GRESCA CON MARC
El portal Radar Online asegura que Jennifer López y Marc Anthony no se pueden ni ver, a pesar de que estén grabando juntos el talent-show “¡QViva! The Chosen”.
Al parecer, Anthony no quiere que Casper cuide de sus gemelos, Emme y Max. No es de extrañar, el chico tiene antecedentes legales por conducción temeraria. ¿Quién dejaría a sus hijos con semejante kamikaze?




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