Por primera vez, en el curso 2026/2027, las universidades privadas serán más que las públicas
El 14 de abril el parlamento de Mallorca ha aprobado la ley para la creación de una universidad privada más, la Universidad de Mallorca (UMAC), con los votos favorables del PP y de Vox. La universidad adoptará la fórmula jurídica de sociedad limitada y tiene su origen en la escuela universitaria ADEMA (Academia Dental de Mallorca SL) adscrita hasta el curso 2024/2025 a la Universidad de las Islas Baleares (UIB).
Te contamos brevemente la ruta que se está usando para la creación de universidades privadas:
1. Primero se hace una escuela adscrita a una universidad pública que, una vez consolidada su actividad, se transforma en universidad privada para aprovechar el nicho de negocio que ofrecen determinadas titulaciones.
2. En este caso, el proyecto de creación de esta nueva universidad privada recibe el informe negativo de los técnicos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades por deficiencias en su viabilidad financiera y en su apuesta docente e investigadora.
3. El informe negativo es avalado por la Conferencia General de Política Universitaria. Pero estos dictámenes no son vinculantes.
4. Por tanto, queda en manos del ejecutivo autonómico la decisión de autorizar o no el proyecto de universidad privada.
5. Los parlamentos autonómicos aprueban la propuesta de manera inmediata (en seis meses en el caso presente) y sin apreciar ninguno de los problemas señalados en el marco estatal.
Esta nueva universidad privada está vinculada al empresario Diego González que tiene una fuerte vinculación con la también universidad privada Isabel I de Castilla que tiene campus en Valladolid y Burgos.
En nuestra comunidad autónoma, además de la Isabel I, tenemos otras cuatro universidades privadas, lo que hacen un total de cinco privadas frente a las cuatro públicas: la Universidad Pontificia de Salamanca, la Católica de Ávila, la Europea Miguel de Cervantes (Valladolid), y la IE University (Segovia).
De esta forma, por primera vez en la historia de este país, el curso 2026/2027 comenzará con más universidades privadas (51) que públicas (50). De las privadas, 26 tienen ánimo de lucro frente a 24 que son propiedad de la Iglesia o fundaciones sin ánimo de lucro. Y un dato aún más interesante: las 15 de las 16 universidades privadas que se han creado desde 2019 tiene ánimo de lucro.
El modelo de la universidad como un bien de mercado se ha implantado con el beneplácito de las administraciones que, supuestamente, deben defender el modelo público de universidad.
Todo esto en un momento de crisis estructural de financiación de las universidades públicas por parte de las administraciones públicas que:
Mediante el estrangulamiento presupuestario cuestionan su crecimiento y desarrollo y comprometen su funcionamiento diario. Los ejemplos de la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de Málaga y el más reciente de la Universidad de Sevilla, son avisos de lo que está por llegar.
Favorecen el crecimiento incontrolado de universidades privadas, que se benefician de la dificultad, cuando no imposibilidad, de las públicas para ofrecer nuevas titulaciones o aumentar la oferta de plazas en las más demandadas por dicha falta de recursos presupuestarios.
Y siempre con estos dos argumentos que son falsos.
1. La libertad de elección y de empresa, elección que no es tal y que restringe el acceso a la formación universitaria a quienes no puedan pagárselo o empeñarse mediante préstamos personales o créditos al consumo que asfixian económicamente cada vez a más familias.
El 13,8 % de los créditos al consumo se destinan para pagar los estudios, con un aumento de casi el 60% en los últimos cinco años.
2. Y la búsqueda de la calidad, ausente en buena parte de estas nuevas universidades privadas.
Estas políticas ignoran el papel de la universidad como el principal elemento nivelador y de ascensor social en este país, e imponen una limitación cada vez mayor en el acceso a la universidad en función de la realidad social y económica de las familias y garantizando plenamente este derecho sólo a quienes puedan pagarlo.
En 2025 se modifica el modelo de creación de universidades (RD 905/2025) pero a pesar de ello, esta reforma, que debía ser de las más importantes de esta legislatura tras la entrada en vigor de la LOSU ya que se suponía un endurecimiento de los requisitos para la creación de nuevas universidades privadas, probablemente no responderá a las expectativas creadas y no impedirá la creación de universidades privadas de manera incontrolada.
Por otro lado, contra esta norma se han presentado diferentes recursos, tanto por comunidades autónomas gobernadas por el PP (Madrid, Aragón, o Baleares) como por diferentes universidades privadas (la primera que lo anunció fue la San Pablo CEU, aunque se han ido sumando otras).
CCOO denunció desde el primer momento la falta de ambición de la reforma. Resulta imprescindible que los criterios de necesidad, idoneidad y calidad primen en la decisión final de creación de una universidad por encima de las consideraciones políticas o económicas, que dependen básicamente de las mayorías parlamentarias y de los intereses de determinadas empresas o personas físicas o jurídicas.
Para CCOO, cualquier norma sobre esta materia debe armonizar y aumentar la exigencia de los requisitos mínimos necesarios para poder hablar de “universidad”, así como fijar unos niveles básicos de calidad en todos los componentes de nuestro sistema universitario.
La reforma aprobada, a la vista de su contenido y de los hechos, no garantiza que esto vaya a cambiar, por lo que reclamamos su reforma que, en el contexto actual de privatización de la educación superior, resulta imprescindible.



Aún no hay comentarios.