Con Bata y a lo Loco
Todo lo que usted quiso saber sobre Bioquímica y jamás se atrevió a preguntarlo
 
DNA

Viva la inteligencia!

Después del parón veraniego del que todos deberíamos venir relajados y con fuerzas renovadas para enfrentarnos con el nuevo curso académico, retomo la escritura del blog con el firme propósito de intentar mantener el ritmo de un post a la semana.

 No obstante, a pesar de efectivamente haber recargado las pilas tras dos meses de estancia fuera de esta universidad y el mes de agosto (que no es lectivo, aunque eso no signifique que todos dejemos de trabajar), los ánimos se enfrían con bastante rapidez. Si bien es cierto que parece que podré seguir blogueando desde el DIARIUM de la USAL durante el siguiente curso académico (luego veremos si me tengo que abrir un blogspot.de… Que entienda quien quiera entender…), el ambiente general no es nada optimista ni halagüeño.

 Y no es por primas de riesgo ni factores macroeconómicos por lo que la gente de la calle tenemos más cabreo o desesperación, sino por los pequeños detalles que persiguen el aborregamiento de los ciudadanos de este país. Que conste que la subida del IVA no es un pequeño detalle, sino el acto de poner la soga al cuello a las familias y las PYMES. Tampoco es un pequeño detalle el desmantelamiento sistemático y exhaustivo del sistema público, especialmente de la educación y de la sanidad públicas. Por ejemplo, en mi caso me molesta enormemente uno de los deportes nacionales de este país (no se asusten, pues no se trata del fútbol=: el premio a la mediocridad y el castigo a la inteligencia y a la valía profesional de las personas, simplemente porque no son de la misma ideología, o porque se pone en evidencia la ineptitud del superior. No voy a referirme a las decisiones de los gobernantes que afectan gravemente a nuestra vida y que nos dirigen de nuevo a la caverna (o bien, “cara al sol”), aunque habría mucho que discutir sobre, por ejemplo, la próxima reforma de la ley del aborto.

Me refiero a hechos como prescindir de todos los excelentes profesionales de RTVE que no son del gusto del calentador de poltronas, como por ejemplo Fran Llorente, ana Pastor (me refiero a la periodista, que conste), Pepa Bueno, J.R. Lucas o Xabier Fortes, por citar algunos nombres. O también, la noticia de que la federación española de natación no renovará el contrato a Ana Tarrés, seleccionadora nacional de natación sincronizada con un palmarés que no lo iguala prácticamente nadie. El motivo “oficial” es que quieren dar un nuevo aire al equipo; el oficioso que corre en boca de todos, por desavenencias personales con el presidente de la federación. Aparte de que estas decisiones demuestran una gran mediocridad y que significarán el hundimiento de sistemas que funcionaban a la perfección, implicarán algo más; en el caso de los periodistas, que otros medios periodísticos se están frotando las manos, puesto que podrán contratar a profesionales muy válidos y tendrán un gran abanico donde elegir. En el caso de Anna Tarrés, supongo que le llegará un fichaje estrella con un cheque en blanco desde cualquier país con vida inteligente para que revolucione su selección.

 ¿Y ésto que tiene que ver con nuestra universidad? Bien, reflexionemos y pensemos en la calidad de la USAL, y sobre todo, si ha disminuido en los últimos años. No premiemos la mediocridad, ni nos conformemos con los resultados actuales. Empecemos a cuidar toda la maquinaria que está bien engrasada y funciona (o funcionaba) bien, recuperemos carreras que tenían gran prestigio en la USAL, no prescindamos de profesionales que se vuelcan en desempeñar su labor docente e investigadora y cuidemos al futuro de nuestra universidad. En mi opinión, el futuro de esta universidad son tanto sus estudiantes como los jóvenes profesores que tendrán que recoger el testigo de aquellos que se van jubilando. Luego reflexionemos sobre los aspectos que pueden ser mejorables y actuemos en consecuencia; por ejemplo, después de unos años con el sistema de Grados, hay muchos aspectos docentes en los que no se ha conseguido la “excelencia”, ni se ha mantenido la calidad educativa, sino que ha empeorado considerablemente. Aceptemos la pérdida de puestos de la USAL en los rankings de universidades y titulaciones, entonemos el “mea culpa” y obremos en consecuencia.

 ¿Y qué hacer para sobrevivir a la mediocridad? Yo veo dos posibilidades; la primera, aprovechar que la liga de fútbol ya ha empezado, así como la Champions, la UEFA y los partidos de la selección. Con todo ello, podremos esconder la cabeza como cualquier avestruz, o bien “atontar los sentidos”. La otra posibilidad es adoptar un estilo de vida relacionado con el título de este post; teniendo en cuenta que relación tan estrecha entre Salamanca y Unamuno, y que el 2012 es el 75 aniversario de su muerte, tomo prestadas unas palabras de este gran sabio (aunque misógino) escritor. Todos vosotros las conoceréis, ya que fueron la respuesta al exabrupto de Millán Astray durante los actos del “día de la Raza” (para aquellos que sufrieron la ESO, les recomiendo buscar qué significa ésto del “día de la Raza”): “Muera la inteligencia”. A lo que Unamuno tuvo los “eggs” de responder:

 “¡Este es el templo de la inteligencia, y yo soy su supremo sacerdote! Vosotros estáis profanando su sagrado recinto. Yo siempre he sido, diga lo que diga el proverbio, un profeta en mi propio país. Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha.”

 

Aquí os dejo ésto para que reflexionéis entre pincho y pincho de feria.  Servus!

vgnunez

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