Rosalía Boixadera
Thoughts of a Quantic's God disciple
 
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Rúbricas

Hace mucho en la línea temporal del máster de educación, nuestro profesor de diseño curricular nos explicó que para evaluar las competencias descritas en la legislatura o cualquiera de los requisitos abstractos  y casi incomprensibles para los mortales que rondamos el mundo educativo, lo más efectivo eran las rúbricas. Perennes en el tiempo, resistentes a padres enfurecidos, reuniones de departamento y espadas de inspectores, eran poco menos que un objeto legendario. No solo eso, esas rúbricas que aparecían en la literatura escolar no eran más que fraudulentos intentos de las editoriales, y que las verdaderas rúbricas tenían que nacer de nuestra mano, con la legislación en la frente y una acurada y cuantificable descripción de los logros. Después de la exposición de esta herramienta superior y una menos que lamentable descripción de como obtenerla, paso a otras historias, más interesantes pero menos útiles. Parecía que nuestro destino con tal objeto estaba bien trenzado, ya que no más de un mes después se nos apareció la mezcla magnífica de plataforma virtual y creación de rúbricas, aunque el encuentro fue fortuito y no dejó más que un reseña emborrada en nuestro inventario.
Al final en el salón de baile, o el aula de informática de ciencias, bajo la mirada curiosa de cortesanos y hadas madrinas, o compañeros de clase, tuvo lugar el clímax de la introducción a las rúbricas, más tosco pero más eficiente hasta el momento: la realización de nuestra propia creación magistral.

Más allá de los criterios para la realización de una gran rúbrica, creo que de la misma forma que la autoevaluación sirve a los alumnos para entender donde están en su camino sobre el aprendizaje, las rúbricas sirven para que el profesor materialice sus criterios y objetivos de desarrollo de sus alumnos. También puede servir para que los alumnos sepan que exiges de ellos o para que alguién que venga detrás de tí entienda que querías de los estudiantes, pero para mi la mayor utilidad de la rúbrica es su creación, una proyección en papel de los objetivos, los criterios y las cualificaciones. No importa si después se tiene que modificar, lo básico es estructurar objetivos.

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