Lo que el ojo no ve

20/11/10, 1:47

oftalmLa realidad tiene prisa. La inmensa mayoría de las noticias pasan desapercibidas incluso para los más adictos a la información. Periodistas, políticos, tertulianos, blogueros…, todos los operadores del gran teatro de la información enjuician las ocurrencias de sus homólogos sin demasiada reflexión, condicionados por sus prejuicios personales, sociales e ideológicos y los intereses creados. La actualidad se mira, a lo sumo, de reojo, pues no hay tiempo para ver más allá de lo aparente.

Leo: “Las ópticas de Castilla y León realizarán pruebas oficiales a los pacientes derivados del SACYL”. Se trata de la propuesta estrella de la Junta para reducir las listas de espera en oftalmología, que ha recibido aplausos y elogios de los pocos opinantes que han optado por echar un vistazo a la noticia; una medida positiva en la medida de su limitada trascendencia. He aquí una prueba de nuestra deficiente agudeza visual.

Pongámonos ahora unas lentes de contacto con realidad aumentada. En verdad, vemos que la Junta de Castilla y León se ha limitado a seguir el protocolo de privatización de servicios públicos. Primero, proveer un mal servicio público (listas de espera). Segundo, externalizar el servicio que tan mal funciona para ahorrar costes (negocio para las ópticas). Tercero, garantizar la eficiencia del sector privado mediante la provisión pública de los servicios no rentables (oftalmólogos al rescate). Vemos que la Junta incurre en un ejercicio de miopía jurídica, ignorando la ejemplar sentencia del Tribunal Supremo de 10 de diciembre de 2008 (Sala 3.ª) sobre un convenio similar en Andalucía. Vemos, también, el astigmatismo crónico de la izquierda invisible.

Sin reservas

17/11/10, 0:44

negocia1Artículo 2 de la Ley 35/2010, de 17 de septiembre, de medidas urgentes para la reforma del mercado de trabajo: “Se entiende que concurren causas económicas cuando de los resultados de la empresa se desprenda una situación económica negativa, en casos tales como la existencia de pérdidas actuales o previstas”.

Los sindicatos internacionales han confirmado que no cesarán en sus suicidios colectivos si no se desatasca la negociación colectiva. Los analistas creen que la patronal volverá a ceder debido a la creciente escasez de trabajadores, que nuevamente reduce su margen de maniobra en la negociación. Algunos sectores de la economía mundial carecen de empleados, muchas empresas se han visto obligadas a cerrar y la producción ha caído en picado. Desde que los sindicatos adoptaron esta estrategia, las condiciones laborales han mejorado ostensiblemente. La jornada laboral se ha visto reducida a cinco horas, y los altos salarios, junto con el aumento de la mortalidad, permiten adquirir viviendas sin grandes esfuerzos. Sin embargo, los bienes de consumo han disminuido ya que la producción se destina a las necesidades más básicas. La fuga de inversiones a regiones que aún cuentan con una amplia población activa no se ha hecho esperar, mientras que los trabajadores sindicados más cualificados organizan cooperativas para retomar la producción esencial. Por su parte, la patronal confía en que las mejores condiciones de trabajo reduzcan los incentivos para el suicidio y la economía vuelva a crecer en los próximos años.

La medicina de Bolonia

10/11/10, 0:03

medicina-de-boloniaComunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo [COM(2006) 208 final]: “Las universidades deberían asumir una mayor responsabilidad por su propia sostenibilidad financiera a largo plazo”.

La Universidad de Zaragoza ha puesto en marcha, en colaboración con Laboratorios Boiron, una Cátedra sobre homeopatía. Sabido es que los expertos rechazan esas prácticas rituales por su carácter acientífico. Lo que no suele explicarse es por qué la universidad comienza a encomendarse a la superstición. La proliferación de cátedras creadas conjuntamente por Universidades y empresas se enmarca en el modelo de enseñanza superior que subyace en el Proceso de Bolonia. Uno de sus postulados más reiterados, que consta en numerosos documentos de carácter institucional, consiste en incrementar la financiación privada en las Universidades públicas. Se trata, sin duda, de una vía encubierta de privatización, por más que los rectores y otros agentes de la comunidad universitaria vean en este perverso objetivo una solución a los problemas de suficiencia financiera de las instituciones universitarias. El sector privado, caracterizado por la búsqueda de beneficios económicos, no invierte en la universidad por altruismo. El caso de la cátedra de homeopatía permite comprender a la perfección la incompatibilidad de la búsqueda del lucro privado con la pretensión de una universidad pública y científica. Ésta es la medicina de Bolonia.