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Diapositiva 2

La crítica a la corriente principal de la economía

Cuando comencé a dar clases de macroeconomía quería enseñarlo todo. Todo lo que yo había leído, que no era TODO, pero ya me había dado tiempo a leer bastante. Algo que me obsesionaba era que los estudiantes pudieran entender diferentes “enfoques”, diferentes “escuelas de pensamiento”. Quería que viesen diferentes maneras de teorizar sobre los problemas económicos. Pronto aprendí varias cosas. La principal fue que estaba dando clase en una licenciatura, no en un doctorado ni en un máster. Así que tenía que enseñar primero los fundamentos del razonamiento macroeconómico y eso implicaba que o enseñaba un “enfoque” o enseñaba otro, pero que no podía construir varios edificios metodológicos en un solo curso. Dado que lo que se les va a exigir a los alumnos en su vida profesional es sobre la corriente principal de la economía (“mainstream economics”), en eso tenía que centrar la enseñanza, porque hacer otra cosa era estafarlos. Si alguien individualmente me pedía cancha, yo se la daba y le pasaba material para leer de todo tipo.

Con el paso del tiempo, llegué a situarme en un terreno distinto. Enseñaba “mainstream economics” no por cuestiones prácticas como las anteriores, sino porque era lo que tenía que hacer. Me explico: afrontar la macroeconomía como fruto de “escuelas de pensamiento” era lo mismo que decir que esto no es un campo de estudio y análisis, sino un campo de opinión. Y eso, a pesar de todos los desacuerdos, a pesar de todas las críticas a multitud de cuestiones particulares que se pueden hacer al “mainstream” no es cierto. El avance en el análisis empírico que se ha ido produciendo en los últimos treinta años en el análisis económico nos permite discutir con sensatez sobre temas importantes (como lo dañinas que son las políticas de austeridad), ofrecer argumentos basados en datos y no meras opiniones amparadas por una cierta visión del mundo.

Y hoy me encuentro una entrada en el blog de Simon Wren-Lewis donde expone precisamente esto en relación con las políticas de austeridad. Me alegra estar en tan buena compañía. Como muestra, la última frase de su entrada: “There is plenty wrong with mainstream economics, but replacing it with schools of thought is not the progressive endeavor that some believe. It would just give you more idiotic policies like Brexit.”

Ah, por si alguien lo duda, me sigue pareciendo muy importante que haya una asignatura de historia del pensamiento económico. Lo que estoy diciendo es que un grado entero de economía no debería ser un conjunto de clases de pensamiento económico.

malo
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