Patrimonio

El Castillo
El castillo de Doña Urraca ocupa la parte más adelantada del peñón, en un verdadero balcón sobre el Duero, que sin embargo y tras la rebelión comunera fue destruido, quedando en la actualidad escasos restos de la torre del homenaje y algunas dependencias. Las piedras del fuerte original fueron reutilizadas en casas, muros y bodegas.

La Villa
La villa ha sido declarada conjunto histórico-artístico el 24/10/1974 (fecha del BOE: 14/11/1974). El interior de la villa destaca por sus quebradas, estrechas y empinadas sendas. Las calles se deslizan tortuosas entre edificaciones que han mantenido el sabor popular, y se han levantado en armonía con su paisaje, sobre la roca granítica que como es casi imposible de horadar, se incorpora a las construcciones. Las calles, de evocadores nombres: el Guapo, la Amargura, el Portal o las Tenerías, se enlazan sinuosas, uniéndose en la calle Requejo, la que fuera corazón comercial de la villa. Esta vía, que cruza longitudinalmente el caserío va entrelazando las distintas plazas: la Fontanica, donde la gente iba a por agua, la plaza del Cabildo, junto a la iglesia y finalmente plaza Nueva o la plaza del Ayuntamiento, cogollo de la villa y lugar de celebración de todos sus grandes acontecimientos… hasta corridas de toros ha presenciado. Las calles de la Nogal y el Montón de Tierra, con sus fuertes pendientes y su empedrado típico en perfecta continuidad con las fachadas de las casas, son algunos de los rincones más sugerentes de Fermoselle. En ellas, los arcos de medio punto dejan paso a unentramado laberíntico de bodegas que fueron excavadas con esmero en casi todo el subsuelo de la villa. Es especialmente singular el aprovechamiento que se hace de los materiales rocosos. El granito, que aflora en cualquier parte, es empleado en cimientos y cierres. Varias iglesias y construcciones religiosas se dispersan por el pueblo, emergiendo sobre las ondulaciones del terreno, como la iglesia de Santa Colomba en el barrio del mismo nombre que durante años estuvo completamente separado de la villa antigua, la ermita de la Soledad, rica en detalles arquitectónicos, San Albin, y la Cruz, quizá un santuario precristiano; o la Iglesia de la Asunción.