Las artritis III

20/03/15, 14:18

Artritis traumáticas

Los traumatismos articulares pueden producir distensiones o desgarros de los ligamentos o de la cápsula articular, arrancamiento de meniscos, lesiones de los cartílagos etc,.. Consecuencia frecuente de ello son los derrames articulares traumáticos. Los traumatismos articulares son especialmente frecuentes en la rodilla. A menudo, las artritis traumáticas exigen tratamiento quirúrgico con extirpación de las estructuras lesionadas.

Artritis neurógenas

Son aquellas enfermedades articulares secundarias a afecciones del sistema nervioso, fundamentalmente de la médula espinal. Las artritis neurógenas más características son las que aparecen en la siringomielia (afección medular) y en las tabes dorsales, especialmente en esta última. En la tabes dorsal (debida a una lesión de la médula espinal producidas por la sífilis), afección afortunadamente cada vez menos frecuente, la artritis neurógena suele localizarse en las rodillas.

Las artritis neurógenas son consecutivas a la perdida de la sensibilidad de la articulación, debida a la enfermedad neurológica. Ello inhibe las reacciones protectoras normales.

Artritis gotosa.

La gota es la enfermedad debida a un trastorno del metabolismo del ácido úrico. El acúmulo de uratos en las articulaciones da lugar a la artritis gotosa. Tiene especial predilección por el dedo gordo del pie la artritis gotosa aguda que constituye la llamada crisis de podagra.

Artritis gotosa

Artritis gotosa

En su forma típica, la crisis de podagra se presenta bruscamente y, por lo general, durante la noche. Aparece una tumefacción muy dolorosa a nivel del dedo gordo del pie (el enfermo no tolera ni el peso de las ropas de la cama), con enrojecimiento y a veces acompañada de fiebre.

Otras localizaciones menos frecuentes de la artritis gotosa aguda son los tobillos, rodillas, codos.

El ataque agudo de gota suele ser monoarticular y no acostumbra a dejar secuelas pero de ordinario repite en el transcurso del tiempo con tendencia a aparecer la crisis cada vez con más frecuencia. Pero en una pequeña parte de los gotosos su reumatismo pasa a cronicidad, apareciendo en las articulaciones lesiones degenerativas irreversibles.

Las artritis II

19/03/15, 16:06

Artritis de la fiebre reumática.

La fiebre reumática es una enfermedad crónica de evolución a brotes. Especialmente en las fases iniciales de la enfermedad, son frecuentes las manifestaciones articulares,

La artritis de la fiebre reumática suele afectar las grandes articulaciones (rodillas, caderas, tobillos, codos, muñecas, hombros), caracterizándose por su naturaleza migratoria: la inflamación corre de una articulación a otra.

Esta artritis es de buen pronóstico, no deja secuelas. La gravedad de la fiebre reumática radica en su apetencia por las válvulas del corazón, fundamentalmente por la mitral y la sigmoidea aórtica. La inflamación de las válvulas cardíacas, a diferencia de la articular, suele dejar lesiones irreversibles.

La afectación articular no es constante en la fiebre reumática. Muchos pacientes con cardiopatía reumática no han tenido nunca manifestaciones articulares. La artritis sólo se presenta en un 30% de los casos de fiebre reumática.

La fiebre reumática y por tanto también los brotes artríticos de la misma son causados por infecciones estreptocócicas de amígdalas y faringe.

Artritis reumatoide.

La artritis o poliartritis reumatoide, dada su frecuencia y gravedad es indudablemente, la afección reumática poliarticularmás importante. Tres veces más frecuente en la mujer que en el hombre, suele iniciarse en la edad media de la vida o en la juventud.

Artritis reumatoide

Artritis reumatoide

Su importancia y gravedad radican en su tendencia a las anquilosis y las deformaciones articulares. A diferencia de lo que sucede en las artritis de la fiebre reumática, las lesiones inflamatorias articulares de la artritis reumatoide suelen ser irreversibles. Puede afectar a todas las articulaciones distales de los miembros, de los dedos de las manos y de los pies, muñecas tobillos, rodillas, codos. Otra característica de la enfermedad es afectar simétricamente las articulaciones de las extremidades: las lesiones, por ejemplo, de una mano son casi idénticas a las de otra.

La causa de la artritis reumatoide no es bien conocida. Pero es indudable que en su producción y mantenimiento tiene un papel fundamental un estado de sensibilidad especial del sujeto. El enfermo reacciona anormal y excesivamente a factores diversos y no bien conocidos, quizá microbianos; así pues, lo más importante en la génesis y evolución del proceso es el factor terreno, un estado de reaccionabilidad anormal del paciente.

Por desconocerse la causa fundamental de la enfermedad, no se dispone de tratamiento específico. Pero los medicamentos antiinflamatorias, bien utilizados mejor en gran manera a estos enfermos y pueden detener los brotes agudos de actividad de la enfermedad. Son además de gran importancia las medidas higiénicas. El reposo será indispensable en las fases agudas de la enfermedad. El calor aplicado localmente o bien a todo el cuerpo combinado con ejercicios adecuados es de gran importancia en la prevención de las anquilosis y en la recuperación de estos enfermos. En las fases avanzadas de la enfermedad pueden ser indispensables medias ortopédicas a veces de tipo quirúrgico.

Las artritis I

19/03/15, 15:56

Las artritis son inflamaciones de las articulaciones. En las monoartritis está afectada una sola articulación; en las poliartritis están inflamadas varias. Las articulaciones inflamadas se hallan tumefactas rubicundas, calientes y son, además dolorosas, incrementándose en gran manera el dolor al moverlas. Estas manifestaciones inflamatorias son especialmente evidentes en las artritis aguadas de las extremidades: codos, muñeca, rodillas, tobillos, pequeñas articulaciones de los dedos de las manos y de los pies, etc,; las inflamaciones de las articulaciones profundas (intervertebrales, sacroilíacas, etc..) sólo se ponen de manifiesto por el dolor y la limitación de movimientos.

Artritis infecciosas

En el curso de diversas enfermedades infecciosas, generalmente producidas por bacterias, pueden aparecer, inflamaciones articulares. Con frecuencia, el estudio bacteriológico, en estas artritis infecciosas, no demuestra la presencia de gérmenes en la articulación enferma: se trata de una inflamación tóxico-alérgica. Pero en otros casos, se encuentran en los tejidos articulares inflamados los gérmenes responsables. Las artritis infecciosas pueden afectar una sola articulación o varias.

Artritis

Artritis

Entre estas artritis, secundarias a enfermedades infecciosas, merecen ser destacadas la disentérica (aparecida en el curso de la disentería bacilar), la meningocócica (que puede acompañar o seguir a la meningitis purulenta producida por meningococos), la escarlatinosa (que constituye una complicación de la escarlatina) y la gonocócica (con gran tendencia a la anquilosis, siendo antes de la era antibiótica y quimioterápica una complicación muy importante de la blenorragia).

En los últimos lustros, las artritis infecciosas han disminuido muchísimo en frecuencia y su pronóstico, cuando aparecen, ha mejorado grandemente. El tratamiento precoz y adecuado de quimioterápicos y antibióticos de las infecciones casuales suele evitarlas. Gracias a estas armas terapéuticas, es rara en la actualidad la evolución hacia la anquilosis (soldadura de la articulación) de las formas superadas. Estas formas supuradas pueden exigir un drenaje quirúrgico, continuamos en las artritis II.