Si quieres descansar bien un colchón bueno es básico.

30/04/15, 8:46

Un buen colchón influye claramente en nuestro descanso y un mal colchón puede derivar en dolores de espalda, dolores de las cervicales, etc…. El descansar mejor o peor no depende tan solo del colchón también puede influir la almohada y el somier.

El colchón más adecuado no debe ser ni muy duro ni muy blando, debe de presentar firmeza y ser recto y es necesario que se adapte a nuestra columna vertebral.

A la hora de elegir un colchón debemos tener claro nuestro presupuesto no todos los colchones cuestan lo mismo, entre los colchones más baratos y más caros puede haber una diferencia de 1000 euros.

Hay que tener en cuenta en qué posición dormimos si se duerme boca-arriba o boca-abajo, de lado, con cada posición es recomendable un colchón diferente. Por ejemplo si se suele dormir de lado es mejor un colchón que sea menos firme, para que se pueda adaptar mejor a esa postura. Si somos o no frioleros también debe influir a la hora de elegir el colchón, si sueles pasar calor en la cama lo mejor es un colchón de muelles ya que estos suelen ventilar mejor, si se pasa frio lo mejor es un colchón viscoelástico. El peso también es muy importante a la hora de seleccionar el mejor colchón para cada persona si pesas bastante es mejor un colchón más rígido que si tu peso es poco.

Tipos de colchones

Tipos de colchones

Los colchones de muelles han estado presentes durante muchos años en nuestras habitaciones, entre este tipo de colchones hay varias variedades como pueden ser los embolsados, continuos, independientes etc… Ahora tenemos más alternativas a los colchones de muelles, como pueden ser los colchones de poliuretano, viscoelásticos, de látex. Como ves hay muchas variedades y debes elegir el que mejor se adapte a tus necesidades tanto físicas como económicas.

Los colchones suelen tener una vida útil de unos 10 años por lo que es importante hacer la mejor elección y escoger una marca de prestigio como es colchones Pikolin.

Cefalea

30/04/15, 8:40

El dolor de cabeza tal vez sea uno de los síntomas más frecuentes en medicina interna y el que lleva a la consulta el mayor número de enfermos. En multitud de caso, la cefalea es la expresión de algún proceso trivial, intrascendente e inclasificado: es la cefalea corriente y transitoria que todo adulto habrá tenido más de una vez y que no plantea problemas de interés clínico o terapéutico. Menos frecuentemente, la cefalea es el síntoma fundamental de enfermedades orgánicas, o bien, como ocurre en la migraña, es el síntoma que abarca y define específicamente la enfermedad como entidad individualizada.

La cefalea crónica esta más extendida cada vez, según diversos cálculos la padecen entre el 4 y el 8 % en los países avanzados. Las causas de este aumento hay que buscarlas en las condiciones somatopsíquicas a que se ve sometida la población actual: el estrés, el abuso de estimulantes la desproporción entre vigilia y sueño, con predominio de aquella, la sensación de inseguridad y miedo etc… son otras tantas circunstancias que pueden admitirse como factores desencadenantes de la cefalea.

Cefalea

Cefalea

Frente a este problema, la industria farmacéutica ha puesto a disposición del público gran número de analgésico que cuando se consumen indiscriminadamente pueden ser causa de la propia cefalea que tratan de combatir y origen de otros trastornos más graves. Por tales razones todo individuo afecto de cefalea debe ser cuidadosamente examinado por el médico, ya que la medicina actual ha abandonado el empirismo terapéutico que condujo al inadecuado abuso de analgésicos. El clínico actual considera la cefalea en su aspecto dinámico, es decir, como la simple expresión de un trastorno cuyas causas debe conoces y cuyos mecanismos ha de precias antes de establecer cualquier tratamiento.