Como miembro de AESE, y previamente a través de la información proporcionada por algunas de las organizaciones participantes en ECA Caja Madrid, he tenido conocimiento del estudio que está realizando promovido por el CERMI. Si bien es loable cualquier iniciativa de profundización e investigación en nuestro campo, hay algunos aspectos llamativos y preocupantes.
Primero, la realización de un estudio que en nada complementa a los realizados por el INICO, ya que como comprobaréis, el cuestionario utilizado es prácticamente un calco del que nosotros venimos utilizando desde hace ya muchos años en nuestros estudios de seguimiento del empleo con apoyo. Como sabéis, desde hace años realizamos este tipo de estudio y hemos difundido siempre los resultados del mismo, por lo que ¿qué sentido tiene un estudio similar en este momento? ¿con qué objeto se realiza?
Segundo, quien lo promueve, el CERMI, con la financiación de Fundación ONCE, ambos posicionados en un frente abierto contra las posturas que desde el INICO hemos manifestado en recientes documentos (ver 1 y ver 2)solicitando la contención del desarrollo del empleo protegido y la potenciación del desarrollo del empleo con apoyo. Este posicionamiento en contra, claro y manifiesto, que se sustenta en un desprestigio por su parte de nuestras opiniones y actividades, con una crítica feroz de escasos argumentos, y un claro afán de anularnos en diferentes ámbitos, y que, hasta el momento presente, no han tenido la valentía o coraje de defender en foros de debate públicos, con posturas de diálogo, sino más bien al contrario.
Tercero, los responsables de la realización del mismo, que con todo el respeto del mundo parece que se hayan acercado por primera vez a esta realidad, ya que en las versiones iniciales del cuestionario que alguno de vosotros habréis podido ver, el título era “Cuestionario sobre Empleo Protegido”. Este título ha sido posteriormente corregido, pero dada la similitud del cuestionario con el que nosotros utilizamos, parece obvio que se trata de hacer lo mismo que nosotros venimos haciendo desde hace muchos años, aunque sin la experiencia que aquí hemos acumulado, ya que disponemos de datos para poder realizar análisis de la evolución desde 1995. Datos que han sido siempre públicos y transparentes, que se han obtenido desde la independencia, y que se han distribuido entre las organizaciones y administraciones. Como prueba de ello, hemos difundido un breve informe de la evolución del ECA desde 1995 a 2009, que probablemente actualizaremos antes del verano con datos de 2010.
Tercero, el sospechoso objetivo del estudio. Si verdaderamente se pretende aportar algo positivo al empleo con apoyo, ¿porqué no se contacta con las fuentes de datos reconocidas en el tema? como el INICO o la propia AESE. ¿Porqué replicamos lo existente? ¿Se pone en duda la independencia e integridad de los datos disponibles hasta el momento? ¿Se buscan datos para impulsar el ECA o para lo contrario?
Por todo ello, os animo a que os cuestionéis y a su vez cuestionéis al CERMI respecto a la utilización de los datos que podáis proporcionar. Últimamente esto parece la predicación en el desierto, y corriendo el riesgo de ser “cansino”, y de granjearme “amigos”, creo que debemos seguir defendiendo nuestras opciones. Debemos ser muy críticos en estos aspectos con el CERMI, la Fundación ONCE, FEACEM, CONACEE, y quienes se encastillan en una defensa numantina de una realidad necesitada de cambio y evolución. No debemos ser complacientes, ni serviles, ni cobardes. No debemos dejarnos engañar por falsos respaldos envueltos en buen talante, pero con condiciones y reticencias veladas, y un claro propósito de mantener posiciones de dominio. La AESE, la Fundación Emplea, las organizaciones del sector del empleo con apoyo, deben ser valientes y posicionarse por el progreso e impulso de la integración plena.
Hasta el día que me canse de esta lucha “semiesteril”, os animo al debate, a las propuestas, al diálogo abierto, a la defensa de lo integrado, al impulso de lo que la experiencia nos demuestra que es efectivo, a no desprendernos de nuestra historia, de nuestro sentido, de lo que hasta ahora nos ha unido. No pretendemos imponer nada, pretendemos que se debata y que se abran opciones al cambio.
Caminamos, desde mi punto de vista, a una etapa de austeridad, dificultad, y futuro incierto. El Real Decreto no nos vale, lamentablemente, otras fuentes de financiación terminan. Pero el ECA se mantendrá, porque llevamos creyendo en el más de 20 años, y existe más allá de los márgenes del Real Decreto, y existe porque las propias organizaciones apuestan por no dejarlo desaparecer y por reinventarse para dotarlo de financiación. Desde mi sitio, ánimo a todos. Ya sabéis donde estamos.