Blog de Ana Fraile
Facultad de Ciencias
 

Undécima lección: Algunos deberes sobre fluidos

Arranca una semana donde empiezo a sacar pequeños atrasos de “deberes” aunque no puedo decir que sean cosas aburridas.

Hoy llegan con olor a nostalgia…

El pasado jueves nos encargaron hacer un molinillo con papel, un  tapón de corco y un alfiler, un montaje muy similar al de la foto que pongo (aunque con algunas variantes): rhdr

Hasta aquí nada evoca el pasado pero, en realidad, al poner sobre la chincheta el molinillo de papel y acercarlo a una fuente de calor este comenzará a girar como por arte de magia.

rhdr

 

Muchos podríamos pensar que es porque está mal puesto, razón por la cual la espiral que se ve al fondo quedó descartada: pensé que había colocado mal el papel y quedó ensartada en la punta, conclusión, inservible. Luego, cuando hice un pequeño molinillo, que además resultó mucho más sencillo de dibujar y recortar, me di cuenta de que era bastante estable.

A todo esto, al hacer la prueba un domingo por la mañana, sin calefacción, me tocó sacar de la manga una fuente de calor alternativa, o sea, una pequeña vela ambiental que poquito calor daba la pobre. Al principio puse el corcho justo encima y vi que no conseguía el movimiento. Después acerqué tanto el corcho y el papel que se quemó parte de un Baffle ^^’, pero no ocurrió nada.

A la tercera va la vencida, y esta vez no me decepcionó: inclinando con cuidado todo el dispositivo, sin acercarlo demasiado, conseguí que comenzará a girar alegremente.

Fue en este momento cuando recordé una clase de Tecnología en primero de la ESO. También eran épocas cercanas a Navidad y estábamos en el taller ultimando nuestras carpetas de panel cuando vi que el calendario de la clase se movía a un lado y a otro de una forma bastante aparatosa. Iba de un lado a otro como un pequeño pájaro atado que intenta volar. Y en aquel entonces no sabía por qué. Unos minutos después, la respuesta que obtuve de la profesora fue que era por convección del aire caliente, ya que ese calendario estaba colocado sobre el radiador.

No me quedó demasiado clara la justificación y al volver de vacaciones miraba siempre el cimbreo del calendario de un lado a otro preguntándome qué pasa para que se moviera de esa forma el papel.

 

En ambos casos la respuesta es la misma: convección. Y suena a chiste, pero es que con esa palabra no se explica el fenómeno entero pero sin ella tampoco puedo avanzar en la justificación. El fenómeno de convección es el que se produce debido a que el aire caliente tiende a ascender. Al poner debajo del molinillo (o el calendario) una fuente de calor, el aire que está inmediatamente pegado a esta fuente se mueve y asciende. De la misma manera, el aire frío de las capas superficiales, que además tiene mayor densidad que el aire caliente, baja, generándose corrientes.

Convección Algo así, como muestra la imagen.

El caso es que se genera una fuerza impulsora, una necesidad del sistema de estar en equilibrio, y como la propia palabra indica hay una fuerza debido al movimiento del aire que impacta en las aspas y hace que se mueva el molinillo. En el caso del calendario me gustaría pensar que el aire, como fluido que es, genera un empuje sobre las hojas, moviéndolas hacia arriba hasta que el peso contrarresta la fuerza de la corriente de aire. Hay que tener en cuenta que cuanto más asciende el aire, más se enfría y por tanto va adquiriendo densidad hasta que nuevamente desciende para calentarse.

Podría pensar que sólo interviene la convección, pero en realidad hay una parte en la que se aplica una fuerza por parte de un fluido a un sólido logrando que este se mueva.

 

Me quedaré con la idea de haber sabido algo más del mecanismo que produce este fenómeno aunque sea años después de que me lo preguntase, ya que muchas veces una palabra no significa nada, pero indagar consigue que esa palabra adquiera todo su significado.

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