… y odiar la guerra

26/06/17, 22:26

portada libro cronica-de-la-guerra-europea-1914-1918En junio de 1914 estallaba la I Guerra Mundial. Cien años después, en verano de 2014, comenzaba yo la lectura de la “Crónica de la Guerra Europea”, una impresionante obra que Don Vicente Blasco Ibáñez escribió en tiempo real, mientras se desarrollaba el conflicto, y que el historiador José Manuel Lechado compiló en un libro de gran interés, con motivo del centenario de la Gran Guerra.

Para tomar conciencia auténtica del tiempo que ocupó aquella ignominia, decidí leer el libro con la misma intención que fue escrito, como una crónica en tiempo real. Llevo ya, pues, tres años viviendo, cien años después y gracias a Blasco Ibáñez, lo que entonces ocurrió, en el tiempo que ocurrió.

Haciendo hoy un repaso de mis publicaciones en Facebook desde entonces hasta ahora, desde 2014 hasta hoy, ya me hago una idea de lo que puede ser, al menos en tiempo, una Guerra de 4 años.

Desde 2014 hasta hoy, por ejemplo, mi amigo Borja y yo hemos tenido tiempo de asentar una hermosa amistad, e impulsar el proyecto Tronchanbike, que con nuestras familias y amigos nos ha llevado, dejando a un lado pequeñas aventuras, a Santiago, al Canal de Castilla y este año hasta Finisterre: una gran aventura cada verano.

Desde 2014 hasta hoy, dejando a un lado pequeñas lesiones, he tenido tiempo de romperme un codo y rehabilitarme, de correr tres San Silvestres, de dedicarme al footing y dejarlo, por problemas de salud y gracias a la providencia, todo sea dicho.

Desde 2014 hasta hoy, he tenido dos sobrinos con sus correspondientes bautizos, varias comuniones, alguna boda a la que no pude ir, y he llorado a la ausencia mi madre hasta 3 veces en el aniversario de su muerte; por cierto, si escribo esto es gracias a ella, que me enseñó desde pequeño a odiar la guerra.

Desde 2014 hasta hoy, dejando a un lado pequeños viajes, he visitado Estocolmo, Budapest, Santiago De Chile, Buenos Aires, Berlín, Oporto, Nueva York, Dublín, Túnez, Madrid mil veces, Sevilla unas cuantas, Extremadura, Galicia, Barcelona, Menorca, Valencia…

Desde 2014 hasta hoy he tenido tiempo y oportunidad de ser todo lo feliz e infeliz que se puede ser, he tocado el cielo y casi el infierno, he llorado a veces, he reído cuanto he podido, he odiado poco, y he amado más de lo que puedo contar.

Desde 2014 hasta hoy, he tenido tiempo de escribir miles de páginas, he asistido a cientos de reuniones y clases, casi siempre disfrutadas como si fueran la primera. He asistido a varias graduaciones, incluso he sido, contra todo pronóstico, padrino en una de ellas.

Desde 2014 hasta hoy, he vivido porque he podido, porque me han dejado. Porque he tenido la inmensa suerte de nacer en un tiempo de paz, en el que no me he visto obligado a simplemente dedicarme a huir, matar o morir. Durante 4 años. Largos 4 años.

Desde 2014 hasta hoy, en fin, he tenido la suerte que no han tenido millones de niños y niñas, mujeres y hombres que hoy viven en guerra, desde hace años. Largos 4 años, si no más. Niñas y niños, mujeres y hombres, que huyen de la guerra para salvar sus vidas. Que huyen de las guerras que yo, que he estado tan ocupado viviendo a sus espaldas, no he tenido tiempo de contribuir a evitar.

Dios o ellos me perdonen, si pueden.
Yo no lo haría.