Las encuestas no han fallado

27/06/16, 12:32

Hoy es día de resaca electoral, de ajsutar cuentas entre partidos y de matar al mensajero. Hoy es el día en que las empresas demoscópicas se enfrentan a la mofa y la crítica de quienes creyeron en los resultados que avanzaban los sondeos y que, como siempre, son acusados de haberse equivocado. Un mal día por tanto para hacer lo que yo pretendo hacer: explicar que las encuestas, en realidad, NO HAN FALLADO.

La encuesta es una herramienta de investigación social de base cuantitativa, es decir, trabaja con números. Y además con una honestidad que no se estila mucho hoy en día: cualquier encuesta reconoce un margen de error en sus resultados, que es en realidad un intervalo, una horquilla en la que puede estar el dato cierto. Explicado de forma sencilla, cuando ves una encuesta…

ESTO ES LO QUE LEES:
…cae del 20,9% al 20,6% en estimación de voto …se confirma el sorpasso PODEMOS: 23,6% al PSOE: 22,9%…
ESTO ES LO QUE NO LEES:
… Error de la muestra: +/- 3,8%
ESTO ES LO QUE SIGNIFICA:
Error del +/- 3,8% quiere decir que cualquier dato que te ofrece la encuesta, puede estar CON LA MISMA PROBABILIDAD un 3,8% por arriba o por abajo de lo que dice. Es decir, que una diferencia de 2% entre dos partidos, con un error de casi 8%, no se debería tener en cuenta: es basura estadística, no vale para nada, no dice nada, no se puede usar para nada.

Un ejemplo, cuando preguntas:
- ¿has visto mis llaves?
y te contestan:
-”creo que las vi ayer en la cocina…”

La encuesta te permite saber que las llaves están en casa, pero no te puede decir el lugar exacto en el que las has dejado. Y si alguien usa una encuesta para determinar con precisión un resultado, está haciendo un mal uso de la herramienta, pero eso no invalida la herramienta, invalida su uso. Otro ejemplo: si pretendemos apretar un tornillo con un alicate, seguramente no quedará bien, podremos entonces concluir que el alicate es una mierda, pero en realidad lo que ocurre es que lo usamos para lo que no sirve.

Los sondeos publicados servían para asegurar con total certeza que el PP ganaría las elecciones y que Cs quedaría cuarto, con un empate en la izquierda, y así ha ocurrido. El problema es que las encuestas se usan para lo que no sirven y en eso sí que tienen responsabilidad las empresas demoscópicas, que permiten que los datos abran y cierren expectativas, refuercen mensajes en campaña y colmen tertulias y espacios informativos, cuando técnicamente no pueden llegar tan lejos.

Feliz lunes analistas y votantes de buena voluntad…