Digamos las cosas claras. Los superhéroes existen

30/11/16, 21:51

Carta al Maestro Antonio Jiménez Lara, en el día en que (por fin) le dan un premio.

Querido Antonio, te entregan el premio CERMI 2016 por tu trayectoria como investigador social. Que Dylan me perdone, pero sé que en este caso nadie va a dudar si es merecido, y eso, por supuesto, se debe a que eres un Superhéroe. Y de eso va esta carta.

Para demostrar al mundo que eres un Superhéroe, y que estamos en deuda contigo, emperzaré contando un par de anédotas. La primera, es antigua: hace más años de los que me gusta reconocer, compartíamos en Burgos una de tantas presentaciones de esos documentos en los que hemos trabajado; cuando te tocó intervenir tras un atril que era un coloso, con un micro que te apuntaba como poco por encima de la frente, tu reacción fue heróica. De puntillas, apuntaste tu boca al micro y dijiste: “Vaya, parece que no estoy a la altura de las circunstancias”…

Algunos años después, aquí va la segunda evidencia, paseábamos por Montevideo con un grupo de personas en las que por este orden estaban: uno más jóven que tú, otro más ágil, otro más alto, y otro más fuerte. Ninguno de ellos nos percatamos de que un raterillo de los bajos fondos se acercaba sigilosamente al bolsillo de uno de nosotros, en el que descansaba un flamante y moderno teléfono móvil. Pero allí estabas tú, listo para abalanzarte sobre el muchacho, evitar que consumara el hurto, y dejarle marchar (por supuesto) sin que los demás tuviéramos el valor siquiera de movernos….

En mi empeño por hacerte ver lo que en realidad eres, te propongo un juego, Antonio, uno de esos que tanto te gustan y en los que siempre me ganas, abusando de tus poderes. Una especie de acertijo: por 25 céntimos de Euro, dime características de un Superhéroe y yo te iré contestando :“como tú”, a ver si llegamos a mil….

Ya, ya se que a este juego no te va a apetecer jugar, precisamente por eso, porque eres un Superhéroe. Piénsalo detenidamente: ¿qué es un Superhéroe?. Alguien más inteligente que listo, generoso, que salva, que se preocupa, que cambia el mundo, que lucha, que nos hace mejores, que… bla, bla, bla.

La verdad, querido Antonio, es que un superhéroe es alguien que no molesta, y que carga con las molestias de los demás, sean estas del calado que sean. Alquien que nunca tiene problemas que endilgar a los demás, pero que siempre soluciona los marrones de cualquiera, donde sea, cuando toque.

¿No te lo crees? Esta bien, lo entiendo, otra aptitud básica de un Superhéroe es la modesita, falsa o no, modestia al fin y al cabo. Hagamos otro juego, subo la apuesta: 25 euros por cada persona a la que alguna vez en la vida hayas hecho sentir mal, incómoda por algo que hayas dicho o hecho. No se si te has dado cuenta, pero van a ser pocos, muy, muy pocos.

Tú, querido, no das un ruido. Nunca incomodas a nadie, eres invisible como problema e inmenso como solución. Jamás descuelgas el teléfono para dar el coñazo. Nunca te he oído quejarte, si no es para aplicarte tú mismo la cataplasma. Y esa, amigo mío, es probablemente la aptitud más valiosa para un Superhéroe.

Estoy convencido de que tus poderes han hecho mejores a muchas personas que pululamos a tu alrrededor, sin distinción de quiénes lo han merecido y quiénes no. Sin entrar en detalles, te he visto hacer quedar bien a cientos, me incluyo, sin necesitar hacerlo y sin obtener nada a cambio, cuando no un desplante. Si en MARVEL supieran de tí, se les caerían los huevos al suelo. Querrían contar tu historia.

No escribo esta carta por ti, ningún superhéroe necesita que lo adulen. Lo hago por mí, por todos mis compañeros, y por mí el primero. Lo hago para darte las gracias por bendecirnos con tu magia, por cuidarnos, por protegernos. Lo digo para intentar perdonarme por las veces que te he dado el coñazo, y las que quedan. Y por no poder ir a la entrega de tu premio, que dicho sea de paso debería ser un Princesa de Asturias de la Concordia.

Ese es el que de verdad te mereces.