Blog de Antonia Durán Ayago
Miscelánea
 
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Archivo | junio, 2016

Puesto a elegir (II)

Ayer tuve las últimas clases de este curso en el Máster de Estudios de la Unión Europea. El objeto era explicar el alcance y significado de la cooperación civil con repercusión transfronteriza en la Unión Europea, o dicho más llanamente, cómo desde la unificación de las normas de Derecho Internacional Privado de los Estados de la Unión se ha contribuido a desarrollar la libre circulación de personas en  el espacio judicial europeo. Uno de los alumnos, francés y politólogo de formación, aparentemente no prestaba demasiada atención a lo que iba contando. De repente esa falta de atención se convirtió en cierta incomodidad, hasta que al final acabó manifestando su opinión. A su juicio, todo lo que estaba contando se había hecho a espaldas de los ciudadanos, había un déficit democrático importante en la construcción europea y a su juicio las elecciones del próximo domingo se iban a decidir en los términos de más Unión o menos Unión. Se entabló un debate muy interesante que nos llevó a reflexionar sobre muchas de las cuestiones neurálgicas que ahora están sobre la mesa. La presencia de los partidos de ultraderecha en el Parlamento Europeo, la matización del Frente Nacional en Francia, que ya no pide la salida de Francia de la Unión, a diferencia de lo que pedía en las anteriores elecciones, la gestión de las políticas migratorias por parte de la Unión, el Brexit…

En ese debate me descubrí optimista, pensando que una nueva etapa de la Unión estaba por llegar, y quiero pensar que va a ser de una mayor y más sólida Unión.

Y aunque en España el debate de estas elecciones se haya centrado fundamentalmente en las de carácter interno, está claro que nos jugamos mucho a nivel europeo. Tanto como quiénes van a decidir hacia dónde camina la Unión durante los próximos 5 años. Tarea nada despreciable, después de los tiempos convulsos que hemos vivido y los que viviremos con el incalificable proceso del Brexit.

Pero al final, si nos paramos a pensar, en todas las elecciones están presentes variables parecidas. Para mí la más importante es hacer frente a la extrema derecha. En Alemania, sería impensable hacer apología del nazismo, y sin embargo aquí tenemos un partido ya en las instituciones que se pasea por todos los escenarios haciéndolo. Esto debería preocuparnos. También debería preocuparnos todas las fobias que atesora. Odia a todo lo que no se corresponde que su patrón monocolor. Así que hay que votar por opciones verdaderamente democráticas y,  a ser posible, progresistas. Porque no estamos para perder el tiempo volviendo al pasado.

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Familia, familias y la dignidad

Pocas cosas hay tan indubitadas como que la dignidad humana es un atributo irreductible sobre el que se asientan todos los derechos fundamentales. La dignidad se predica de todo ser humano. O, dicho de otro modo, nadie puede privar a ningún ser humano de su dignidad. Ahora bien, las condiciones del entorno pueden afectar a la dignidad de las personas, y por ello los poderes públicos deben desarrollar su función para proteger al individuo y a su dignidad.

La dignidad humana, por tanto, entraña respeto. Que es más que tolerancia. Respeto en el ejercicio de la identidad de cada uno, en libertad.

En los tiempos de vox que vivimos, hay quienes se atribuyen el derecho de privar de dignidad a quienes no se corresponden con la unicidad gris con la que ellos ven el mundo. Empobrecidos, ven la vida a través de su cristal monocromo, basado en la intolerancia y en la ignorancia.

Frente a ello, hay que reivindicar que la dignidad humana está por encima de cualquier iluminado. Y lo está porque España ha sabido andar el camino y reconoció hace ya catorce años la posibilidad de que las familias fueran diversas, también en la legalidad, porque diversas han sido siempre, aunque sin respaldo legislativo todo era más difícil. Ese paso que España dio reconociendo el matrimonio entre personas del mismo sexo nos dignificó como país.  Afortunadamente, después de las elecciones generales, esa dignidad como país aún no la hemos perdido. Pero hemos de estar alerta, ya que los monocromos han llegado al Congreso.

Hoy, que se conmemora el Día Internacional de la Familia, reivindiquemos la diversidad de las familias, porque si esto hacemos estaremos reivindicamos la dignidad del ser humano. Y creo que no hay otra cosa más importante.

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