Blog de Antonia Durán Ayago
Miscelánea
 
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Archivo | junio, 2016

Puestos a elegir

El 28 de abril nos jugamos mucho. Es verdad que el plantel de candidatos deja mucho que desear. Cierto es que la talla de cada uno de ellos se ha visto reflejada en los dos debates que afortunadamente se han podido tener (deberían ser obligatorios) y no habla demasiado bien de la mayoría. Pero aunque no haya una opción que nos convenza plenamente, lo cierto es que es más necesario que nunca votar. Todas las encuestas dan por hecho que VOX entrará con fuerza en el Congreso. Yo quiero pensar que no será así. Quiero pensar que no hemos perdido el sentido de la responsabilidad, que somos un pueblo que hemos dejado atrás los rancios abolengos, o la charanga y la pandereta. Un partido que está anclado en la prehistoria de los derechos civiles, no es digno de los españoles, y los españoles no deberían darle un solo voto.

Luego está el PP, único partido condenado por corrupción y con un nutrido grupo de ex altos cargos en prisión. Un partido con ese lastre debería ser condenado a la desaparición, o al menos a una bajada en escaños que le llevara a purgarse y a realizar una necesaria catarsis.

Luego está Rivera y ese no saber para dónde le sopla el aire. Que en cualquier caso lo mece su veleta según le viene. Sin principios y sin más ideología que Cataluña, es difícil erigirse en representante de nada.

Y quedan PSOE y Unidas Podemos. Con sus luces y sus sombras, son los dos únicos partidos que están aportando algo de mesura y sentido común. Y los únicos que pueden garantizar que no retrocedamos. Sería muy positivo, a mi juicio, una coalición de izquierdas en nuestro país. Creo que lo necesitamos para avanzar todo lo que hemos retrocedido estos años. Y veremos a ver qué pasa el domingo. Pero yo tengo esperanza. Puede que no esté todo perdido.

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Bajeza moral

Quienes pretenden utilizar el terrorismo como arma electoral, quienes sin pararse a pensar en el alcance de sus palabras atacan al adversario político convirtiéndolo en enemigo, quienes soliviantan los ánimos sin verdad, sin aportar nada más que fango al debate político, no hacen otra cosa que mostrar su bajeza moral. Y en estas estamos. Que el líder de un partido que hasta hace meses estaba en el gobierno se descuelgue todos los días, en todas sus intervencioes, con ataques llenos de desconocimiento e inquinidad no hace otra cosa que disminuir la calidad democrática. Ojalá tuviéramos políticos con formación, y a la altura de lo que nos merecemos. Hace falta más cordura, más sentido común, más capacidad de servicio público. Es muy frustrante comprobar el erial en que se ha convertido el debate político en España.

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Évole, el Papa y la homosexualidad

Llegué tarde al programa de La Sexta que ayer emitía la entrevista que Jordi Évole le ha hecho al Papa Bergoglio. Pero pude escuchar el fragmento en que el periodista le preguntaba sobre sus declaraciones mandando al psiquiatra a los homosexuales. El Papa comenzó negando el término psiquiatra, pero terminó admitiendo que estas “rarezas” deben ser vistas por un profesional. Tal cual. Se esmeró en intentar convencerse de que por muy raro que se sea, las familias nunca deben dar la espalda. Es cuestión de amor cristiano, podríamos añadir. Sagaz Évole, cuando vio acorralado al pontífice tuvo a bien preguntarle si consideraba que las expectativas que había generado su nombramiento se habían visto frustradas. A buen entendedor pocas palabras.

Lo cierto es que es grave, muy grave, que en pleno siglo XXI el Papa, figura institucional de indiscutible importancia, se descuelgue con estas afirmaciones. No ha entendido nada. Parece ser. Y no es por hacer daño, pero quizás a quienes deberían enviar a profesionales, cuando no a la cárcel, es a tantos pederastas que hay en el seno de la Iglesia. Lacra donde las haya, de enorme magnitud y tibias respuestas. Los delitos son pecado. El amor entre personas del mismo sexo, no. Ahí tienen la diferencia. En su lenguaje, para que lo entiendan.

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